DISFRUTA
CADA MOMENTO
Disfruta cada momento
que es único e irrepetible.
En todo es reconocible
la voz del discernimiento,
de lo que vive ahí adentro
donde todo es posible.
DISFRUTA
CADA MOMENTO
Disfruta cada momento
que es único e irrepetible.
En todo es reconocible
la voz del discernimiento,
de lo que vive ahí adentro
donde todo es posible.
ESPIRITUALIDAD Y SABIDURÍA
Es necesario
comprender la necesidad de aprender a vivir. Las experiencias de la vida diaria
son la base del aprendizaje del espíritu, pero desafortunadamente los seres
humanos las rechazan, las enjuician o no las comprenden.
Muchos se quejan de
sí mismos y de los demás y uno se asombra de ver como el ser humano subestima
las experiencias.
Nosotros debemos actuar a la inversa, tomar las experiencias para nuestra propia auto-realización, ellas en sí mismas pueden ofrecernos material didáctico suficiente como para el desarrollo de la esencia, o, en otras palabras, para el crecimiento de nuestra alma. Así pues, las experiencias resultan ciertamente magnificas, en todo sentido.
BUSCA LO QUE TE EMOCIONE Y VIVIRÁS MEJOR
Y a ti, ¿qué te emociona? ¿Qué hace vibrar tu corazón e insuflar tu mente de ilusiones, proyectos y sueños que cumplir? Las personas necesitamos esos pequeños “subidones” de dopamina cotidianos para sentirnos vivos y avanzar.
Se cuenta que la poeta Emily Dickinson sentía pasión por
hornear pan. Adoraba el aroma de las masas recién hechas y, tras las diferentes
recetas que inventaba, iba también tejiendo sus primeros versos.
También fue llamativa una de las pasiones de Agatha Christie: la arqueología. De niña tuvo un sueño revelador, se vio a sí misma desenterrando ciudades antiguas y vestigios artísticos de épocas remotas. Desde ese momento, siempre tuvo fascinación por ese mundo.
DONDE HAY VOLUNTAD, HAY UN CAMINO
Antes de recorrer nuestro camino, nosotros éramos el camino. El compendio de todos los valores, esfuerzos, objetivos y sueños. De modo que si hay un árbol que plantar, plantémoslo; si hay un error que enmendar, enmendémoslo y si hay un esfuerzo que hacer, esforcémonos. La voluntad es lo que aparta la piedra del camino.
Si tuviésemos suficiente voluntad casi siempre tendríamos
suficientes medios…
Hermann Hesse, escritor, poeta, novelista alemán, decía que cuando alguien de verdad necesita algo, lo encuentra, no es la casualidad quien se lo procura, sino él mismo. Su propio deseo y su propia necesidad le conducen a ello. En otras palabras, no hay cosa por difícil que sea, que la mayoría de las veces no podamos conseguir si ponemos empeño. La perseverancia es la que da valor a las cosas.
SABOREANDO
LA VIDA
Saborear un café, ahí cuando cae la tarde,
y ver como el cielo arde en el lento atardecer.
Y respirar a pulmón cada idea que refleja
la mirada que, perpleja, observa tu corazón.
Y sorbo a sorbo, la vida, ir sin más paladeando
sin darle importancia al cuando, solo ver la agradecida
situación que se presenta siempre para que transformes
esa percepción deforme en experiencia que alienta.
LA INERCIA OCULTA
¿Qué es la inercia oculta? ¿Cómo detectarla? ¿Cómo nos
afecta? ¿Qué tiene que ver con nuestro esfuerzo cognitivo y la programación de
nuestro cerebro para el ahorro energético?
La inercia oculta es una condición en la que pensamos que nuestra vida avanza y
evoluciona, cuando en el fondo no es así. Una percepción que se
basa en haber alcanzado algunos objetivos y que encubre de alguna manera el
hecho de que hay dimensiones vitales en las que estamos realmente estancados.
Uno de los aspectos que revelan la presencia de la inercia
oculta es el hecho de que uno no llegue a sentirse verdaderamente satisfecho. Obtiene
gratificaciones pasajeras, pero no experimenta una sensación de auténtica plenitud o expansión.
Ocurre porque está evolucionando en asuntos que son más de forma que de fondo.
TE HAS OLVIDADO DE TI
A menudo hacemos cosas que nos desgastan y hacen sentir mal.
Y es cierto que no todo lo que hacemos es sencillo, ni nos
puede gustar. No hablo de esas cosas tediosas que a nadie le gusta hacer pero
son necesarias, hablo de dejarse la vida luchando por una vida que nunca llega.
Nos sacrificamos para demostrar nuestro valor.
Lo hacemos sin medida, a veces sin ni siquiera objetivos
claros. Solo para acumular méritos y que otros se den cuenta de que somos
valiosos. Como si haciendo el triple que los demás nos hiciéramos perdonar
nuestra insignificancia.
Y no está mal poner empeño, ganas y acción. Es necesario.
MÁS ALLÁ DE LAS PALABRAS
Muchas veces al
intentar decir algo a otra persona tropezamos con los límites del lenguaje, y a
pesar de la variedad expresiva que tiene nuestra lengua, no encontramos las
palabras justas para expresarnos, sobre todo cuando se refiere a temas
relacionados con los sentimientos, cuestiones personales difíciles o delicadas.
Conviene recordar
que uno de los cuatro pilares sobre los que se asienta la personalidad humana
es la relación con los demás.
Los aspectos que componen la comunicación humana son variados y la ciencia que los ha estudiado, realizó aportes que clarifican dicha comunicación llegando a la conclusión que es uno de los puntos fundamentales en la vida y en nuestra relación de los demás seres humanos.
EL ARTE DE SER UNO MISMO
SIN HACER DAÑO A LOS DEMÁS
El arte de ser uno
mismo sin hacer daño a los que nos rodean es complicado. De hecho,
generalmente, actuar como creemos y queremos en cada momento suele traernos
problemas o, al menos, ciertas dificultades.
Ahora bien, esto no
significa que debamos doblegarnos, sino que tenemos que permitirnos contemplar
la vida con más calma, analizar qué esperan de nosotros y qué esperamos de los
demás. Esto conformará nuestra realidad y nuestra actitud emocional de manera
natural.
Ya lo decían en la Antigua Grecia con su lema “conócete a ti mismo”. Hacerlo te brindará la posibilidad de vivir sin límites y sin barreras. Así, aunque probablemente los demás quieran cambiar algo de nosotros, tendremos muy claro a qué estaremos dispuestos y a qué no.