LA CASA IMPERFECTA
UN CUENTO SOBRE LA DESIDIA
El cuento sobre la desidia nos enseña que en cada acción que
realizamos va nuestro sello personal. Por otro lado, nos recuerda que si
hacemos un buen trabajo, el futuro suele guardarse un momento para compensarlo.
La historia de la
casa imperfecta cuenta que había una vez un hombre de modestos ingresos que
tenía esperanza; es decir, que imaginaba un futuro mejor. El buen hombre
realizaba cualquier actividad, por dura que fuera. Trabajaba con disciplina y
poco descanso. Solo quería tener mayores ingresos y una vida cómoda para su
familia.
Los trabajos que conseguía este hombre estaban, por lo general, muy mal pagados. Además, todos eran transitorios. Así que un mes tenía trabajo, pero luego pasaba dos o tres meses sin nada que hacer. Por lo tanto, las notas predominantes en su familia eran la escasez y las dificultades económicas.








