Vayas a donde vayas, hará frío, hará viento, sentirás miedo y a veces dolor… Vayas a donde vayas, pasará el tiempo y el sueño. Habrá recuerdos hermosos y recuerdos tristes. Habrá días de sol y de lluvia, habrá desconsuelo y habrá esperanza, alegría, retos, amigos, caminos que andar y puentes que cruzar de esos que al mirar abajo te harán cantar las tripas y temblar las piernas. Estarás seco y mojado, encogido y libre. Vayas a donde vayas te harás viejo o te sentirás joven. Te sentirás vivo o te sentirás roto.
Vayas
a donde vayas, habrá alguien que llora y necesita de tu abrazo y
alguien que camina a tu lado para enseñarte el camino. Habrá risa y
llanto. Habrá sed y habrá agua. Habrá amor y habrá guerra. Habrá
noche y cuando acabe la noche, amanecerá sin que la noche puede
evitarlo nunca. Habrá un ayer y un mañana, pero sobre todo, habrá
un ahora, un presente, un momento que se escapa mientras te pierdes
contando el dinero que te queda, culpándote por tus errores
antiguos y pensando qué le dirías a esa persona si no tuvieras
miedo de hablar con ella.








