TU LADO SALVAJE
Cuando era guerrera algunos me miraban mal y otros me
aplaudían.
Admiraban mi valentía, mi coraje de seguir adelante cuando
caía y lamerme las heridas mientras seguía caminando…
Valoraban mi entereza, mi esfuerzo continuo, mi capacidad de
sacrificio sin tregua… No siempre, pero a veces el mundo adoraba mi fuerza, mis
ganas, mi motivación para seguir dejándome la piel para conseguir lo que
deseaba…
El mundo te pide que sigas pero no sienten tu dolor i
mueren contigo cada día que aguantas lo inaguantable y te rompes un poco más
para llegar a una cima que no siempre se conquista y que cuando se alcanza sabe
muy amarga porque llegas destrozado y herido.
Sin embargo, seguimos ahí, dejándonos la vida en un esfuerzo que lleva a algo que a veces incluso no deseamos ni nos llena, pero es lo que creemos que debemos tener y conseguir, lo que el mundo nos aplaudirá, lo que queda bien en el currículo.









