6.9.18

La opinión de los demás acaba donde empieza tu sueño

EL DÍA QUE DECIDÍ CONQUISTARME

La única diferencia cuando viajas en tren en primera clase o viajas en clase turista es la comodidad con la que llegas a donde te llevan. Por mucho que cueste el billete, todos los vagones siguen a uno anterior, y el que no lo hace, sigue una vía. La auténtica manera de vivir un viaje en primera es elegir tu destino, tu vía y tu tren.

Somos punto de encuentro de muchas fuerzas (pasado, opiniones, deseos, miedos). Todas ellas, muy poderosas. En nuestra mano, en cambio, solo disponemos de una (aunque superior a las demás): LA FUERZA DE VOLUNTAD. Si bien en número perdemos, podemos ganar por coraje y amor propio. 

CONQUISTAR LAS OPINIONES 
Pocas cosas hay más complicadas que librarse de las opiniones de los demás. Lo ideal es decir que nada de lo que te digan te debe afectar, pero no dejamos de ser personas que se sienten refugiadas con el cariño y el reconocimiento e incómodas con la infravaloración. EL SER HUMANO ES UN SER QUE NECESITA MUCHOS ABRAZOS.

5.9.18

El éxito no es ganar la carrera, es correr todo lo que puedas.

VIVE DE FORMA QUE CUANDO TENGAS QUE IRTE, NADIE QUIERA QUE TE VAYAS

Cuando se calcula la esperanza de vida no se tienen en cuenta los días y los momentos que vivimos a medio gas. De ser así, sería mucho más corta. Es la diferencia entre existir o vivir, entre hacer de la vida un viaje llevadero o hacer de la vida un viaje espectacular.

Ante cada decisión, tenemos dos formas de plantarnos en el presente: como rácanos que juegan a no perder su ganancia o como aventureros que buscan un tesoro en cada momento que viven.

En una cultura que confunde tener y ser y que al confort llama felicidad, no es de extrañar que se haya interiorizado que el éxito es la ausencia de errores en lugar de saber que el verdadero fracaso es la ausencia de intentos.

Esta creencia errónea ha devenido en el extraño hábito del ser humano de medirlo todo, compararlo y razonarlo. Demasiada confianza en la razón, útil para decisiones sencillas, pero corta para las grandes ambiciones.

Lo más importante no se mide en cantidades lógicas, racionales y cuantificables. Lo mejor de tu vida no vas a poder ponderarlo nunca en kilos, metros o grados. Ninguna báscula, regla o termómetro podrá calibrar el peso, poso y calidez que en ti dejaron los buenos momentos.

4.9.18

Algunas veces no necesitas tenerlo o saberlo todo para poder hacer algo

LA DECISIÓN QUE PUEDE CAMBIARTE LA VIDA


Cuando hablamos de tomar decisiones planteamos generalmente un supuesto contexto de dos mínimas opciones donde elegir. No contemplamos la decisión más allá de un concepto intelectual, cuando en realidad, la decisión es la puerta hacia la acción en el campo de las infinitas posibilidades, es decir, hacia el mundo material. Que al mismo tiempo es la salida de tu voz interior, de tu intención, es decir, tu acción interna. La decisión es la puesta en marcha de la acción que ya ha comenzado en tu interior. 

"La vida es el conjunto de todas las decisiones tomadas a lo largo de la vida"

Hace unos años, en un experimento científico, colocaron a algunas personas frente a unas decisiones que tomar. Los resultados concluyeron que el corazón de cada persona latía diferente hasta 10 segundos antes de que la persona fuese consciente de su decisión. El corazón sabía ya lo que iba a decidir mucho antes que la cabeza. El problema es que cuestionamos nuestro corazón y no confiamos en él. Y luego decimos cosas como: "mi corazón no me habla". 

Algunas personas están hartas de sus relaciones después de 10 años y se les pregunta, ¿Sabías con quién te casabas? Y aunque respondan no, cuando se abren honestamente, se dan cuenta de que ya veían cosas de las que hoy se quejaban, pero pensaron que podrían cambiar esas cosas en la otra persona y eso les llevó a sufrir. Esto algunas veces es tan doloroso para uno que necesita culpar al otro por encima de todo antes que reconocer que realmente fue una decisión. Aunque muchas de estas decisiones son totalmente inconscientes, ya que vivimos dormidos, por ello 
no tenemos que castigarnos ni tener miedo de reconocerlo y tomar conciencia, sino comprendernos, perdonarnos y tomar la decisión de elegir lo que realmente queremos.

28.8.18

La vida te para en este segundo para que no te quede otra que vivirlo


LA VIDA A VECES...

La vida a veces te muestra lo que no quieres para que digas que no… Para que veas que ese camino no es tu camino y ese dolor no es tu dolor. Para que reafirmes tu deseo de no volver a lo que ya dejaste atrás… La vida te mete en un laberinto de zarzas que te sujetan y tiran de ti para que no te vayas para que digas en alto y claro “me voy, no quiero estar aquí”. Te envuelve en la niebla para que salgas de ella y busques la luz… Para que descubras que tú eres la luz.

La vida a veces te cubre de escamas para que encuentres tu piel. Te apaga la luz para que sepas que incluso a tientas puedes llegar a ti. Te arrebata el suelo para que vueles, te deja sin zapatos para que sepas que hay momentos en los que tienes que parar… Te obliga a quedarte quieto para que te aburras un rato y te fijes en todo lo que hasta ahora has sido incapaz de ver…

La vida a veces llena tu casa de gritos y de grillos para que aprendas a amar tu silencio… Te abarrota el sendero que sigues de mariposas para que sepas que tú también te vas a transformar… Llena tu cabeza de pensamientos amargos para que dejes de pensar y vuelvas a sentir…

Te ata las manos para que uses los pies… Te ayuda a perderte para que puedas encontrarte y sepas a dónde ir.

La vida a veces dice que no para que entiendas cuál no es tu camino… Y a veces lo hace para que entiendas que tal vez lo es pero vas a tener que vivirlo de otro modo… Y vas a tener que saltar y aceptar.

27.8.18

Amanecer siempre con un sueño y no descuidar nunca ese amor propio

APRENDE A VALORAR TU PROPIO ESFUERZO

El esfuerzo es movimiento, emoción y pensamiento. Pocas dimensiones movilizan tantos recursos y energía como esos pequeños avances y triunfos personales que hacemos a diario para conseguir un objetivo. Así, si hay algo verdaderamente importante es aprender a valorar el propio esfuerzo sin esperar a que otros lo hagan, sin tener en cuenta reproches o críticas que lejos de ayudar, desaniman.
¿Cuándo fue la última vez que lograste algo? ¿Tienes ahora mismo un proyecto en mente? Si hay algo que todos sabemos es que vivir implica estar siempre en movimiento, generando cambios, promoviendo logros, dando forma a una realidad que se ajuste a nuestros sueños o necesidades. Hoy podemos tener como objetivo preparar esa fiesta de cumpleaños para nuestro hijo, mañana entregar un proyecto en el trabajo y dentro de unos meses, quizás, nuestro mayor reto sea presentarnos a una oposición.

A lo largo de nuestro ciclo vital vamos trazando pequeñas y grandes metas que nos “obligan” a dar lo mejor de nosotros mismos. Y esto, como bien sabemos, no es precisamente fácil. Implica tiempo, implica dejar a un lado ciertas cosas, requiere sufrimiento en gran parte de los casos y, en ocasiones, hasta estar obligados a establecer ciertos filtros respecto al propio entorno para no decaer en nuestro sueño.

23.8.18

Observar qué hemos hecho hasta el momento para que todo siga igual.


COGER LAS RIENDAS DE NUESTRA VIDA

¿Habéis leído La Metamorfosis de Kafka? En esta novela, un chico se levantó una mañana y se había convertido en una especie de cucaracha. Nosotros esperamos un acto mágico pero al revés, deseamos despertarnos una mañana y que todos nuestros problemas estén solucionados. Sería ideal, ¿verdad? Sin embargo, este pensamiento no es muy funcional. Por ello, el mejor plan es coger las riendas de nuestra vida.

Un día todo cambiará e irá a mejor, ya verás como todo mejorará”… ¿cuántas veces nos hemos repetido este tipo de frases? Por alguna extraña razón, cuando la vida no nos va bien, tendemos a pensar que algo externo producirá el cambio. De repente, algo cambiará la dirección de los acontecimientos y todo irá mejor. Parece que estamos convencidos de que todos los problemas, por arte de magia, se solucionarán. Sin embargo, las cosas no funcionan de este modo, así que te confesaré algo: tu vida depende de ti.

Un pequeño gran secreto

Otro pequeño gran secreto es que la vida no se soluciona sola. Si queremos coger las riendas de nuestra vida, esto implica poner de nuestra parte. He conocido a muchas personas que quieren salir de una relación de pareja o dejar atrás una incómoda situación, pero son incapaces de tomar decisiones.

También conozco a mucha gente que se lamenta una y otra vez de lo mal que les va todo, sin embargo, no son capaces de ver su papel en este juego. En la novela de Kafka todo parece ocurrir por arte de magia, pero la realidad no es así.

22.8.18

Deja de hacer para demostrar y empieza a hacer para ser y para sentir

EL ARTE DE DEJAR DE HACER

Me he pasado media vida pensando que no hacía suficiente… Y la otra media haciendo, sin parar. Desde niña me metí en una espiral de acción imparable para conseguir… No sé, a veces lo intento comprender y no llego, la verdad, pero supongo que quería conseguir comprensión, amor, aceptación… En realidad, creo que me he pasado años intentando ser normal. Para mí ser normal era no tener que preocuparme porque me señalaran con el dedo, no sentirme pequeña, insignificante, poco valorada, soltar de una vez esa sensación de molestar… Ser normal era ir a jugar y no tener que preocuparse por hacerlo todo perfecto para que no te rechazaran o sentirte integrada en un grupo, sentir su calor, su cariño, pertenecer a algo y notar la compañía…

Supongo que para que pudiera aprender algo sobre ello, la vida me mantuvo en soledad. Una soledad tan sólida que rebotaba en las paredes como los balones y que me sujetaba las piernas y me anclaba los pies al suelo cuando quería correr. Sentía una carga tan pesada por no ser como creía que debía que me desbordaba esa sensación de impotencia y la rabia se apoderaba de mí… Si algo tiene esa emoción poderosa es que, al contrario que pasa a veces con la tristeza, la rabia te empuja a hacer y se come tu miedo para que creas que no está. No es que las personas que se dejan llevar por la ira o la rabia no tengan miedo,  lo tienen, pero no es miedo a caer, es miedo a quedarse quieto. No es miedo a morir, es miedo a no ganar, a no demostrar, a no imponerse y dejar que los demás te consideren menos… ¡Cuánto por aprender! para empezar, cambiar de planteamiento y empezar a notar que nada de esto es necesario, que nada hace falta, que nada tiene sentido más que estar en paz.. Que ser coherente con uno mismo.

21.8.18

Si el viento quiere esparcirme, solo volará semillas


CANTO A LA SABINA
La sabina es un árbol increíble...con una capacidad de adaptación al medio única...

Si el viento quiere llevarme
habrá de soplar más fuerte,
profundas son mis raíces
pues sabia fue la simiente.

Si el viento quiere llevarme
tendrá que alzar la montaña.
Nada habrá de perturbarme
ni oscurecer mi mirada.

20.8.18

Recordemos pedir ayuda a ese Poder Superior del que todos formamos parte

EL PRINCIPIO DE INERCIA


Inercia: Los cuerpos en reposo tienden a permanecer en reposo
Las Leyes de Newton son tres principios básicos que describen de manera sencilla el movimiento de cualquier cuerpo físico. Valen tanto para enormes planetas como para los pequeños objetos con los que interactuamos habitualmente. Y si bien están redactadas con precisión científica, resultan bastante intuitivas porque concuerdan con nuestras experiencias y observaciones de cada día.

El principio de inercia es la primera de estas tres leyes y establece que cualquier objeto tiende a permanecer en el estado de movimiento en que se encuentra. Si está en reposo, tiende a permanecer en reposo. Y si se está moviendo, tiende a permanecer en movimiento. Por eso es necesario realizar un cierto esfuerzo para mover algo que está quieto, o para detenerlo si es que se está moviendo.

Es decir que para vencer la inercia hace falta realizar primero algún tipo de esfuerzo.
La física recurre también al concepto de inercia para describir otras situaciones similares. Por ejemplo, la temperatura de un objeto cualquiera normalmente está en equilibrio con la de su entorno, y así permanece a lo largo del tiempo. Pero si queremos calentarlo, entonces es necesario que le apliquemos calor de manera externa para vencer, precisamente, su inercia térmica. Y existe también una inercia química, que explica por qué normalmente cualquier sustancia permanece en un cierto estado a lo largo del tiempo y no reacciona espontáneamente con otras con las que esté en contacto, a no ser que algo externo provoque esa reacción.