LA SATISFACCIÓN
LA EMOCIÓN QUE MENOS LE GUSTA A TU CEREBRO
¿Sabías que la emoción más poderosa en el ser humano es la
satisfacción? Sin embargo, el cerebro no está programado para que la sintamos
con demasiada frecuencia. ¿Quieres saber la razón?
¿Cuándo fue la
última vez que te sentiste satisfecho? Es posible que para
encontrarlo debas buscar a conciencia en los cajones de tu memoria. Al fin y al
cabo, nos suele costar bastante alcanzar ese punto álgido en el que sentimos
que todo trascurre por la vía que deseamos.
¿Somos masoquistas? En absoluto. Lo que sucede es que el cerebro no está programado para experimentar satisfacción tantas veces como nos gustaría. El hecho de que esto sea así no es un error, ni una especie de troyano que se incrusta en nuestro código genético. Los investigadores han descubierto que cuando nos sentimos satisfechos, dejamos de buscar mejoras y más beneficios. Dicho de otro modo, nos volvemos autocomplacientes y menos creativos.








