24.2.15

Aprende más el que se cae y se levanta que el nunca se cae

LA CONCIENCIA DEL ÉXITO

Cada uno de nosotros definimos el éxito de una manera diferente. Tal vez para algunos el éxito sea ganar mucho dinero, para otros ayudar a muchas personas, o tal vez llegar a ser alguien en la vida...

Cada uno tiene su propia meta, y eso es el éxito, llegar a conseguir lo que queremos.

Para ello es imprescindible hacerse una pregunta:

¿Desde donde quiero conseguir el éxito?

Esta pregunta sirve para que cada uno tenga bien claro qué le mueve.

 Por ejemplo, si yo quiero ayudar a muchas personas como terapeuta porque siento satisfacción con los procesos de los demás, incluso sintiendo morbo por ello, lo más seguro es que sufra muchísimo en mi realización. En este caso yo no estaría dando la oportunidad a una persona de tener a un terapeuta que le acompañe, si no un terapeuta que se alimenta de sus problemas. Y esto desencadenará que los clientes sean personas donde vea reflejado el "alimento", es decir, con una cantidad de problemas insostenible, porque simplemente recibo lo que doy.

Tendría que preguntarme si esto es realmente lo que quiero en mi vida, tal vez al darme cuenta de esto descubro que es otra cosa muy diferente lo que realmente siento que tengo que hacer. Y si sigue siendo ayudar pero desde está posición no me siento bien, pues me cambio de lugar, experimentaré.

En mi caso personal, quiero ser acompañante del alma, en este caso, como terapeuta transpersonal. Contestando a la pregunta diría: Por que me descubro más a mi mismo con cada persona, aprendiendo en cada consulta entre palabras y emociones. ¿Desde donde? Desde las ganas de conocerme, aprender, y compartir.

Esta respuesta me está trayendo muchos aprendizajes, pero no en forma de regalos de navidad, si no con "errores", y "caídas" en mis decisiones con el fin de darme cuenta y aprender.

23.2.15

Lo realmente importante será el camino hacia la meta y no la meta en sí misma.

CONSTRUIR PARA SER FELICES

Muchas veces la felicidad que deberíamos sentir por algo positivo que nos sucede queda empañada por el sentimiento de tristeza que experimenta quién le ha tocado el otro lado de la moneda.
Vivir el presente
La felicidad parece algo efímero, intangible y, muchas veces inalcanzable, pero en realidad es algo que se construye, como una casa, desde los cimientos hacia arriba. Un modo de edificarla es aprender a vivir el momento presente. El futuro es incierto, nunca sabemos qué puede pasar en la próxima hora y el pasado es algo a lo que no podemos volver, pero sí aprender de él. Así, un modo de construir la felicidad es vivir este momento y estar contentos con lo que tenemos y con lo que somos hoy. Esto no significa que no tengamos ambiciones y que debamos ser conformistas. Eso tampoco nos hará felices.
Disfrutar del camino
Mucha gente piensa "seré feliz cuando tenga esto o aquello" y cuando lo consigue, sigue buscando otra cosa para poder ser feliz porque eso que consiguió ya no le satisface. Aunque no seamos conscientes cuando estamos en el camino, la felicidad en la meta suele ser extraordinariamente efímera si la comparamos con la infelicidad con la que a veces cargamos para llegar a ella.
 
Una buena alternativa al anhelo de la felicidad futura es el cultivo de la felicidad en el ahora. Así, lo realmente importante será el camino hacia la meta y no la meta en sí misma. El disfrute de cada paso que demos nos ayudará a conocernos mejor y a comprender el verdadero valor que guardamos en nuestro interior. Es como la búsqueda del tesoro, hay que encontrarlo.

20.2.15

Pensamos que perdemos el tiempo y que pasa la vida y no nos damos cuenta de que eso es Caminar.

ADIVINAR EL FINAL DEL CUENTO

Ya nadie cree en las historias del Origen. Nadie cree en la tradición oral.
Desde que nos tecnificamos tanto, lo manual y lo sensitivo ya no lo apreciamos y la piel es una primera barrera y no un primer puente hacia el corazón.
Pero yo, ingenuo e infantil a los ojos de muchos, aún creo en las Primeras Historias, en los Cuentos, en la Magia...
Me cansa oír hablar de que no hay nada nuevo bajo el Sol que merezca la pena.
A mis ojos y a mi corazón todo es nuevo...
Nadie escucha ya a los viejos, a los viejos corazones y almas del Tiempo (ese que no existe)
Y no nos damos cuenta de lo hermoso que es vivir desde dentro oyendo el latir del corazón y volver al punto Cero, al Origen...
Y seguimos, negándonos a “VER”, tratando de adivinar el final del cuento...

ADIVINAR EL FINAL DEL CUENTO

Ya nadie cree en las viejas historias primeras
Aquellas que portaban moraleja hacia el final.
Las que contaban los ancianos al calor de la hoguera,
Las del Origen, leyendas para enseñar a amar.

Dicen que nadie quiere oír la voz de la sabiduría.
Que creemos que todo es materia, que no hay nada más.
Pensamos que perdemos el tiempo y que pasa la vida
y no nos damos cuenta de que eso es Caminar.

19.2.15

Nadie podrá estar bien con los que lo rodean, mientras antes no aprenda a estar bien consigo mismo.

AMOR PROPIO (Reflexiones con uno mismo)

“A la única persona que debes adorar, enaltecer y brindarle toda tu energía es a ti mismo ya que la relación que tengas con tu ser durará toda la vida!” – Esas palabras resonaron tan fuertemente en mi que dejé de llorar… y mi maestro se acercó y dijo mirándome fijamente a los ojos: no llores por un nadie, llora por ti…

Fue una lección que nunca olvidé y desde ese día me dediqué a reinventarme, a construirme como un ser humano fuerte y a amarme y mimarme. Costó, porque hay toda una programación cultural que nos dice que eso de tener amor propio es de narcisos y ególatras, pero aprendí a recibir el amor que yo mismo me brindaba y construí a pulso este ser que soy ahora.

Pienso que no hay mayor soledad que la de carecer de la compañía de uno mismo. Si no eres capaz de buscarte, encontrarte, conocerte, abrazarte y mimarte, difícilmente podrás hallarlo en los demás. Esto es algo que solo cuando lo vives y lo sientes estas en condiciones de entenderlo e integrarlo como un conocimiento que te acompañara, el resto de tu vida.

A diario llegan personas a mi consulta con la vida resuelta pero con un gran vacío interior, que yo traduzco como la ausencia de amor por ellos. Buscan desesperadamente que otros vengan a llenar esos vacíos y no se dan cuenta que son ellos los que se abandonan porque se sienten desvalorizados por otro u otras, sin entender que nadie te desvaloriza, que eres tu mismo/a quien lo hace

La mayor parte de los humanos no sabe estar solos porque creen que la soledad es de gente enferma, depresiva o antisocial. y la sociedad se encarga de dar fuerza a ese pensamiento para que nadie quiera estar solo y despierte a la realidad. Y lo más importante que despierte al conocimiento de uno mismo, la clave de la felicidad.

18.2.15

El que no sabe gozar de la aventura cuando le viene, no se debe quejar si se le pasa


LA VIDA QUE NO VES

La vida es un viaje
en un único sentido,
una película
que no puedes volver a ver,
o un libro que jamás repasarás
y porque no
un gran centro comercial
del que cuando salgas
no podrás volver a entrar...

Y digo un gran centro comercial
en el que están todas
las tiendas que te gustan,
con todos los artículos y cosas
que existen y necesitaremos en la vida,
pero sólo podrás entrar una vez
en cada una de las tiendas.

Nos vamos de compras
y tenemos en nuestra mente:
Quiero unas botas color camel,
con un ribeteado marrón,
y con el símbolo de una "P"

17.2.15

Únicamente los esfuerzos nos pertenecen, no el éxito.

LOS SABIOS HABLAN... PERO EL ESFUERZO ES LO QUE VALE

Si comprendes quién eres y te respetas, las críticas no te supondrán ningún problema, sino que te brindarán la oportunidad de volverte una persona mejor.

Cuando te sientes imperfecto o inseguro, la crítica es como una amenaza y crees que debes defenderte. Cuando te sientes seguro --no perfecto, sino seguro-- puedes escuchar las críticas y tener en cuenta su valor. Puedes decir "lo siento" y "gracias por abrillantar mi espejo". Y cuando sea conveniente, podrás aprender de las críticas y mejorar tu conducta. Digo cuando sea apropiado, porque hay personas a las que les encanta encontrar defectos en otros. Ese es su problema... 

Recuerda que todos somos lienzos en blanco. Si presentas un lienzo en blanco como tu obra de arte, no te pondrán buena nota. Pero la creación empieza cuando comienzas a trabajar, sobre todo si consideras el lienzo en blanco una oportunidad de expresar tu talento y no una posibilidad de fracasar. Y recuerda que el lienzo no se termina mientras dura la vida.

Cuando nos encontramos fluyendo en la dirección incorrecta, es más fácil pensar en quién tiene la culpa que cambiar de dirección. Piensa en ello. Imagina que tomas un tren y tan pronto como sale de la estación te das cuenta de que va en dirección equivocada. ¿Te enfadas y echas la culpa al tren, o reconoces tu error, te bajas en la primera estación y cambias de andén para tomar el correcto? 

Culpar a los demás de nuestra pérdida de rumbo es tentador. Recibimos mucha información sobre la vida, pero poca educación de la vida por parte de nuestros padres, maestros y otras figuras de autoridad que, por su experiencia, saben más de ella. La información se basa en los hechos, la educación en la sabiduría y el conocimiento de cómo amar y cómo sobrevivir. Pero, por más consejos que te den, eres tú quien decide qué tren tomar. Mientras recorres la vida, presta atención a los indicadores y las estaciones. 

Si no te gusta lo que ves, tira del freno de emergencia y bájate del tren. No hay otro interventor que lo haga por ti ni tienes que pedir permiso a nadie para hacerlo. Es tu vida, tu viaje, el que tú mismo conduces 

16.2.15

Ese largo camino que es la vida y para el que no hay respuestas rotundas

EL CAMINO DE LA VIDA

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”…sabias palabras para describir de modo magistral lo que es la vida. No hay camino, cierto, cada uno de nosotros va configurando su camino, su sendero, su historia personal, llena de aciertos y de errores, de momentos felices y tragos amargos.

Pero esa es la vida; sólo se aprende a vivirla, precisamente viviendo, viviendo sin miedo, caminando sin cesar a pesar de las piedras que encontramos al paso y que a veces nos hacen tropezar y caer, tropezar y caer para luego volvernos a levantar, con más ganas y fuerzas, sin mirar atrás; porque el pasado ya no está y el futuro está por llegar, porque tan sólo oteamos vagamente un horizonte lejano que aún no ha llegado.

Pero mientras tanto vamos dando pasos unas veces a ritmo ligero y firme y otras tantas veces como un pequeño caracol que esconde su cabeza en su diminuta casa…pero le echamos valor y seguimos adelante, caminando porque…”Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.
Porque a veces tendremos que decidir si cruzar el río o tomar otro atajo, disfrutaremos cuando el sol luzca en todo su esplendor y tendremos que aguantar cuando nos cae un chaparrón encima; y así recogiendo piedrecitas por el camino y pequeñas pero preciosas flores o unas gotas de agua de lluvia que mantendremos como un recuerdo en nuestra memoria de todo lo que nos enseñó ese chaparrón; ese chaparrón que nos enseñó a cubrir nuestras espaldas en aquel momento asustados porque pudiera provocarnos un absurdo constipado que nos impidiera seguir caminando con ligereza o porque pudiera mancharnos nuestra ropa o nuestro pelo y no estar lo guapo que debiéramos ante algún compañero que pudiéramos encontrar en el camino…

Y es que iremos llenando nuestra mochila, una mochila que cada vez pesará un poco más y también tendremos nuestro rostro y nuestra piel más curtida por el sol, el viento y la lluvia, pero seremos un poco más sabios, sabios en el camino de la vida porque…Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

13.2.15

No te preocupes por el fruto de tu acción, sólo presta atención a la acción misma.

¿HAY ALEGRÍA, FELICIDAD Y ARMONÍA, EN LO QUE ESTOY HACIENDO?


Para darte cuenta de si has permitido que el tiempo psicológico te absorba, puedes usar un criterio simple. Pregúntate: ¿hay alegría, soltura, levedad, en lo que estoy haciendo? Si no las hay, el tiempo está enmascarando el momento presente, y la vida se percibe como una carga o una lucha.

Que no haya alegría, soltura o levedad en lo que haces, no necesariamente implica que debes cambiar lo que estás haciendo. Puede bastar con cambiar el “cómo.” El “cómo” siempre es más importante que el “qué.”

Observa si puedes poner mucha más atención en lo que haces que en el resultado que quieres lograr con ello. Brinda tu atención más completa a lo que sea que el momento te presente. Esto también implica que aceptas completamente lo que es, porque no puedes dar plena atención a algo y resistirte a ello al mismo tiempo. 

Tan pronto como honras el momento presente, se disuelve toda infelicidad y toda lucha; la vida comienza a fluir con alegría y soltura. 

Cuando actúas desde la consciencia del momento presente, lo que haces – sea lo que sea – se impregna de una sensación de calidad, esmero y amor; hasta la acción más simple.

12.2.15

Vivir es vibrar y sentir, es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar


VIVIR

Vivir, es vibrar a cada instante, ante la emoción de percibir
la maravilla de la creación que nos rodea.

Vivir, es entender que cada minuto que transcurre no volverá.
Es atraparlo intensamente, porque forma parte del tiempo,
que sabemos que ha quedado en el ayer.

Vivir, es saber dar lo mejor de nosotros, es vibrar en la bondad
y llevar a su máxima expresión, nuestra capacidad de ser.

Vivir, es gozar los momentos bellos
y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.

Vivir, es aprender más cada día, es evolucionar y cambiar
para hacer de nosotros un ser mejor que ayer,
un ser que justifica su existir.

Vivir, es amar intensamente a través de una caricia,
escuchar en silencio la palabra del ser amado.