ESCÓGETE A TI
La verdadera “revolución” ahora es amarse a uno mismo.
Reconocerse, aceptarse, sentirse libre de ser y de
vivir. Mirar dentro y saberse capaz, útil, digno de lo mejor.
Sentir que estás contigo y de tu parte.
Dejar de ponerte la zancadilla y de boicotearte.
Da igual lo que pase ahí afuera, no podemos escogerlo pero
sí podemos decidir cómo lo interpretamos, qué sentido le damos, qué hacemos con
ello y si lo usamos para dar un salto hacia adelante.
Lo que realmente importa no es lo que consigues sino la
sensación de merecer, de estar en ti y no negarte que nada bueno llegue a tu
vida.
No importa si llegas el primero o el último, el cambio está en ti y no en la carrera.










