PRINAL
Todo tiene un
principio,
un instante en el que
algo cambia,
en el que algo se
crea
y empieza a brillar,
y por consecuente
todo tiene un final,
el momento en el que
algo se rompe,
se apaga y se
desvanece.
Y entre medias está el tiempo,
que nos acompaña en
cada paso,
es el instante en sí,
y el encargado de
enturbiar nuestros sentidos
para que no nos demos
cuenta
de que nos alejamos
del principio
y nos acercamos al
final cada día un poco más,
el que se encarga de
que olvidemos
lecciones aprendidas,
que descuidemos esa
flor tan delicada...








