11.8.20

La evolución que nos lleva a tratar de satisfacer necesidades que antes no sentíamos

LA MOTIVACIÓN PARA CAMBIAR

Los seres humanos que deciden emprender una transformación en sus vidas, generalmente lo hacen por exigencias de su propio crecimiento personal, exigencias que se manifiestan por la aparición de necesidades que antes no existían y que impulsan a la persona a efectuar modificaciones en su manera de vivir.

Existen aspectos en la vida de las personas que pueden ser cambiados si existe la voluntad de hacerlo. Bien es cierto que no todo puede ser cambiado, pero algunas cosas sí pueden serlo cuando la persona se decide a poner el empeño necesario. Para ello tiene que haber un motivo, que no siempre es fácil detectar.

La motivación para hacer algo es siempre satisfacer alguna necesidad y las necesidades de las personas van cambiando a medida que van recorriendo las etapas del desarrollo personal, que no siempre se corresponden con las transformaciones físicas que experimenta el cuerpo.

10.8.20

Tu cerebro no es infalible, no está en posesión de la verdad porque tampoco la busca.

EL CEREBRO NO BUSCA LA VERDAD SINO LA COMODIDAD

Nos gusta pensar que el cerebro es un órgano infalible, que es lógico y preciso, que podemos recurrir a él para realizar los mejores juicios y tomar las mejores decisiones. Pero, ¿y si te dijera que el cerebro no busca la verdad? ¿Sabías que en la mayoría de las situaciones utiliza trucos, sesgos y engaños para mantenernos en la comodidad de lo conocido?

En efecto, al cerebro únicamente le preocupa sobrevivir y por ese camino nos guía, con independencia de qué es lo más justo o lo más veraz. Esto es en muchas ocasiones positivo, y en otras no tanto. La buena noticia es que, con frecuencia, ser conscientes de su inclinación nos ayuda a aprovecharlas a nuestro favor. Veamos cómo.

8.8.20

Deleitarnos de esos momentos. Saber que hay cosas que solo tienen una oportunidad

ICHIGO ICHIE: DISFRUTAR DEL INSTANTE

Lo que está sucediendo aquí y ahora no se repetirá nunca más. La filosofía japonesa contenida en el término «ichigo ichie» nos invita a replantearnos muchas de las cosas que hacemos a diario, con el fin de que podamos llevar una existencia más plena.

Ichigo Ichie se traduce como “lo que está ocurriendo ahora nunca más va a repetirse”.

 ¿Lo sueles pensar a menudo? Es tal la fugacidad del tiempo que muchas veces, no somos conscientes de ello. La vida se nos escapa como la arena de la playa que se lleva el viento o que cae de nuestras manos. Todo son prisas, presiones y nos hemos vuelto algo ciegos a la hora de apreciar el instante.

Las personas somos complicadas, es cierto. Quizá, por ello, nos llama tanto la atención la cultura y la filosofía japonesa, tan orientada a simplificar las cosas, a dotarlas de un orden y de una sencillez elemental con la que lograr armonizar la existencia. Nunca está de más por tanto aprender nuevos conceptos arraigados en su legado tradicional.

7.8.20

Sé tu cielo. Sé tu suelo firme, Sé la fuerza a la que agarrarte para caminar.

DEDÍCATE UN TIEMPO A TI

No esperes a perder esos kilos de más para quererte, amiga,  porque eres maravillosa hoy, ahora… No necesitas perder peso para gustar a nadie, necesitas perder el miedo a mirarte y ver como realmente eres… Eres perfecta con tus fortalezas y debilidades. Y mientras te das cuenta de ello, te mimas, te cuidas, comes saludable y vas a paso ligero. Haces lo que te mereces de una vez por todas y te tratas bien. Dejas de mirarte a través de la horma de otros que no saben ni qué vives ni qué deseas. 

Y deja ya de torturarte de una vez por todas por no entrar en ese pantalón y de culparte por no llenar según qué camiseta. No te culpes porque te falte, porque no te falta nada, eres plena tal y como eres. Eres increíble ¿No te das cuenta?  ¿Necesitas que otra persona te lo diga? Ya lo sé, es agradable que te reconozcan el trabajo y te miren bonito, que admiren tu belleza y  que te digan lo profesional que eres… Aunque, seamos sinceras, amiga, no dependes ya de las palabras de otros porque te reconoces a ti misma.

6.8.20

En cada momento de la vida existen elementos maravillosos para colmarnos de dicha

NUESTRA ÚNICA FUNCIÓN

Si me preguntaran si soy completamente feliz, mi respuesta sería, prácticamente siempre, que no. Que lo sería si algunas circunstancias mejoraran, cambiaran o se resolvieran favorablemente. Pero casi siempre faltaría «algo» para sentirme feliz o, al menos, para sentirme plenamente feliz.

En realidad no soy consciente todo el tiempo de esas condiciones que estaría necesitando para ser feliz. Más bien, hay algo que «opaca» mi estado de ánimo, algo que, analizado en detalle, no es otra cosa que ese conjunto de circunstancias todavía no resueltas a mi favor, todo eso que siento que me falta, que no tengo.

Bien. Pero, ¿cómo puedo sentirme feliz, colmado de paz, de dicha y de alegría si honestamente siento que hay aspectos de mi vida que no van bien o que van francamente mal, es decir, que me preocupan, me entristecen o que, lisa y llanamente, me deprimen? ¿Cómo puede alcanzarse esa «utópica» felicidad?

5.8.20

¿Para qué decir lo que no es verdad, lo que no trae bondad o que no va a ser útil?

EL SILENCIO: La forma más profunda de comunicación

Me gusta comunicar y me gustan las palabras. Una gran parte de mi vida la he dedicado a la comunicación, tanto audiovisual como escrita.

Soy consciente del poder que tiene lo que se dice desde el corazón y estoy convencido que todos, en algún momento, seamos como seamos, hemos sacado de nuestro interior, lo más limpio y genuino de nuestro yo para entregárselo a los demás.

¿QUÉ ES EL SILENCIO? El silencio es la ausencia total del sonido. También significa abstención de hablar, en el ámbito de la comunicación humana. Y, sin embargo, que no haya sonido alguno no siempre quiere decir que no haya comunicación. El silencio ayuda en pausas reflexivas que sirven para tener más claridad de los actos. El silencio es igual de importante que el sonido, porque sin sonido no se podrían hacer silencio.

4.8.20

Recordar, con la paz como aliada, quién eres, quién te acompaña y recobrar la unidad.


OBSERVA TU INTERIOR

Entre el exceso y la crisis
siempre hay una semilla
que se activa cuando brilla
la conciencia que nos dice
cuando parar, cuando hay que parar.

Que lo automático rige
tu destino, es un fraude.
Que es sufrimiento en balde
todo lo que a ti te aflige.
Detente, detente a mirar.

3.8.20

No se hace daño a nadie, no se descuida nada, el mundo seguirá girando

A VECES NO ESTOY PARA TODOS…
PORQUE YO TAMBIÉN ME HAGO FALTA

A lo largo del día es necesario en ocasiones parar y decirse a uno mismo, no estoy para nadie porque también yo me hago falta, también necesito escucharme, reparar mis espacios rotos, limar mis esquinas afiladas.

Por ello, si no contesto los mensajes o si pongo en silencio mi teléfono durante unas horas o unos días, no quiere decir que haya cerrado puertas al mundo, solo he ido de paseo conmigo mismo, con ese alguien que había largamente descuidado.

Resulta curioso cómo, casi sin darnos cuenta, acabamos dejándonos a nosotros mismos en la bandeja de la “papelera”. Nos relegamos al cajón de asuntos pendientes, a la última página de nuestra agenda o a ese post-it amarillo fosforescente que acaba perdiéndose en el ajetreo natural de nuestro escritorio porque siempre hay una prioridad que lo adelanta y lo posterga.

1.8.20

Si todos fuésemos más amables viviríamos en un mundo mejor y más agradable

LA ARMONÍA: Clave para nuestra salud física, mental y emocional

La armonía es: “Proporción y correspondencia adecuadas entre las partes de un todo”

En tiempos difíciles cuando la vida se complica, nos llenamos de tensiones, miedos, problemas, que hacen que nuestra vida se llene de desarmonía.

Uno se da cuenta que todo aquello que pensamos que sabemos a la hora de llevarlo a la práctica, nos cuesta y en ocasiones, nos es del todo imposible, lo cual nos invita a reflexionar si de verdad el conocimiento de esas pequeñas cosas lo tenemos integrado o simplemente lo sabemos como teoría.

Y nos damos cuenta que saber mucha teoría, no nos sirve de gran ayuda, ni con nosotros mismos, ni con los demás sino la llevamos a la práctica.

Y como uno al fin y al cabo el conocimiento que comparte es de aquello de lo que menos sabe, quiero compartir con todos ustedes mis reflexiones sobre esas pequeñas cosas que nos quitan la armonía y ver las pautas que debemos seguir para que nuestra vida y la de quienes están más cerca de nosotros se llene de armonía y paz.