COMO
ELEGIR Y SEGUIR NUESTRO PROPIO CAMINO
Nuestra vida es como el mar. Hay días de calma
absoluta, en los que el agua hace de espejo. Días de suave oleaje que permiten
manejar la embarcación al ritmo del mar. Y otros de marejada o incluso
tempestad en los que se lucha por mantenerse a flote y se corre peligro de
naufragio. En muchos momentos de la vida el viento sopla a favor, pero sabemos
que en cualquier instante puede sorprendernos un cambio que hará tambalear la
estabilidad.
La existencia es un mar de posibilidades, inmenso e
inagotable, en el que uno tiene que encontrar su propio rumbo. Cada elección
esboza un camino y desestima otros. Descubrir el sentido que tiene para uno la
vida es lo que permite orientarse y superar constructivamente las dificultades,
así como la estrella polar sirve de guía en medio del océano.
Cuando una persona navega sin rumbo está a merced de
las circunstancias. En tales momentos es probable que no se sienta feliz con lo
que es, ni le llene lo que está haciendo. Ante la inmensidad, el individuo
puede sentirse perdido, sin puntos de referencia. Pero cada persona encierra en
su interior una dirección, un destino en forma de talentos y posibilidades
propias que ha de descubrir. Conectar con esa fuente de inspiración permite
encontrar un sentido en la vida, siendo consciente de la propia singularidad y
de lo que uno puede aportar al mundo. De esta forma la persona dirige el timón
de su existencia hacia dónde quiere llegar, y no hacia donde le llevan los
vientos cambiantes.
Conocer esta finalidad íntima ayuda a desplegar lo
mejor de uno mismo, pero también conlleva un desafío. El hombre nace con la
oportunidad de realizarse, de encontrar un sentido y una satisfacción en su
existencia. Sin embargo, todo depende de él, pues tanto puede aprovechar como
dejar pasar tal posibilidad. A través de la integridad con los propios
principios, de lo que la persona realiza positivamente en la vida y de una
actitud digna ante los embates del destino es posible vivir con sentido, de
forma responsable y plena.







