LO QUE NO PODEMOS HACER, NOS IMPIDE HACER LO QUE SI PODEMOS
Los
seres humanos somos muy dados a perdernos en un sinfín de
pensamientos sobre situaciones que no podemos controlar, lo que nos
lleva a perder un tiempo y una energía necesaria para utilizar
sobre lo que si podemos controlar, lo que si depende de nosotros...
Muchas
personas viven preocupadas y paralizadas por situaciones y
circunstancias que directamente no pueden cambiar, impidiendo así
el trabajo con todo lo que si puede cambiar.
Cada
vez hay más personas que dedican una gran parte de sus vidas a
criticar o alabar a personas que ni siquiera conocen, especialmente
ahora tan de moda en las redes sociales. Se enfadan y dejan de
realizar sus actividades diarias porque le otorgan a un comentario
el poder de poner “patas arribas” su día. Así, cuando nos
dedicamos a quejarnos sobre resultados que no están bajo nuestro
control cedemos lo único que podemos controlar, nuestra mente y
nuestros actos.
Intervenir
allí donde sí tenemos capacidad de decisión es la mejor manera de
contribuir a nuestra evolución correcta. Estamos en una sistema
social que constantemente trata de ajustarnos a unas normas que solo
benefician a dicho sistema, por eso ser uno mismo es uno de los
mayores logros que podemos conseguir.
Los
seres humanos somos muy dados a perdernos en un sinfín de
pensamientos sobre situaciones que no podemos controlar, lo que nos
lleva a perder un tiempo y una energía necesaria para utilizar
sobre lo que si podemos controlar, lo que si depende de nosotros...
Muchas
personas viven preocupadas y paralizadas por situaciones y
circunstancias que directamente no pueden cambiar, impidiendo así
el trabajo con todo lo que si puede cambiar.
Cada
vez hay más personas que dedican una gran parte de sus vidas a
criticar o alabar a personas que ni siquiera conocen, especialmente
ahora tan de moda en las redes sociales. Se enfadan y dejan de
realizar sus actividades diarias porque le otorgan a un comentario
el poder de poner “patas arribas” su día. Así, cuando nos
dedicamos a quejarnos sobre resultados que no están bajo nuestro
control cedemos lo único que podemos controlar, nuestra mente y
nuestros actos.
Intervenir
allí donde sí tenemos capacidad de decisión es la mejor manera de
contribuir a nuestra evolución correcta. Estamos en una sistema
social que constantemente trata de ajustarnos a unas normas que solo
benefician a dicho sistema, por eso ser uno mismo es uno de los
mayores logros que podemos conseguir.
