27.2.15

Hacernos responsables de nuestros sentimientos y actuar con coherencia sin hacer daño a nadie, ni aún menos a nosotros mismos.

¿NO PUEDO O NO QUIERO? (Responsabilidad emocional)

“En estos momentos me es imposible tomar una decisión. No puedo“. Es posible que en más de una ocasión, alguien cercano a ti te haya dicho estas mismas palabras. O aún más, puede que hasta tú mismo la hayas expresado sintiendo ese conocido muro en nuestro interior que nos impide decidirnos, avanzar. Hacer el cambio.

“No sé si debo dejar a mi pareja”.  “Tal vez debería cambiar algunas cosas de mi vida, pero ahora no puedo”. “Sé que debería hablar con esta persona y decirle todo lo que siento, pero no puedo. No me atrevo“. ¿Qué hay detrás de todas estas indecisiones tan habituales? Nuestro día a día, se mueve en un sinfín de inseguridades que, en mayor o menor medida hacen nuestra vida más o menos fácil.

Hoy queremos hablarte sobre este aspecto. Sobre esta responsabilidad personal y emocional que todos deberíamos desarrollar más adecuadamente. En ocasiones no es fácil, pero con algo de esfuerzo y valentía podemos conseguirlo, siendo entonces, más consecuentes con nuestras propias decisiones.

La diferencia entre no poder y no querer

Seguro que conoces a más de una persona que casi cada día, tiene esa expresión en su boca: “No puedo”. La invitas a salir, hablas con él/ella sobre sus problemas y, cuando le propones que tal vez sería el momento de hacer un cambio en su vida, emerge una vez más el “No puedo”.
¿Qué es lo que supone básicamente expresar un “no puedo”? Si yo pronuncio esas dos palabras eximo mi propia responsabilidad. Es un modo de limitarnos a nosotros mismos. Con nuestra propia voz ponemos unos muros inmensos en todo este campo de batalla que es la vida. Y nos rendimos.

26.2.15

Cuántas veces el verdadero problema es no saber cómo enfrentarse a él.

LA HISTORIA DEL LEÓN Y SU REFLEJO


Una bonita historia, con una moraleja, que te dejará pensando en la manera en la que puedes afrontar tus problemas y dar el tan temido primer paso, necesario para terminar con ellos.

Seguro que has pasado por una situación donde un problema se convierte en el aire que respiras, la comida que comes, la ropa que vistes… todo gira en torno a este inconveniente, está presente a cada hora en tus pensamientos y en tus emociones.
Presta atención a la historia del león:
Érase una vez un león que vivía en un desierto. Allí soplaba mucho el viento y por ello, el agua de las charcas en las que habitualmente bebían todos los animales no se quedaba nunca quieta. Las potentes ráfagas rizaban la superficie de las charcas y nunca se reflejaba nada en ellas.
Un día el león se adentró en el bosque, donde solía cazar y en sus tiempos libres jugar, hasta que se sintió algo cansado y sediento. Buscando agua, llegó a una charca que contenía el líquido más fresco, tentador y apacible que nadie nunca haya podido imaginar.
De modo que el león se acercó a la charca, alargó el cuello e intentó beber un buen trago. De repente, vio su propio reflejo y se asustó, al pensar que se trataba de otro león que estaba frente a él.

25.2.15

Cuando me miras en silencio... todo se detiene atento, hasta las estrellas del cielo parecen paralizar su marcha

LA ENERGÍA Y EL PODER DE LA TERNURA

En las palabras se refleja el talento y en las miradas, el alma. (Simone de Beauvoire)

CUANDO hablas y dices cosas tan bonitas acerca de la vida y de todo aquello que te pasa, siento admiración por tu lucidez y por tus formas mentales tan bien cultivadas. Cuando me cuentas lo que descubres con tus propias antenas de ver el mundo y entender lo que a éste le ocurre, siento el poder de tus talentos que corre vigoroso por las neuronas de mi alma.

CUANDO pones letra a la música y cuando explicas tan agudamente lo que muy dentro nos pasa, sentimos la grandeza de entender la vida y abrir la mente a ideas expandidas y sensatas. Cuando en tus palabras pones la luz que necesitan mis sentimientos, a veces confusos por contradicciones internas, siento que eres un regalo que muestra las diferencias y separa el grano de la paja.

CUANDO te expresas sinceramente e inventas palabras nuevas, siento el reconocimiento de tu mente, siento tu sutil poder sobre las tinieblas. Cuando me acaricias con tus palabras dulces y sedosas y me regalas susurros que me recuerdan la dimensión celeste de la existencia, te doy las gracias por saberme decir lo que un día soñé y que ahora, al nacer, serena mi alma.

Tus palabras son seguras, hermosas y bien calculadas. Sin embargo, cuando me miras en silencio, cuando posas en mis ojos tu mirada... todo se detiene atento, hasta las estrellas del cielo parecen paralizar su marcha. Cuando miras mis pupilas y mantengo tu mirada, se abre un abismo infinito que me conmueve y arrastra.

24.2.15

Aprende más el que se cae y se levanta que el nunca se cae

LA CONCIENCIA DEL ÉXITO

Cada uno de nosotros definimos el éxito de una manera diferente. Tal vez para algunos el éxito sea ganar mucho dinero, para otros ayudar a muchas personas, o tal vez llegar a ser alguien en la vida...

Cada uno tiene su propia meta, y eso es el éxito, llegar a conseguir lo que queremos.

Para ello es imprescindible hacerse una pregunta:

¿Desde donde quiero conseguir el éxito?

Esta pregunta sirve para que cada uno tenga bien claro qué le mueve.

 Por ejemplo, si yo quiero ayudar a muchas personas como terapeuta porque siento satisfacción con los procesos de los demás, incluso sintiendo morbo por ello, lo más seguro es que sufra muchísimo en mi realización. En este caso yo no estaría dando la oportunidad a una persona de tener a un terapeuta que le acompañe, si no un terapeuta que se alimenta de sus problemas. Y esto desencadenará que los clientes sean personas donde vea reflejado el "alimento", es decir, con una cantidad de problemas insostenible, porque simplemente recibo lo que doy.

Tendría que preguntarme si esto es realmente lo que quiero en mi vida, tal vez al darme cuenta de esto descubro que es otra cosa muy diferente lo que realmente siento que tengo que hacer. Y si sigue siendo ayudar pero desde está posición no me siento bien, pues me cambio de lugar, experimentaré.

En mi caso personal, quiero ser acompañante del alma, en este caso, como terapeuta transpersonal. Contestando a la pregunta diría: Por que me descubro más a mi mismo con cada persona, aprendiendo en cada consulta entre palabras y emociones. ¿Desde donde? Desde las ganas de conocerme, aprender, y compartir.

Esta respuesta me está trayendo muchos aprendizajes, pero no en forma de regalos de navidad, si no con "errores", y "caídas" en mis decisiones con el fin de darme cuenta y aprender.

23.2.15

Lo realmente importante será el camino hacia la meta y no la meta en sí misma.

CONSTRUIR PARA SER FELICES

Muchas veces la felicidad que deberíamos sentir por algo positivo que nos sucede queda empañada por el sentimiento de tristeza que experimenta quién le ha tocado el otro lado de la moneda.
Vivir el presente
La felicidad parece algo efímero, intangible y, muchas veces inalcanzable, pero en realidad es algo que se construye, como una casa, desde los cimientos hacia arriba. Un modo de edificarla es aprender a vivir el momento presente. El futuro es incierto, nunca sabemos qué puede pasar en la próxima hora y el pasado es algo a lo que no podemos volver, pero sí aprender de él. Así, un modo de construir la felicidad es vivir este momento y estar contentos con lo que tenemos y con lo que somos hoy. Esto no significa que no tengamos ambiciones y que debamos ser conformistas. Eso tampoco nos hará felices.
Disfrutar del camino
Mucha gente piensa "seré feliz cuando tenga esto o aquello" y cuando lo consigue, sigue buscando otra cosa para poder ser feliz porque eso que consiguió ya no le satisface. Aunque no seamos conscientes cuando estamos en el camino, la felicidad en la meta suele ser extraordinariamente efímera si la comparamos con la infelicidad con la que a veces cargamos para llegar a ella.
 
Una buena alternativa al anhelo de la felicidad futura es el cultivo de la felicidad en el ahora. Así, lo realmente importante será el camino hacia la meta y no la meta en sí misma. El disfrute de cada paso que demos nos ayudará a conocernos mejor y a comprender el verdadero valor que guardamos en nuestro interior. Es como la búsqueda del tesoro, hay que encontrarlo.

20.2.15

Pensamos que perdemos el tiempo y que pasa la vida y no nos damos cuenta de que eso es Caminar.

ADIVINAR EL FINAL DEL CUENTO

Ya nadie cree en las historias del Origen. Nadie cree en la tradición oral.
Desde que nos tecnificamos tanto, lo manual y lo sensitivo ya no lo apreciamos y la piel es una primera barrera y no un primer puente hacia el corazón.
Pero yo, ingenuo e infantil a los ojos de muchos, aún creo en las Primeras Historias, en los Cuentos, en la Magia...
Me cansa oír hablar de que no hay nada nuevo bajo el Sol que merezca la pena.
A mis ojos y a mi corazón todo es nuevo...
Nadie escucha ya a los viejos, a los viejos corazones y almas del Tiempo (ese que no existe)
Y no nos damos cuenta de lo hermoso que es vivir desde dentro oyendo el latir del corazón y volver al punto Cero, al Origen...
Y seguimos, negándonos a “VER”, tratando de adivinar el final del cuento...

ADIVINAR EL FINAL DEL CUENTO

Ya nadie cree en las viejas historias primeras
Aquellas que portaban moraleja hacia el final.
Las que contaban los ancianos al calor de la hoguera,
Las del Origen, leyendas para enseñar a amar.

Dicen que nadie quiere oír la voz de la sabiduría.
Que creemos que todo es materia, que no hay nada más.
Pensamos que perdemos el tiempo y que pasa la vida
y no nos damos cuenta de que eso es Caminar.

19.2.15

Nadie podrá estar bien con los que lo rodean, mientras antes no aprenda a estar bien consigo mismo.

AMOR PROPIO (Reflexiones con uno mismo)

“A la única persona que debes adorar, enaltecer y brindarle toda tu energía es a ti mismo ya que la relación que tengas con tu ser durará toda la vida!” – Esas palabras resonaron tan fuertemente en mi que dejé de llorar… y mi maestro se acercó y dijo mirándome fijamente a los ojos: no llores por un nadie, llora por ti…

Fue una lección que nunca olvidé y desde ese día me dediqué a reinventarme, a construirme como un ser humano fuerte y a amarme y mimarme. Costó, porque hay toda una programación cultural que nos dice que eso de tener amor propio es de narcisos y ególatras, pero aprendí a recibir el amor que yo mismo me brindaba y construí a pulso este ser que soy ahora.

Pienso que no hay mayor soledad que la de carecer de la compañía de uno mismo. Si no eres capaz de buscarte, encontrarte, conocerte, abrazarte y mimarte, difícilmente podrás hallarlo en los demás. Esto es algo que solo cuando lo vives y lo sientes estas en condiciones de entenderlo e integrarlo como un conocimiento que te acompañara, el resto de tu vida.

A diario llegan personas a mi consulta con la vida resuelta pero con un gran vacío interior, que yo traduzco como la ausencia de amor por ellos. Buscan desesperadamente que otros vengan a llenar esos vacíos y no se dan cuenta que son ellos los que se abandonan porque se sienten desvalorizados por otro u otras, sin entender que nadie te desvaloriza, que eres tu mismo/a quien lo hace

La mayor parte de los humanos no sabe estar solos porque creen que la soledad es de gente enferma, depresiva o antisocial. y la sociedad se encarga de dar fuerza a ese pensamiento para que nadie quiera estar solo y despierte a la realidad. Y lo más importante que despierte al conocimiento de uno mismo, la clave de la felicidad.

18.2.15

El que no sabe gozar de la aventura cuando le viene, no se debe quejar si se le pasa


LA VIDA QUE NO VES

La vida es un viaje
en un único sentido,
una película
que no puedes volver a ver,
o un libro que jamás repasarás
y porque no
un gran centro comercial
del que cuando salgas
no podrás volver a entrar...

Y digo un gran centro comercial
en el que están todas
las tiendas que te gustan,
con todos los artículos y cosas
que existen y necesitaremos en la vida,
pero sólo podrás entrar una vez
en cada una de las tiendas.

Nos vamos de compras
y tenemos en nuestra mente:
Quiero unas botas color camel,
con un ribeteado marrón,
y con el símbolo de una "P"

17.2.15

Únicamente los esfuerzos nos pertenecen, no el éxito.

LOS SABIOS HABLAN... PERO EL ESFUERZO ES LO QUE VALE

Si comprendes quién eres y te respetas, las críticas no te supondrán ningún problema, sino que te brindarán la oportunidad de volverte una persona mejor.

Cuando te sientes imperfecto o inseguro, la crítica es como una amenaza y crees que debes defenderte. Cuando te sientes seguro --no perfecto, sino seguro-- puedes escuchar las críticas y tener en cuenta su valor. Puedes decir "lo siento" y "gracias por abrillantar mi espejo". Y cuando sea conveniente, podrás aprender de las críticas y mejorar tu conducta. Digo cuando sea apropiado, porque hay personas a las que les encanta encontrar defectos en otros. Ese es su problema... 

Recuerda que todos somos lienzos en blanco. Si presentas un lienzo en blanco como tu obra de arte, no te pondrán buena nota. Pero la creación empieza cuando comienzas a trabajar, sobre todo si consideras el lienzo en blanco una oportunidad de expresar tu talento y no una posibilidad de fracasar. Y recuerda que el lienzo no se termina mientras dura la vida.

Cuando nos encontramos fluyendo en la dirección incorrecta, es más fácil pensar en quién tiene la culpa que cambiar de dirección. Piensa en ello. Imagina que tomas un tren y tan pronto como sale de la estación te das cuenta de que va en dirección equivocada. ¿Te enfadas y echas la culpa al tren, o reconoces tu error, te bajas en la primera estación y cambias de andén para tomar el correcto? 

Culpar a los demás de nuestra pérdida de rumbo es tentador. Recibimos mucha información sobre la vida, pero poca educación de la vida por parte de nuestros padres, maestros y otras figuras de autoridad que, por su experiencia, saben más de ella. La información se basa en los hechos, la educación en la sabiduría y el conocimiento de cómo amar y cómo sobrevivir. Pero, por más consejos que te den, eres tú quien decide qué tren tomar. Mientras recorres la vida, presta atención a los indicadores y las estaciones. 

Si no te gusta lo que ves, tira del freno de emergencia y bájate del tren. No hay otro interventor que lo haga por ti ni tienes que pedir permiso a nadie para hacerlo. Es tu vida, tu viaje, el que tú mismo conduces