“AMOR” VERSUS AMOR
DE VERDAD (I)
Para amar hay que ser libre para ser uno mismo siempre, libre para amar y sentirse amado y, luego, tener el valor y la voluntad de compartir y crear cada día conjuntamente momentos de felicidad!
Cada día me
sorprende más lo que la gente considera que es el “amor”. Es verdad que yo soy
un principiante en todo ello, como creo que lo somos todos en las cosas
esenciales de la vida! El “amor”, tal y como se entiende en la calle, no es más
que un pacto entre dos personas cuyo objetivo es compartir hábitos comunes,
sentimientos a veces contradictorios y el placer. Así nacen -y mueren- muchas
parejas. En el fondo pienso que no es más que el resultado del miedo a estar solos…
estando acompañados!
Alguien me dijo hace
un tiempo que yo no era capaz de enamorarme de nadie, pues estaba muy bien -y
feliz- sólo y no necesitaba de nadie a mi alrededor. Qué poco saben los demás
de mí y cómo se atreven a juzgar mis actos, solo por lo poco que conocen de mí.
Siempre he considerado que yo soy una persona fácil para convivir,
complaciente, buen conversador y, a la vez, respetuoso y comprensivo con los
demás. Creo que mi estado natural es
en pareja, a pesar que no con cualquiera… independientemente de lo que opinen
los demás! Pero también es verdad que soy un hombre que acepta la soledad para
reencontrarme conmigo mismo, que sabe amar y ser amado de verdad… y con una
gran capacidad de compartir mi crecimiento con alguien más!
Aún así, para mí el
amor hoy es algo que considero esencial en
mi vida! Tan esencial que no puedo permitirme jugar con él… o conmigo mismo, lo
que es casi lo mismo! Para mí el amor es la entrega total de lo que soy, siendo tal y como soy, aunque pudiendo cada día
mejorar! Y para eso no basta una pareja cualquiera, debe ser una pareja
valiente y que sea capaz de amarse y amar, de verdad. Y yo mismo no podría dar
algo que no tengo, ni algo que solo sueño! El amor se sustenta en la realidad,
aunque para ello debamos primero aceptar la realidad y amarla tal como es.
Amarse uno mismo es el primer paso necesario. He tardado muchos años en llegar
a amarme a mí mismo lo suficiente como para ahora poder amar a alguien más, de
verdad. No se puede dar o compartir algo que uno no tiene!








