CUANDO LA
VIDA NOS SORPRENDE
"COMO
NO SABÍAN QUE ERA IMPOSIBLE, LO HICIERON."
Los
deseos genuinos poseen una fuerza extraordinaria que se convierten en imanes en
la realidad, con la propiedad de atraer sucesos que favorecen su realización.
Estamos acostumbrados a esperar que ocurra siempre
lo más probable y no nos atrevemos a pensar en lo imposible. La semilla de una
coincidencia nace en el seno de una necesidad del alma. Esa extraordinaria
fuerza inmaterial se convierte en una intención en el mundo real de los
significados; y si logramos no estar pendiente de los resultados el poder
organizador de la naturaleza realizará el milagro. Así es como el significado
de la coincidencia resuelve armoniosamente la inquietud humana individual más
profunda y a la vez le señala un nuevo camino. El Universo está en constante
evolución y puede detectar la fuerza del alma y guiarla hacia la realización de
su propósito, en armonía con el propósito universal.
El Ego es la única barrera que impide el maravilloso
mecanismo de los milagros, porque existe una condición indispensable para la
ocurrencia de una coincidencia significativa: la entrega, la rendición, la
aceptación de lo que es”.
Cuántas circunstancias “sorpresivas” suelen suceder
tras lo inesperado? Con el paso del tiempo, terminamos por admitir la gran
sabiduría que oculta la cadena sutil de acciones que nos conducen a un destino
u otro, una cadena que a veces se teje con sucesos imprevistos que escapan a
nuestro supuesto control, sucesos que animan el propósito del Gran Juego. La
Inteligencia Universal se manifiesta con toques de inesperado “a pesar” de
nuestros planes.







