NO DEJES QUE LA TRISTEZA
Si abrumado por las dudas
y conflictos generados
te arrebolas en la oscura
creencia en los pecados.
Si te sientes asfixiado.
Si eres presa del miedo
fue que tomaste el errado
sendero que guía el ego.
NO DEJES QUE LA TRISTEZA
Si abrumado por las dudas
y conflictos generados
te arrebolas en la oscura
creencia en los pecados.
Si te sientes asfixiado.
Si eres presa del miedo
fue que tomaste el errado
sendero que guía el ego.
LOS PATRONES MENTALES
COMO CAMBIARLOS PARA SER MÁS FELICES
En nuestro subconsciente se encuentran mandatos o patrones mentales
desconocidos por nosotros, y que, en la mayoría de los casos representan las
trabas que nos impiden desarrollar todo el potencial que, como seres, tenemos.
Allí están
instalados todos los “no puedo”, “no sé”, “a mí esto no”, “no me quieren”, etc.
veamos cómo se instalaron en nosotros todas esas limitaciones:
- El inconsciente es
un almacenador de datos, guarda todo lo que percibimos a través de nuestros
sentidos. Nada se selecciona. Archiva todo lo que recibe. Por eso mediante
hipnosis se puede extraer datos de esa mente que nuestro consciente no
recuerda.
- Una vez que ingresó el dato, (algo que vimos, oímos, sentimos, etc.) se separa en áreas, así tenemos dividida la información en trabajo, pareja, amigos, sexo, etc. Para hacerlo más claro analizaremos un área y compararemos esta información con gotas de pintura.
MANEJAR EL ESTRÉS EN TIEMPOS DE CRISIS
Los tres conceptos japoneses
¿Estás pasando una época de estrés? Dentro de la filosofía japonesa hay tres perspectivas que nos pueden permitir sobrellevar mejor esta época de cambios e incertidumbre. Son evocadoras y nos invitan a una profunda reflexión...
Manejar el estrés en tiempos de crisis es una necesidad para responder con éxito a buena parte de las demandas actuales. Cambios, incertidumbres, nuevos desafíos, preocupaciones, miedos… Son muchas las dinámicas personales y existenciales que se arremolinan a nuestro alrededor, colocándonos de pronto en situaciones nuevas que jamás habíamos previsto. Sin embargo, la filosofía japonesa esconde valiosas enseñanzas respecto a este tipo de contextos.
Podríamos decir que gran parte de ese legado de sabiduría que se arraiga en Japón parte del budismo Zen. Esa visión que hace del conocimiento de la mente y la observación de la naturaleza su estandarte, reviste la personalidad nipona de un aire de calma y equilibrio que siempre ha llamado la atención al mundo de occidente. Ahora bien, hay algo más que trasciende a ese legado filosófico de las escuelas zen.
Puedes pasarte la vida
buscando la continua aprobación.
Puedes pasear la ira
por las turbias veredas del dolor.
Puedes someterte siempre
al juicio de otros y a la vez enjuiciar
pero ningún muro detiene
los pasos de la verdad.
LA VIDA TIENE PLANES QUE NO SON TUS PLANES
¿Has tenido esa sensación de necesitar hacer todo lo que
está en tu mano para que las cosas salgan bien?
¿Que no quede nada por intentar para que si no pasa lo que
deseas no sea por tu culpa? ¿Esa necesidad de hacer y hacer sin parar para
poder acertar alguna vez y que todo cambie?
Siempre en esa espiral de esfuerzo sin medida para
garantizar que algunas cosas pasen como deseas… Para que sean como sueñas, para
que sean como crees que necesitas que sean… Para no perder el control de algo
que sabes en el fondo que nunca controlarás. Porque ya sabes que no controlas
casi nada.
Y la vida se obstina en dar la vuelta y cuando vas por un camino, te sale por otro. Cuando dices sí, dice que no. Cuando te echas para atrás recorta el camino para que te quedes en el abismo a pesar de tu movimiento… Cuando decides arriesgar y dar un paso adelante te dice que ahora no, que esperes, que paciencia, que hoy no toca. Cuando tu impaciencia sube al límite y pone en peligro tu paz.
EL AMOR LA ENERGÍA DE MÁS ALTA VIBRACIÓN
La única salida a
toda esta situación sin sentido es elevar nuestra vibración y recuerden “nunca
la sombra ha podido con la luz”
Nada hay mejor en la vida que el amor. Amar y sentirse amado; o lo que es igual, cuidar y sentirse cuidado.
A LA VIDA SOLO PUEDO DECIRLE... GRACIAS
“Cuando bebas agua, recuerda la fuente”
Hoy no nos vamos a
dedicar a pedir, no vamos a hacer referencia a nuestras penas, a nuestros
pesares, rupturas, separaciones o tristeza alguna, porque es precisamente todo
esto lo que no nos permite sentir en plenitud “nuestra vida”
Sencillamente
parémonos a reflexionar sobre tantas cosas maravillosas que tenemos para dar
gracias a la vida, por el canto de un pájaro, por la lluvia que refresca, por
el amor de un hijo, por la tranquilidad del silencio, por el sol infinito, por
quien llega y quien se va...
Recuerden la
sabiduría del refranero “de bien nacido es ser agradecido”
No hace falta que tengas grandes posesiones, que seas una persona famosa, que estés muy bien acomodado a nivel social o que sencillamente no tengas ninguna preocupación, sabemos que esto es prácticamente imposible y más aún, poderlas tener todas juntas, cada persona independientemente de cuál sea su estatus en la vida, siempre tiene algún motivo que le genera preocupación, nunca tenemos las soluciones a todas las situaciones ni siquiera por que tengamos todo el dinero o toda la tranquilidad que creamos poder tener.
A veces los silencios
dicen más que las palabras y permiten ser.
Sé que cuando no sentencio
dejo que la puerta se abra y vuelvo a ver,
por fin puedo ver.
Creerse en poder de la razón
es entretener la vida. No tiene sentido.
Alejarse del corazón
es un callejón sin salida que lleva al olvido.
Lleva al olvido.
UNA PERSONA COMO TÚ
Cada día un pequeño gesto. Un pequeño paso… Algo que te
lleve a salir de ti. Del aire viciado. Del pensamiento automático y compulsivo.
De ese miedo al miedo que te lleva a encerrarte y fingir que no sientes y no
ves, que no te das cuenta de que por dentro estás suplicando un cambio. Salir
de la cárcel que construiste tú y de la que eres el preso, el guardián y la
misma celda.
Un pequeño cambio. No importa qué sea. Cuestionarse algo hasta hoy incuestionable. Abrirse a pensar distinto. Escuchar sin estar pensando qué contestar. Pasar por ese camino por el que nunca pasas… Hacer eso que te hace sentir incómodo, minúsculo, insuficiente. Eso de lo que siempre huyes porque te recuerda lo pendiente de revisar dentro de ti. Sentirte ridículo y darte cuenta que no importa. Dejar de ser invisible un rato y descubrir que no pasa nada si te miran.