LA
HUIDA EN FORMA DE UN LARGO VIAJE
Todo
viaje genera la ilusión de cortar con la vida habitual que llevamos.
En algunas ocasiones, esto lleva a pensar que todo el malestar que
nos aqueja se puede resolver haciendo un largo viaje, sin fecha de
retorno. En esos casos lo que se produce es una huida, que
generalmente fracasa.
Vivimos
en un mundo complejo, en el que, lamentablemente, se ha extendido la
idea de que no se debe dar cabida al malestar.
A pesar de que éste forma parte natural de la vida, hay ciertas
corrientes que se empeñan en enfrentarse a esta realidad. Por eso,
muchas personas no lo toleran y, cuando lo encuentran, huyen. A
veces, la huida toma la forma de un largo viaje.
Es
muy habitual escuchar que alguien está tan harto de todo, que
quiere irse lejos. Hay
quien convierte esta idea en realidad. Efectivamente, emprenden un
viaje para dejar atrás todo lo que les origina conflicto o, mejor
sería decir que emprenden la huida de su realidad, valiéndose de un
viaje.