SENCILLAMENTE TÚ
Había un joven que vivía en un pueblo
pequeñito,
de esos en los que todo el mundo
se saluda por la calle,
y todos saben todo de todos...
El joven se sentía muy triste,
pues tenía un sueño, una meta por alcanzar,
pero en su pueblo era costumbre
que los jóvenes comenzaran a trabajar con sus
familiares
ya fuera en negocios propios o ajenos,
y el futuro de cada uno
ya estaba escrito desde el día en que nacía,
pues el hijo del cabrero,
cabrero sería,
al igual que el del herrero,
herrero sería...
El joven intentaba contar a la gente
lo que el quería hacer con su vida,
pero nadie le hacía caso...
Un día en mitad de la noche
se marchó a una playa cercana,
y tras andar y andar
se paró en unas rocas a contemplar las
estrellas
mientras sentía como una profunda pena
invadía su corazón,
y sólo la música del romper
de las olas con esas rocas
de las olas con esas rocas
conseguía calmar esa pena
que le consumía día tras día...
que le consumía día tras día...







