4.11.13

Solamente tienes una vida. Disfrútala al máximo.


LA VIDA ES MUY BREVE

Solamente tienes una vida. 
Haz de ella lo que puedas.
Hay días oscuros y días de luz.
Haz con ellos lo que puedas.
Solamente tienes una vida. 
Disfrútala al máximo.

Porque si rechazas lo que Dios te ofrece, 
entonces no tendrás más vida.
Camina siempre de frente. 
No retrocedas ante nada.

Cuando tropieces toma más fuerza,
y si el fracaso te visita,
empieza de nuevo.

Nunca permitas que la cobardía ni el desánimo estropeen tu destino.
Cuando te sientas triste, débil y sólo, 
mira a tu alrededor y seguro que encontrarás 
una palabra de amor, gente que te apoye.
Personas que te hagan sentir importante, 
y que te devuelvan 
la vida en un instante.

Siempre conseguirás a alguien quien te escuche.
Quien te acompañe y te brinde una mano amiga.

Vuelve a ser dueño de ti mismo.
Reconcíliate con la vida.
¡Acepta lo que no puedes cambiar!

31.10.13

Ten el valor de ser tu, ten el valor de ser feliz.


EL VALOR DE SER ÚNICO

Vivimos en una sociedad
cargada de reglas no escritas,
de estereotipos y prejuicios.

Una sociedad en la que hay
que beber para relacionarse,
seguir a un deporte mayoritario,
intentar vestir o ser físicamente de una forma...

Lo que la gente no se da cuenta
es que la gran mayoría traiciona
a sus propios principios y necesidades
por ser aceptado como un robot más,
advirtiendo como unos pocos valientes
se apartan del camino de la multitud
para ser algo más...

Y luego son esas personas
a las que verdaderamente admiramos,
esas que despuntan,
a esas que sacan lo mejor de ellos mismos...

Aunque la sociedad nos enseña
a rechazar lo diferente,
y puede que en un primer momento dado te juzguen,
te critiquen y te señalen al pasar,
hablarán de ti a tus espaldas...

Y es en esos momentos
en los que te debes de dar cuenta
de lo importante que eres,
están centrando toda su atención en ti,
eres diferente,
eres único,

30.10.13

Usa tu mente para convertir en reales todos tus sueños.


CÓMO SABER LO QUE IMPORTA

Asegura un dicho indígena norteamericano que “es imposible despertar a aquel que simula estar dormido”. Así arranca este sencillo experimento para descubrir qué importa en la vida, seas quien seas. Sirve también para reconocer si tú también estás sufriendo esa aparente y autoinducida pernoctación en tu existencia.

Proyectos, sueños, propósitos, destinos. Cada persona los alberga en su interior. Su cumplimiento, más que una ilusión, es un derecho. Sí, un derecho. A pesar de ello, muchas veces olvidamos que el sustrato en el que se asientan estas pulsiones tienen relación directa con lo que se es en vida, de dónde se viene, para saber dónde se va. Precisamente no olvidar el origen dará más intensidad a tu proyecto de vida. Probar y comprobar. El sencillo método para conseguir descubrir lo que importa en la vida, que debe ser el asiento de tu proyección y deseos de futuro, tiene que ver con el tiempo que te queda en este mundo.

LA PRUEBA
Supongamos que ahora mismo te notifican que te queda un cuarto de hora de vida. Sí, sólo 15 minutos. Los cinco primeros sufrirías un impacto emocional de tal magnitud, que te llevaría al miedo, indefensión, quizá al llanto pues tu ego, tu persona, llega a su fin.
Los cinco siguientes minutos el instinto de la supervivencia dejaría espacio para el recuerdo de lo vivido, todo aquello que marcó tu vida en el más estricto sentido de tu individualidad. Un universo que quieres recordar una vez más, antes de perder uno de los dones que la vida te otorgó: la facultad de rememorar.
Llegamos a los últimos cinco minutos. Los últimos de tu vida. Un breve espacio de tiempo al que le suplicarías tendencia a la eternidad. Ahí afloraría de nuevo el presente para sentir lo que estás a punto de perder: la vida. Te darías cuenta de quien eres, a quien quieres, qué sobró en tu existencia y, probablemente, el poco valor que le diste a lo más importante: el amor. Este aparentemente cursi sentimiento para muchos, marcaría tu final. Hablamos del amor a los seres queridos que ya no vas a disfrutar y con los que seguramente no pasaste suficiente tiempo, amor a las cosas que te apasionan y que nunca realizaste, la distancia que deberías haber practicado con todo aquello que no fue verdaderamente importante y que absorbió parte o casi todo tu tiempo. Tus prioridades darían un vuelco y harías balance antes de morir, lamentando el tiempo perdido para sentir quien realmente eres y de donde vienes.

29.10.13

Si no me equivocara jamás, tal vez no podría entender los errores que también cometen los demás

NO SOY PERFECTO


Quise imaginar lo que sería mi vida estando en este mundo, siendo un ser perfecto, sin tristezas, sin vacíos, sin necesidad de amar y sentirme amado; teniendo todo a mano, para alcanzarlo sin el más mínimo esfuerzo, siendo poseedor de una imagen y figura perfecta ante los ojos de los demás; sintiendo el poder en mis manos...

Después de todo eso es lo que anhelamos y soñamos los seres humanos...

Y después de imaginar lo que sería mi vida así, el pensar en eso, no fue un sueño, sino una pesadilla de la cual inmediatamente quise despertar... corrí al espejo a verme, y al contemplar mi imagen y redescubrir lo que soy, dije con voz de alivio:

¡No Soy perfecto, gracias !

Si no me equivocara jamás, tal vez no podría entender los errores que también cometen los demás, viviría juzgándolos, y me quedaría solo, porque no encontraría a nadie que me pudiera igualar.

Si mi imagen y figura, fueran perfectas para la humanidad, nadie sabría quién realmente soy, me buscarían por mi apariencia, verían en mí solo lo material; tal vez me convertiría en esclavo del cuerpo y de lo superficial, queriendo encontrar la fórmula de la eterna juventud, para no envejecer jamás, viviendo una vida superficial; en el espejo no vería más que mi figura, no sabría quién soy en realidad... prefiero ser pequeño, diferente, estando seguro de que los que me quieren, me conocen en verdad, y mejor aún, solo puedo contemplar en el espejo, más que mi alma, y lucho por conservar mi belleza espiritual.

Si no tuviera vacíos, no tendría necesidad de amar y sentirme amado, y sería una persona indiferente, y eso me aterra, no quiero pensar lo que es vivir sin amor; sin experimentar esa necesidad de ser amado y los enormes deseos de dar amor... ese es el motor de nuestra existencia.

28.10.13

La felicidad la encuentra la persona que aprende a vivir sabiamente.


CÓMO SER FELIZ

Antes de decirte "el secreto de la felicidad", pregúntate:
¿Qué crees tú que necesitas para ser feliz?
¿Qué cosas quisieras tener para experimentar felicidad?
¿Que personas necesitas tener a tu lado para sentirte feliz?
¿Qué circunstancias necesitas que cambien para que seas feliz?

Hay personas que nunca se sienten realizadas. Muchas cosas les fastidian y le molestan. Esas personas van por este hermoso mundo corriendo desesperados como un niño que afanado persigue el arco iris.

A pesar del serio esfuerzo del niño y su intento de alcanzar el arco iris, parece que burlonamente siempre se aleja. Para esas personas, la felicidad siempre está más lejos que de donde ellos se encuentran.

Un joven decía: “Me casaré cuando encuentre la persona que traiga satisfacción a mi vida”. Con esa filosofía de vida algunos piensan: cuando encuentre a mi cónyuge, entonces seré feliz.

Otros que ya lo han encontrado y ya se han decepcionado, piensan: “cuando me separe, entonces seré feliz”. Algunos piensan: “cuando tenga hijos seré feliz y otros, cuando se marchen, entonces comenzará mi felicidad”.

La vida no funciona así. Podrás tener riquezas y ser infeliz, estar rodeado de las personas más amorosas y vivir las circunstancias ideales, …pero eso no quitará de ti todos tus males.

Es que la felicidad no se descubre al encontrar a la persona apropiada, …sino en ser la persona adecuada. La felicidad no está en encontrar a quien te haga feliz, …sino en aprender a traer felicidad a los que te rodean.

La felicidad la encuentra la persona que aprende a vivir sabiamente.
Establece relaciones saludables, pon límites, acepta lo bueno y rechaza lo cuestionable. Es feliz quien se acerca a las personas sin sospecha pero con prudencia y se aleja de quienes le hacen daño, sin maltratar pero con inteligencia. La felicidad la encuentra quien aprende a usar las cosas y no a las personas, quien no abusa ni permite el abuso.

25.10.13

Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando


TU CO-RAZÓN
Co-existen, co-habitan, co-responden… Por separado no funcionan. Haz que cooperen para un fin: cambiar la realidad. Ellos serán tus dos mejores ojos.

Mente y corazón. Corazón y mente. ¿Son a la vez? ¿Cuál va primero?… Preguntas y más preguntas… Esas son preguntas de la razón, que utilizada por separado siempre busca respuestas. El corazón no pregunta, siente… Nunca el corazón se pararía a “auditar” esas cuestiones. El corazón es. La mente está.

Sí, el orden es importante: el corazón va primero y la mente está a su servicio. ¿A caso tu vocación no fue primero un sentimiento que tuvo como aliado a tu inteligencia? Claro que sí. Eso no significa que tu mente tenga un premio de consolación en las “importancias” de la vida. Todo lo contrario: es pieza clave en la felicidad de las personas. Sin ella, el corazón se convierte en un sentir cojo.

Decir que alguien es una persona fría (mental) y que otra es apasionada (corazón) es pura literatura, es decir, una forma de pensar al margen de la realidad. No es más “auténtica” una persona pasional ni menos “intensa” una mental. Esas dos personas, la fría y la apasionada, tienen la misma gripe: dividen y creen que unas cosas son mejores respecto a otras. Autenticidad e intensidad brotan de la colaboración de ambas partes.

EL CORAZÓN SIENTE, LA MENTE SE LO MUESTRA

Conjugar ambas “vidas” es el único camino para convertir en realidad tu mundo. No temas (sentimiento) y no dudes (mente) ante tus retos. El médico miembro de la Harvard University Medical School,  Mario Alonso Puig, asegura que:

“Siempre encontraremos razones para justificar nuestro mal humor, estrés o tristeza, y esa es una línea determinada de pensamiento. Pero cuando nos basamos en cómo queremos vivir, por ejemplo sin tristeza, aparece otra línea. Son más importantes el qué y el por qué que el cómo. Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando”.

Tu co-razón es una unión de poderes dentro de ti aunque la “tradición” nos haya enseñado que son ámbitos diferentes e incluso opuestos. Nada más alejado de la realidad, desde el punto de vista de los últimos estudios científicos.

24.10.13

Un sueño (tu barco), cuyo peso es tan elevado y no crees digno de flotar y surcar los mares de la realidad, también puede hacerlo.

EL “EMPUJE” MÁGICO

 “Lo que flota está llamado a navegar”. ¿Fácil no? Pues no le fue tan sencillo a la humanidad comprender este principio que acabo de “elucubrar”. Si flota puede viajar, si viaja llegará a algún lugar. Ocurre tanto para las cosas como para lo intangible. Si hablamos del mar de los deseos, anhelos o sueños sucede igual. Sólo debe cumplirse un requisito para que este principio llegue a buen término: el empuje.

En el mundo físico se tardaron miles de años para comprender que lo que aparentemente no tenía la cualidad de flotar era capaz de hacerlo. De hecho, siempre había podido “sostenerse” sobre el agua. Desde el mismísimo principio de los tiempos. En seguida lo explico…
La historia nos ahonda en sus profundidades hasta 100.000 años atrás para mostrarnos al hombre cumpliendo su sueño de transportarse por el agua. En aquel tiempo “un tronco deliberadamente tallado” le permitió hacerlo. Desde entonces hasta hace apenas 200 años las embarcaciones surcaron los mares con este material de origen vegetal. Creían que únicamente la madera había recibido el “regalo” de ser considerada como elemento con la cualidad de flotar. Así lo pensaron durante siglos y siglos. Era mentira, como tantas otras “cosas” de la historia. La cualidad que habilita la flotación no está nunca en el material.

Fue en 1821 cuando el primer barco con casco de metal a vapor surcó los mares. Para los “habitantes” del siglo XV hubiera sido impensable, incluso digno de brujería. Ese barco llevaba por nombre “Aaron Manby” y pesaba 120 toneladas. Pareció increíble para la gente de ese tiempo que el metal en tanta cantidad y peso pudiera flotar, pero ocurrió, como tantas otras “cosas” impensables hasta que ocurren. Tuvieron que pasar casi 98.000 años desde que se “navegó” con un tronco de madera hasta que se desmitificara que el metal era muy pesado para flotar.

La ley que explicaba todo existía desde mucho tiempo atrás. Durante la Edad Media, en esa etapa tan vanagloriada y tan atroz para casi todo, nadie la aplicó. Ese tiempo atrás en la fundación de la ley nos lleva a su creador, Arquímedes, quien en el 200 A. C. estableció la ‘Ley de Flotación’. La norma, simplificada, explica que “un cuerpo total o parcialmente sumergido en un fluido en reposo, recibe un “empuje” (palabra clave) de abajo hacia arriba igual al peso del volumen del fluido que desaloja”.

Ese principio no se comprobó para el hierro hasta 1821 en el emblemático barco de vapor. El pesado metal era digno de la magia de la flotación, aun siendo considerado durante milenios un elemento incapaz de ello. El secreto no estaba en el metal, sino en una fuerza desvelada por Arquímedes: el “empuje”.

23.10.13

Haz de tus días un nuevo renacer no dejes que el hastío te tape el sol


VIVIR COMO SI FUESE EL ÚLTIMO DÍA

Todos los días deberían ser maravillosos, y pueden serlo. Deberíamos dar cabida a las cosas buenas para que se alojen en nuestros corazones.

Vivamos cada día como si fuese el último, no dejemos pasar un día sin haber hecho algo bueno para ti o para los que te rodean.

Es posible ser feliz, es posible vivir una vida gratificante, en plenitud.
Cada día que abrimos nuestros ojos supone una nueva oportunidad para volver a hacer las cosas bien, una nueva oportunidad de recomenzar con nuestras vidas.

Vuelve a hacer planes, no dejes que el hastío y el aburrimiento te tapen el sol, haz de tus días un nuevo renacer, una nueva oportunidad para no cometer los errores del pasado.

Ríe, eso siempre te hará bien, te dará vida, juventud, y contagiarás a los que te rodean de buenas vibraciones. Te querrán y respetarán por tener siempre la palabra justa, la sonrisa cuando un rostro esté triste. Se feliz para que todo lo que haces sea hecho con mucho amor y cariño.

Tú diriges tus propios sentimientos, puedes sentirte como quieras
Si te apetece llorar, no te reprimas, llora lo que haga falta, deja que todos tus sentimientos afloren para que puedas liberarte de todo lo que te aprisiona.

22.10.13

Debes ser el pirata de todos tus mares y no un simple grumete que transporta pasajeros entre las dos mismas orillas toda su vida.


EMPIEZA POR LO QUE NO QUIERES
 Si desconoces el camino, descarta senderos

Qué difícil es saber lo que uno quiere. Espinosa situación se presenta ante las personas cuando llama a la puerta el apresurado y siempre estresado concepto de la elección. Eso ocurre si no tienes las ideas claras, y si las tienes, deberías pensar bien por qué crees haber dado con lo correcto, no vaya a ser que escondas algún miedo o indecisión y lo disfraces de seguridad ante los demás. Dudar es lo que te convierte en singular y no la decantación animal que trae de nacimiento una misión concreta.

Descartemos a los genios que sí lo saben, los animales y a las personas aparentemente normales pero ansiosas de genialidad que creen saberlo. ¿Quiénes quedan? Todos nosotros, es decir, casi todos. Ahora bien, ¿por qué pasa? Pues por el recurrente mensaje de fondo de mis artículos, la razonable duda que todo lo inunda para bien. A pesar de sus bondades, cuando se nos presentan varios caminos u opciones, la duda sólo nos mantiene inmóviles ante esas proposiciones del destino. ¿Es lo que queremos? Claro que no, dudamos para ser mejores, nunca para parar la máquina de nuestra vida. ¿Entonces? No ocurre nada malo, sólo hay que saber cómo salir del vicioso círculo de la indecisión.

¿Qué quieres ser? ¿Cómo quieres ser? Si eres un genio podrás responder, si eres normal, dirías que no sabes concretamente, porque te gustan muchas cosas y querrías tener en ti virtudes diversas. He ahí la cuestión, querido lector. La pregunta está incompleta. ¿Cuál sería entonces la pregunta completa y correcta? Como casi siempre en la vida y para todo: su antítesis. Es decir, ¿qué no quieres ser? ¿Cómo no te gustaría ser?

La segunda parte de la pregunta desencadena en ti respuestas concretas, pues de lo que sí estás convencido es de lo que no quieres en tu vida. “Empieza por lo que no quieres”, así comencé este artículo y es ahora cuando cobra sentido. Es justo en ese lugar donde la duda razonable viene a rescatarnos, esa que siempre nos acompañará para bien. Ese talismán en tu camino te sugiere que abandones todo aquello que te ofrece para bien y mal la vida y que no quieres en la tuyaNo quiero ser esto y aquello, dirá tu interior, descartando caminos pero conservando todos los que en su recorrido tienen algo de tu agrado.