16.11.17

Donde acaban los lamentos, donde no existe razón.


LA VOZ DEL SILENCIO


Esa voz que por fin oyes cuando todo, todo en tu interior está en calma....

Cierra los ojos y escucha,
detrás del canto y la hoguera,
detrás del ruido que encierra
la vacuidad de la lucha.

Cierra los labios y siente
como todo se adormece
y verás que entonces crece,
de la creación, naciente....

15.11.17

Hay un intercambio con el que se construye la esperanza y el sentido de la vida

LA ECONOMÍA DE CARICIAS


William Faulkner en su novela “Las Palmeras Salvajes” hizo decir a uno de sus personajes: “Si tuviera que elegir entre el dolor y la nada, elegiría el dolor”. Quizás la sensación de no saberse amado, de no tener nada, de vivir en un vacío emocional, intelectual y sensorial es mucho peor que el dolor que, de alguna manera, nos significa que estamos vivos.

Pocas veces nos paramos a pensar que la vida es un intercambio que se produce a muchísimos niveles, no sólo en lo económico o a través de los procesos de comunicación, sino también mediante los estímulos, los signos de reconocimiento positivos o negativos que recibimos de los demás sea en forma de caricias, miradas, gestos, broncas, gritos o silencios. Todos ellos moldean nuestro paisaje interior y consecuentemente nuestra manera de entendernos, de construir una imagen del mundo y de dar un sentido a la vida.

Hace ya más de veinte años, Claude Steiner, a partir de sus amplias observaciones clínicas en el ejercicio de la psicoterapia junto con el legado que le dejó su maestro Eric Berne, construyó una interesante teoría a la que denominó “la economía de caricias”. Bajo este sugerente concepto, Steiner y muchos otros han investigado los efectos que ejerce sobre el ser humano crecer y vivir en una abundancia o escasez de signos de reconocimiento que, para resumir, llamaremos caricias.

14.11.17

No importa lo que hayas logrado sino la persona en la que te has convertido

UN MOMENTO PARA PERSEVERAR Y OTRO PARA RENDIRSE


Un día, un comerciante decidió que ya no esperaría más. Le había enviado varios mensajes a un deudor y este continuaba aplazando el pago. Enfadado por la dilación, pensando que no le respetaba, se puso en camino para cobrar los 10 florines que le debían.

Para llegar al pueblo donde vivía su deudor, necesitaba atravesar un ancho río, así que tuvo que recurrir a los servicios de un barquero, que le cobró 5 florines. 

Por suerte, el comerciante pudo encontrar a su deudor y este le pagó lo que le debía sin chistar. Feliz de regreso a casa, tuvo que volver a atravesar el río, y pagarle al barquero.

Por la noche noche, al poner la cabeza en la almohada, se dio cuenta de que había invertido varias horas de su vida para reclamar una deuda y al final, había terminado con las manos tan vacías como por la mañana”.

Esta parábola nos remite a las personas que persiguen obsesivamente una meta, sin darse cuenta de que terminan descuidando asuntos mucho más importantes y, lo que es aún peor, su empecinamiento puede causar daño a ellos mismos o a los demás.

13.11.17

Cuando te abraza el amor consecuente se difuminan los ecos del miedo

NO HAY VÍCTIMAS


En cada confrontación, en cada conflicto,
en aquello que juzgas como no deseado
surge siempre la sombra del victimismo,
no eres víctima del mundo que tu mismo has creado.

En cada situación que imaginas
se desplaza, dentro y fuera, así, la culpa
y permanece oculto en alguna esquina
el que mueve los hilos de la locura.

10.11.17

Al disponerte a cambiar es asombroso cómo el universo comienza a ayudarte

¿PERSIGUES TU FELICIDAD O LA CREAS?

Es importante que comprendas que no es tu mente quien esta al mando. Eres tú quien gobierna tu mente. El Yo Superior tiene el mando. Puedes abandonar tus antiguas ideas. Cuando tu vieja forma de pensar intente regresar diciendo: Es muy difícil cambiar, tú tienes que asumir el mando. Dile a tu mente: Ahora elijo creer que me resulta fácil efectuar cambios. Es posible que tengas que conversar bastantes veces con tu mente para que reconozca y acepte que eres tú quien dirige, y que hablas en serio. 
¿Persigues tu felicidad o la creas?. Imagínate que tus pensamientos son como gotas de agua. Un pensamiento, como una gota de agua, no es gran cosa. Cuando se repite una y otra vez, primero notas una mancha en la alfombra, después ya hay un pequeño charco, seguidamente una laguna, y a medida que los pensamientos continúan, se pueden transformar en un lago y finalmente en un océano.
¿Qué tipo de océano deseas crear? ¿Un océano contaminado y tóxico en el que no te puedas bañar? ¿O uno de aguas azules y cristalinas que te invite a disfrutar de su frescura?


No puedo evitar pensar esto —suele decirme mucha gente.
Si que puedes —contesto yo invariablemente.
¿Cuántas veces te has negado a aceptar un pensamiento positivo?

9.11.17

Separar lo que sentimos y recordar lo que necesitamos es a menudo prioritario

ESTAR BIEN CONMIGO MEJOR QUE ESTAR BIEN CON TODOS


Entender que estar bien con uno mismo es preferible a estar bien con todos es sinónimo de salud y bienestar. Es como el aprendizaje que se adquiere después de un largo viaje, ahí donde poco a poco se dejan determinadas situaciones atrás para avanzar ligero, libre de cargas en la mochila y piedras en los zapatos. Es un despertar que nos permite llevar la vida con más integridad.

A pesar de que la teoría, en apariencia, sea fácil de entender y que dé incluso para escribir más de un libro sobre crecimiento personal, cabe decir que en la práctica fallamos muchos. Para entenderlo mejor daremos un pequeño ejemplo sobre el que reflexionar. Imaginémonos a nosotros mismos mirando por la ventana algo que ocurre cada mañana a la misma hora. Ahí está nuestro vecino, sacando cada día su pequeño bonsái para que reciba de forma regular la luz del sol. Lo atiende con esmero y obsesiva dedicación: lo poda, lo riega, lo nutre…, incluso podríamos decir que le da cariño.

Cuando te amas y te respetas a ti mismo,
la desaprobación de alguien no es nada que haya que temer o evitar”
-Wayne Dyer-


8.11.17

Lo que veo solo existe en la bruma de la mente la que errada aún persiste


TODO LO QUE VEO


Todo lo que ves es siempre un eco del pasado. 
Lo es porque es una prolongación de algo ya conocido, 
algo que nos han mostrado desde niño y lo hemos asimilado, 
la mayor parte de las veces como una creencia inmutable.
Y tal vez no sea tan inmutable ni tan cierto lo que creemos ver...

TODO LO QUE VEO

Todo lo que veo es un eco del pasado.
Una ilusión conformada
basada en lo confrontado,
de comparación velada.

Todo es artificio, chapa y pintura.
Un cambio de diseño,
un mezclar de texturas,
un vano y tenue sueño.

7.11.17

Todo en la tierra tiene un propósito, cada persona tiene una misión que cumplir

PROVERBIOS DE LOS INDIOS NORTEAMERICANOS


Los proverbios de los indios norteamericanos son muy especiales. En su significado trasladan un magnífico equilibrio entre la concordia, la fortaleza y a la dignidad. Y casi todos tienen como telón de fondo un amor genuino por la naturaleza.
Los indios de Norteamérica se han representado por décadas con un  estereotipo  guerrero. Casi todas las películas de “indios y vaqueros” los muestran como comunidades en esencia orientadas al combate. Sin embargo, la filosofía que se desprende de sus proverbios habla de una visión del mundo orientada hacia la paz y el respeto mutuo.
Aunque la mayoría de esas comunidades fueron exterminadas, buena parte de su sabiduría logró sobrevivir al genocidio. Muchas de sus enseñanzas vencieron el tiempo y la violencia. Gracias a ello, hemos hecho una selección de 11 de sus proverbios para deleite de todos. Son los siguientes.

Que mis enemigos sean poderosos, para que no me sienta mal cuando los derrote”.

La elección de los pensamientos

6.11.17

Ser capaz de zarpar mil veces a descubrir nuevos mundos

ATREVERNOS A NACER
Nacer no es un momento, sino un proceso. Y sucede varias veces a lo largo de la vida. En el ser humano el nacimiento tiene que ver con desprenderse de otro para siempre. Cortar el lazo que nos amarra a alguien. Entrar en un mundo desconocido y asumir esa condición de individualidad y, por tanto, de soledad, que nos determina.

A lo largo de la vida, muchas veces nos encontramos en situaciones semejantes a las que experimentamos al momento de nacer. Las grandes rupturas, los grandes adioses, el afrontamiento de grandes comienzos…

Se trata de situaciones que son maravillosas y aterradoras a la vez. Un auténtico desafío que pone a prueba todo lo que somos. La vida es la que nos pone delante de este tipo de experiencias la mayor parte de las veces. Pero también el nacimiento puede ser un proceso voluntario. Una decisión que tomamos cuando la evidencia nos muestra que ha muerto un gran ciclo y que es hora de inaugurar uno nuevo.

Quien no está ocupado en nacer, está ocupado en morir”.
-Bob Dylan-

El trauma de nacer

Mucho se ha hablado acerca del trauma del nacimiento. Al mismo tiempo, poco se sabe de él. Se presume que el feto atraviesa por momentos enormemente angustiosos al momento de nacer. La necesidad de abrirse paso, de salir al mundo en medio de estrecheces y dificultades, es un instante dramático. Nos jugamos la vida, literalmente, en ese momento.