ESTAR
BIEN CONMIGO MEJOR QUE ESTAR BIEN CON TODOS
Entender que estar bien con uno mismo es preferible a
estar bien con todos es sinónimo de salud y bienestar. Es
como el aprendizaje que se adquiere después de un largo viaje, ahí
donde poco a poco se dejan determinadas situaciones atrás para
avanzar ligero, libre de cargas en la mochila y piedras en los
zapatos. Es un despertar que nos permite llevar la vida con más
integridad.
A pesar de que la teoría, en apariencia, sea fácil de entender y
que dé incluso para escribir más de un libro sobre crecimiento
personal,
cabe decir que en la práctica fallamos muchos.
Para entenderlo mejor daremos un pequeño ejemplo sobre el que
reflexionar. Imaginémonos a nosotros mismos mirando por la ventana
algo que ocurre cada mañana a la misma hora. Ahí está nuestro
vecino, sacando cada día su pequeño bonsái para que reciba de
forma regular la luz del sol. Lo atiende con esmero y obsesiva
dedicación: lo poda, lo riega, lo nutre…, incluso podríamos decir
que le da cariño.
“Cuando te amas y te
respetas a ti mismo,
la desaprobación de
alguien no es nada que haya que temer o evitar”
-Wayne Dyer-