21.4.17

No te angusties, todo lo necesario llegará en el momento adecuado

ÁMATE EN SILENCIO…


Corre cuando sientas que no puedes, hazlo porque la carrera te traerá las ganas y la fuerza para poder seguir.

Cuando notes que todo se acaba, lávate la cara y vuelve a empezar. Eres tú quién decide si tiras la toalla o sigues caminando… No pierdas ese poder.

Cuando no haya luz, sé tú la luz. No necesitas nada que esté ahí afuera, te bastas y te sobras, aunque suene duro y asuste oírlo.

Cuando no haya tiempo, pasa por encima del tiempo. A veces, tenemos que ver cómo se nos escurren los momentos para entender que necesitamos paciencia para tener paciencia…

Si las caras que te rodean no te animan, no las mires, no las asumas, no dejes que te calen hasta el alma y te reordenen los pensamientos. No estás obligado a nada.

Si el desánimo te acaricia la nuca, intenta escuchar tu voz diciendo que puedes. Busca el recuerdo más hermoso y alentador y aférrate a él con fuerza desmesurada… Recuerda su calor, su olor, su tacto, su música. Vívelo hasta pensar que estás en él y afronta el momento presente con esa energía acumulada que ya no malgastas batallando contra el mundo sino invirtiendo en ti .

20.4.17

La importancia de vivir con los ojos del alma bien abiertos

FUTUROS INCIERTOS ARRUINAN OPORTUNIDADES PRESENTES


Cuando tu mirada se centra en la vida que te rodea y no en futuros inciertos sellas una apuesta por el presente. Puedes sentir cosas que de otra manera no podrías. Incluso tú mismo generas la oportunidad de valorar aquello que te rodea y que se merece un “GRACIAS” en mayúsculas.

Todo es transitorio. Tenemos una vida entre manos. Una VIDA. Un tiempo finito en un espacio inmenso y fértil, lleno de diferentes posibilidades y oportunidades. La vida nos rodea con su enormidad. Está ahí para nosotros, esperando a que despertemos y la sostengamos fuerte con nuestras manos. Sin dudar, sin flaquear.

Pasamos mucho tiempo de nuestra existencia deseando que lleguen situaciones que son inciertas, que cambien personas, o incluso esperamos a que cambiemos nosotros mismos. Entramos en una especie de visión de túnel que nos impide ver lo que hay a nuestro alrededor. Nos impide advertir la luz de nuestra vida. Sus matices. Sus claros y oscuros.

La vida no acontece en los futuros inciertos

19.4.17

Librémonos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el ridí­culo

EL NEGRO

Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequí­vocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa. 

Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos. 

Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja.

De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos paí­ses.

De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreí­rle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa.

A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesí­a con el chico negro. Y así­, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta.

18.4.17

Hoy es siempre el mejor momento para tomar decisiones

BASTA A SER LO QUE PUDE. EMPEZAR A SER LO QUE QUIERO
En numerosas ocasiones ocurre que en nuestra vida, fuimos aquello que pudimos o que otros nos dejaron ser. Sin embargo, con el tiempo, el corazón se enciende y la mirada se vuelve valiente. Atrás quedaron los miedos, porque hoy, por fin, somos todo lo que queremos, sin restricciones ni reservas y sin miedo al qué dirán.

Lograrlo no siempre es fácil, es resultado de un viaje para el que no siempre compramos los billetes correctos. La realización personal no llega con los años, como lo hacen las primeras canas o las primeras arrugas. Alcanzar la plenitud y esa sensación de felicidad y de equilibrio interno no es algo que se dé por sí solo.

La felicidad es cuando lo que piensas, haces y sientes está en armonía” 

Por otro lado, hay algo curioso en todo esto. Constantemente escuchamos a numerosas personas, una frase que casi siempre se repite. Es como una especie de lamento o casi como una invocación: “Yo lo único que quiero es ser feliz”.

13.4.17

Una enseñanza primigenia que a día de hoy sigue siendo más útil que nunca

LA ENSEÑANZA DE LOS 3 MONOS SABIOS
La enseñanza que nos deja la escultura en madera del santuario de Toshogu de los 3 monos sabios sigue inspirándonos a día de hoy. Su mensaje original era sencillo a la vez que rotundo “no escuchar lo que te lleve a hacer malas acciones”, “no ver las malas acciones como algo natural” y “no hablar mal sin fundamento”.
Curiosamente, el tiempo y nuestra visión occidental simplificó un poco su enseñanza primigenia para quedarnos solo con el clásico “ver, oír y callar”. Un lema que incluso podemos encontrar en forma de emoticono en el whatsapp y que de algún modo, tergiversa bastante la idea original e incluso el orden de las figuras representadas.

Nada es más hermoso que conocer la verdad,
nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla por verdad”
-Cicerón-

No obstante, la enseñanza va mucho más allá que todo esto, porque esa representación del siglo XVI erigida en honor del shōgun Tokugawa Ieyasum, nutre sus raíces de las enseñanzas de Confucio, y para muchos, el mensaje de los tres monos tiene también mucho que ver con los tres filtros de Sócrates.

Sea como sea, siempre es enriquecedor sumergirnos en este tipo de iconografías tan clásicas y en sus sabidurías originales para poder reflexionar y actualizar un poco nuestros conocimientos. Los 3 monos sabios de Togoshu desprenden ese código moral y ese misticismo que tanto nos gusta y que hoy queremos compartir contigo.

Lo que cuenta la leyenda sobre los 3 monos sabios

12.4.17

He comprendido que soy todo lo que he vivido y seré todo lo que quiera ser

SENTADO DELANTE DEL ESPEJO A HABLAR CON MI REFLEJO

Hoy me he sentado delante del espejo a hablar con mi reflejoa aceptar que no soy perfecta, pero es así como me quiero. A mirarme por primera vez más allá de mi simple aspecto y entender que lo que soy y cómo soy refleja todas y cada una de las experiencias que he vivido.

Hoy he aprendido que la vida se refleja en la piel y las esperanzas en los ojos, y aunque dicen que los ojos son el espejo del alma, también son la puerta de la esperanza. Quizás resulta complicado mirar al espejo y ver no solo nuestro aspecto, sino ver más allá de nuestro propio reflejo, ver que realmente no solo estamos hechos de carne y hueso, sino que estamos hechos de experiencias, esperanzas y sueños.
No somos solo carne y huesos, somos lo que hemos sido, y a la vez, lo que seremos.

Las arrugas son el reflejo de las preocupaciones en los ojos y las carcajadas en la boca. Son el reflejo de las palabras que no hemos dicho y de las que se nos escaparon con fuerza y después nos arrepentimos. Son una parte de nosotros, una parte que nos ayuda a construirnos, una parte que dice al mundo cómo somos.

11.4.17

Si eres capaz de amar lo sencillo, lo humano, entonces conseguirás ser feliz

LA FELICIDAD ESTÁ DONDE TU QUIERAS

Ese estado de placer que nos embriaga en situaciones concretas es la felicidad. Todos quieren alcanzarla, saber cual es el secreto para conseguirla y experimentarla el máximo tiempo posible. Si pudiésemos, los seres humanos intentaríamos estar felices todo el tiempo, pero esto no es más que una idealización sin fundamento ni base en la realidad.

La felicidad no es un estado emocional concreto, es una forma de vida.
Hay personas que se han topado con numerosos baches a lo largo de su vida y son felices. Otras, por el contrario, han sido siempre unos privilegiados, lo han tenido casi todo y aun así, declaran no ser felices.

Claramente, no es la situación, el contexto o lo que te toca vivir lo que determina el que te sientas más o menos feliz. La felicidad no nace de ningún logro, de una pareja, de un hijo o de una casa en primera línea de playa. Ser feliz pasa por tener un sistema de valores muy bien amueblado, enfocarnos en el momento presente, amarnos de forma incondicional y saber apreciar lo que poseemos.

Todo lo que acabamos de enumerar va de la mano. Así, si nos esforzamos por cambiar nuestra filosofía de vida, que en buena parte de nosotros es bastante quejica, y adoptamos esta mirada alegre de la vida, nos percataremos de cómo podemos encontrar la felicidad exactamente donde queramos.

10.4.17

Amas la inquietud de arriesgarte a rondar por la vida sin saber


LO QUE AMAS...

Amas el silencio después de noches sin tregua pensando sin cesar, sin encontrar consuelo, sin dibujar una salida.

Sentarse e imaginar sin saber, sin necesitar, sin tener que tener, sin esperar a esperar.
Amar ser sin almacenar…  Encontrar sin buscar. Sentir sin pensar…
Porque a veces, hay que detenerse a notar, a construir, a imaginar.

Parar para bucearte, para sentirte, para fundirte contigo y respirar. Para saber qué pisas y a dónde te diriges, para descubrir que no hay mejor victoria que escoger una derrota de la que puedes aprender a volar…

Para conocerte tanto que puedas despojarte de todas las capas con las que vestiste tu alma para poder existir sin pedir perdón y darte cuenta de que ya no te hacen falta…

Para poder lanzar tus culpas inventadas por la borda y enderezar el rumbo del barco hacia donde sueñes, aunque el mundo no lo entienda…

Amas la paz callada que te habita cuando necesitas escucharte y bailar con tu propia música.
Amas tu música.
Amas el desconcierto en tu alma acostumbrada a caminar, cuando para. La queja sorda de la niña testaruda que llevas dentro que te pide que te levantes y sigas… El desasosiego de tu impaciencia que queda muda y el ego asustado que busca abrigo porque no sabe qué le espera pero ya le disgusta por si acaso.

7.4.17

A veces, hay que desafiar a todo aquello que nos somete

ES UN ERROR ACOSTUMBRARSE A LO QUE NO TE HACE FELIZ


A veces lo hacemos, nos acostumbramos a lo que no nos hace felices, algo muy humano y los motivos son muy variados, por comodidad, por conformismo, por el que dirán, por nuestras creencias o por pensar que sacrificarnos por los demás es una buena opción y desde luego no lo es. La primera condición para hacer felices a quienes tenemos junto a nosotros es precisamente ser felices con nosotros mismos, ya que nadie puede dar lo que no tiene.

La felicidad no duele y por tanto no debe oprimir, ni rozar, ni quitar el aire, sino permitirnos ser libres, ligeros y dueños de nuestra vida, de nuestras decisiones, de nuestros proyectos, en definitiva dueños de nosotros mismos.

Aunque es cierto que concentrarnos en una tarea en cuerpo y alma puede darnos la felicidad, también es muy cierto que una buena parte de nosotros nos adaptamos casi a la fuerza a muchas de nuestras rutinas cotidianas, incluso siendo conscientes de que no nos hacen felices. El mundo, la vida, acontece perfecta y risueña, mientras nosotros seguimos cautivos de nuestras rutinas.

Nos adaptamos para sentirnos seguros. A medida que nos hacemos mayores y adquirimos responsabilidades de adultos, esa necesidad de sentirnos seguros sigue muy presente. Sin embargo, esa búsqueda continua de seguridad muchas veces no dirige nuestro comportamiento desde nuestra conciencia.