UNA VIDA SIN AMOR
En su libro «Crónicas del ángel gris», Alejandro Dolina hace algunas
reflexiones acerca de esas ciudades a las que todo el mundo va de vacaciones.
Dolina es argentino, por eso toma como ejemplo la ciudad de Mar del Plata. Pero
cada país tiene una o varias de estas ciudades.
Dice Dolina acerca de las vacaciones en esos destinos
turísticos: Es difícil encontrar una explicación convincente. Todo el
mundo detesta las aglomeraciones. En Mar del Plata hay aglomeraciones. Luego,
nadie debería acercarse por allí.
Me atrevo a postular una teoría audaz. No hay en Mar del
Plata turistas lisos y llanos sino individuos que viven del turismo y trabajan
en esa ciudad durante el verano: vendedores de chorizos, croupiers, empleados
de hoteles, camioneros, cocineros, mozos, recepcionistas, aviadores, actores,
músicos, futbolistas, árbitros, bailarines, magos, periodistas, editores,
locutores, humoristas, telefonistas, cantantes, adivinos y publicitarios.
Si agregamos a los familiares y acompañantes de estos
trabajadores, hallaremos que suman millones. Todos se abastecen mutuamente: el
croupier va al teatro, el actor va a ver fútbol, el futbolista come pizza y el
pizzero escucha la radio. De este modo, la ciudad se mueve y los fenómenos
económicos se cumplen como si hubiera turistas verdaderos.