28.6.18

No importa caminar despacio, lo que importa es no dejar nunca de caminar.

LOS ESPACIOS VACÍOS DE TU VIDA

Debemos tomar conciencia que la vida no es lineal ni mucho menos. Es una experiencia que tiende a desviarse a cada instante, por las innumerables posibilidades y las múltiples variables, que tiene cada instante que vivimos.

Muchos hemos aprendido a sujetarla, o lo creemos así porque en realidad es imposible, hagamos lo que hagamos los imprevistos llegaran. Aprendemos (más bien nos enseñan) que lo que está bien no se mueve. Que lo recto es lo que continúa siempre igual y que si hay cambios siempre traerán cosas peores.

La consabida frase “mejor lo malo conocido que lo bueno por conocer”, no tiene ningún sentido. Primero porque si lo que tenemos es malo cualquier cosa puede mejorarlo y porque lo que está por venir no tiene por qué restar nada a nuestra vida y sí sumar mucho. Estas frases que se graban en nuestra mente hacen mucho daño, al condicionarnos con prejuicios que ni siquiera son nuestros.

Hay períodos en que parece que todo se detiene, que no avanzamos, que el tiempo no pasa. Momentos en los que aunque no lo deseemos, entramos en una nueva fase con nuevas experiencias por vivir y en otras ocasiones entramos en fases que se manifiestan como puntos o espacios vacíos con los que no sabemos qué hacer.

27.6.18

Si no estuvieras ocupado activamente en volverte desdichado, serías feliz


CAFÉ PARA LLEVAR
CAFÉ PARA LLEVAR
Este video es realmente bueno. Ojalá puedas verlo en un lugar tranquilo y prestarle toda la atención que se merece. Y es un excelente punto de partida para hacer algunas reflexiones:
Me quedo con las palabras finales de la protagonista, que quería tener dalias en su fiesta de casamiento sin poder aceptar que era imposible en esa época del año. Y tampoco pudo aceptar los tiempos de su ex, con quien las cosas podrían haber sido distintas.
Cuando nuestros deseos se hacen tan fuertes que no podemos aceptar que no se cumplan, pasan a la categoría de apegos y estamos en problemas.
De estos asuntos trata este artículo, pero antes de desarrollar algunas ideas acerca de los apegos es necesario que cada uno se responda una sencilla pregunta: ¿soy completamente feliz?
En mi caso tengo bien claro que la respuesta es “no”. Tengo salud, mis necesidades materiales están razonablemente satisfechas y tengo un conjunto de relaciones muy satisfactorias. Pero aunque en general me siento emocionalmente bien o incluso muy bien, sé que mi estado de ánimo habitual está lejos de la felicidad completa. He conocido ese estado de plenitud en el que me gustaría vivir de manera permanente, pero sólo lo he experimentado por períodos relativamente breves. Esas experiencias fueron muy valiosas para mí porque me permiten estar seguro de que hay algo más. No se trata de algo externo que me falte sino de un bienestar interior que trato de cultivar pacientemente.

26.6.18

La quiebra nos pilló de lado a lado y contra el malvado solo queda resistir



JUAN BUEN PAGADOR


Juan pagaba sus impuestos
Que le han impuesto por su bienestar
Y entre el pago y el trabajo
Doce horas a destajo
Nadie le vino a avisar
Que la vida va pasando
Ante sus ojos y a saltos
La ve desfilar
Mientras que otros la viven
Él se desvive por prosperar

La quiebra lo pilló de frente
Y al relente su alma fue a dar
Después de años de lucha valiente
Nada le vino a quedar
Con 55 años qué puede esperar

25.6.18

Si alguna vez tenemos que quejarnos, probemos a hablarnos en voz alta

QUEJARSE NUNCA HA SOLUCIONADO NADA
UNA DE LAS FORMA DE EXPRESIÓN MÁS FRECUENTE, DE LA MOLESTIA QUE NOS PRODUCE ALGO, ES LA QUEJA. ESE LAMENTO QUE POCOS ESCUCHAN A PESAR DE QUE NUESTRA INTENCIÓN SEA SER RECONOCIDOS A TRAVÉS DE DICHA QUEJA EN TODO AQUELLO QUE FORMA PARTE DE NUESTRO ENTORNO MÁS CERCANO.

Nos quejamos, a veces demasiado, y en ocasiones ocurre que pretendiendo ser escuchados conseguimos la reacción contraria.

El efecto de la queja es como el de un veneno que solamente nos tomamos nosotros. A los demás no les importa demasiado porque de otro modo no sería precisa y estaríamos a disposición de la comprensión de quienes tenemos al lado, sin necesitarla.

Posiblemente esté justificada y aún sea necesaria como desahogo del alma. Sin embargo, casi nunca consigue sus objetivos que en el fondo son aquellos ligados a la necesidad de un apoyo aunque sea, únicamente moral.

22.6.18

Mi sueño es no esperar nada y que todo lo que llegue sea regalo


TODO ES PERFECTO

Mientras tuve la razón jamás fui feliz porque siempre estaba pendiente de no perderla, de defenderla y casi imponerla… Era tan mía, tan obvia, me parecía tan necesaria… Porque pensaba que era lo único que me quedaba en este mundo que me cortaba las alas y me agarraba de los tobillos para que no pudiera subir por la escalera que llevaba a mi cielo… 
Pensaba, sin realmente saber nada, que la razón que me daba haber acumulado tanta injusticia en mi vida, era mi último reducto de poder antes de dejarme llevar por la desidia.  Aunque no era poder, era fuerza, era resistencia a vivir, a dejarme llevar, era oposición de soltar y vivir en el asombro y la sorpresa… Era miedo a soltar el control que nunca tuve en realidad.

Por eso, dejé la lucha por parecer y me quedé conmigo, con lo que había tras la puerta cerrada de mi conciencia y abracé a la niña enfadada con el mundo porque creía que no la aceptaba... Y me di cuenta que no había nada tan grande como no esperar nada y sorprenderse por todo, por absolutamente todo… Asumir lo vivido y soltar la carga. Dejarlo todo en una tarde y ver como la vida fluye cuando decides que ya basta…

Me quedo con mis errores y mis miedos… Los miraré sin recelo, sin culpa, sin resentimiento. Y los convertiré en vida, en “ahora”, en cielo… Esa será la forma en que le devuelva a la vida el maravilloso regalo de sus sabias lecciones…Ver la belleza de este instante y notar que me invade, ahora… Saber que estoy aquí por algo, para algo, con un sentido y un camino por recorrer. Notar que yo entera me entrego a mis miedos y les doy la vuelta hasta convertir a mi enemigo en aliado, a mi dolor en mi consuelo, a mi guerra en mi paz.

21.6.18

Que no todo es marea y corriente, que aún quedan supervivientes



LUCES INTERMITENTES

Aún hay gente que saca la mano por la ventanilla
cuando han de girar
y hay algunos que así denominan la vida...como
Lo más principal”.
Aún existen las calles de tierra
y “un después y un antes de la guerra”.
Hay quién cuenta aún por medias docenas,
quién mirando hacia la luna llena
cree ver el porvenir.

Aún hay bares con cuentas a tiza sobre la barra
y una vieja gramola.
Y aún hay chicos que leen a Machado, a Bécquer y a Larra
y piensan que “molan”
Hay barberos de brocha y  navaja,
quienes usan búcaro y tinaja.
Hay quién narra las viejas leyendas,
quién de cada paso hace senda
y vive feliz.

20.6.18

Apreciamos verdaderamente una puesta de sol porque no podemos controlarla

NADA ES TUYO: La vida te lo presta para que lo disfrutes 

El apego se entiende como un vínculo, un lazo afectivo muy fuerte que determina el desarrollo de la personalidad, la forma de relacionarnos con los demás, con todo lo que nos rodea e incluso en cómo vemos la vida. Sin embargo, apegarnos tiene un inconveniente y es que nada es nuestro.

Cierto tipo de apego es necesario. Se trataría de aquel que precisa de una figura estable en los primeros años de vida para un correcto desarrollo cognitivo y emocional posterior. Por el contrario, el apego inseguro es aquel que nos llena con ansiedad y miedo frente al objeto o persona por el que lo sentimos. De hecho, todas las relaciones tienen un cierto componente de apego, aunque no todos los tipos son saludables.

Y es que algunas de nuestras relaciones nos pueden provocar ansiedad ante la perspectiva de perderlas. Para evitarlo, tenemos que recordar que sea lo que sea lo que la vida nos haya dado, es solo un préstamo. Agradecerlo es el primer paso para tener un apego seguro con las personas que nos rodean. Lo mismo pasa con el trabajo, las vacaciones y con cualquier situación presente.
Agradece con todo tu ser todo lo que la vida te presenta, al fin y al cabo es lo que tu cosechaste”

19.6.18

La piedra con la que tropiezas tanto no está en el camino sino en el zapato


VOY A DECIRLO EN VOZ ALTA

No es más bello que el silencio, pero lo voy a decir. Hay cosas que deben decirse en voz alta porque si se quedan dentro se sienten cómodas y se hacen un nido. Y luego no te das cuenta ni de que están ahí, hasta que un día todo te pesa tanto que no comprendes, no sabes por qué porque no recuerdas lo mucho que acumulas.

A menudo dejamos la puerta entreabierta a nuestra vida a muchas cosas que no nos hacen bien. Y no es que en todo no hay una lección en la vida, por supuesto, de todo se aprende. Por ello, aunque es complicado, siempre defiendo ir por la vida a pecho descubierto, sin temer más que a tener miedo de seguir y quedarse escondido y asustado. Sin embargo, hay cosas que llegan a tu vida que son un respiro y otras un ahogo. A las primeras las cogemos con ansia para poder encontrar un momento de paz y hacer que esa paz perdure. Las segundas nos traen un regalo maravilloso, una enseñanza que nos será útil para encontrar nuestra paz. Porque esa paz que buscamos ya está ahí, a modo de click, de decisión tomada en ese momento en el que está claro que no abrazarla sería insoportable, cuando descubres que todo lo que hagas no sirve de nada si no estás contigo, de tu parte, si no te eres fiel.

Sin embargo, nosotros ya sabemos cuando abrimos esa puerta si lo que estamos dejando entrar es una mano tendida o un puño. Si es truco o es trato. Si estamos comprando un momento de alegría ficticia porque necesitamos algo a lo que agarrarnos y eso implica que estamos vendiendo nuestra coherencia para poder soportar el frío de una situación angustiosa. Ya sabemos si nos estamos conformando con un consuelo falso porque estamos tan cansados de optar al primer premio y no conseguirlo que necesitamos una tregua. Y nada está mal. Ni lo uno ni lo otro. 

18.6.18

Cuéntate todo el proceso que sigues para dar a tus fallos un destino correcto

¿QUÉ HACES CON TUS ERRORES?
La evidencia así lo dice, lo que más nos mueve como seres humanos es el sentimiento, la emoción. No la razón, no los hechos, no el intelecto, no los datos, ni las estadísticas… nos mueve la emoción y el sentimiento.

De hecho el mundo del marketing se ha percatado de esta verdad y lo lleva usando ya un tiempo para sus propósitos comerciales.

Ya no venden productos, venden sentimientos, emociones. Intentan movilizar la mente a través del corazón.

Las generaciones que nos han precedido de padres han practicado la paternidad y sus enseñanzas desde la imposición, desde la expresión, los mandatos, las normas, y sobre todo, las acciones.

Es cierto que los hechos dicen más que las palabras, y así muchos han practicado con el ejemplo. Pero hay algo más íntimo detrás de un hecho, y es el sentimiento que lo genera y gestiona. Y los sentimientos detrás de tus hechos son los que indican el tipo de ser humano que eres.