HARMONIA
En unes festes diferents
de cor us faig arribar
els meus millors sentiments
que ningú em pot arrabassar
HARMONIA
En unes festes diferents
de cor us faig arribar
els meus millors sentiments
que ningú em pot arrabassar
ACERCA DE LOS CONDICIONAMIENTOS
Condicionamientos con un poco de humor:
Los muñecos de esta ilustración son de los que se utilizan en las fábricas de automóviles para comprobar las condiciones de seguridad de los nuevos modelos durante un choque. Y como lo único que aprendieron a hacer es a chocar, no pueden evitar seguir haciéndolo hasta en sus ratos libres.
Osho dice, en «El
libro del niño»:
Si ves a tu padre y a tu madre profundamente enamorados, cuidándose mutuamente, con compasión mutua, con respeto mutuo, habrás visto cómo ocurre el amor. Surge la esperanza. Cae una semilla en tu corazón y empieza a crecer. Sabes que te va a suceder a ti también. Si no lo has visto, ¿cómo vas a creer que te va a suceder a ti? Si no les sucedió a tus padres, ¿cómo te va a suceder a ti? En realidad, vas a hacer todo lo posible para evitar que te ocurra, de lo contrario te parecerá una traición hacia tus padres.
Perdemos tanto tiempo en arrepentimiento
o en buscar a quién culpar.
Tanto tiempo en el lamento. En pertrechar el invento
de como el daño subsanar.
Alimentamos las dudas. Nos encerramos en la oscura,
la temible soledad
sin ver que somos la pura conciencia que nos alumbra
y que no hay nada más.
LA FELICIDAD, AQUÍ Y AHORA
Todos podemos alcanzar la felicidad plena, aquí y ahora.
Aunque resulte muy difícil hacer de esta idea una experiencia real y
permanente, maestros de distintas tradiciones la expresaron de diferentes
maneras, en todas las épocas.
En cada momento de nuestras vidas, en cada circunstancia,
casi sin excepciones, existen los suficientes elementos maravillosos como para
colmarnos de dicha, de felicidad plena. Pero en lugar de asombrarnos y de
disfrutar de lo que cada instante nos ofrece, damos por hecho esos pequeños
milagros, los consideramos ordinarios, naturales y cotidianos, y, en cambio,
destacamos y nos concentramos en eso de lo que el momento carece.
A continuación un relato muy breve. Se trata de la versión de Jorge Luis Borges de una de las narraciones más originales y sugestivas de Las mil y una noches.
RESPIRA
Uno de esos días en los que te sientas y respiras. Sólo
respiras.
Te acurrucas en ti y haces recuento de heridas y quejas
pendientes. Haces acopio de verdades y certezas en tu vida. Y ves pocas, porque
en estos tiempos, toca pasar por el margen del camino donde siempre estás a punto
de caer, pero no caes porque siempre encuentras donde sujetarte.
Uno de esos días en los que sientes que por más que haces nada cambia. Que te permites cerrar los ojos y salir de ti. En que te das cuenta de que no pasa nada porque no pase nada y todo siga igual, a pesar de las prisas que tiene el mundo. A pesar de los continuos mensajes que recibes para que hagas cosas impactantes y extraordinarias… Respiras, solo eso. Aceptas que no tienes el control de nada. Que puedes desear y levantarte temprano pero la vida tiene sus tiempos y no son los tuyos.
RECALCULANDO UNA NUEVA RUTA
Perseguimos sueños que a veces son de segunda mano, de
segunda mente, de segunda generación… No son nuestros. Son los sueños que
creemos que quedaría bien alcanzar para nuestro currículo de logros y metas.
Las metas que una vez conseguidas nos harán sentir válidos, aceptados, amados,
reconocidos, vitoreados… No es el reto en sí, sino el sabernos dignos de él y
que otros lo sepan y nos vean dignos.
A veces, no perseguimos sueños porque nos gusten, sino porque pensamos que si los alcanzamos, somos nosotros los que gustaremos a los demás y en consecuencia a nosotros mismos. Porque nuestro esfuerzo y nuestro logro les hará olvidar a otros lo poco dignos y merecedores que somos… Eso pensamos, porque no nos conocemos ni aceptamos, porque nos menospreciamos y tratamos mal a nosotros mismos.
CÓMO SABER CUÁNDO CONFIAR EN LA INTUICIÓN
¿Sabes cuándo hacerle caso a tu intuición? Existe una región
en el cerebro que se encarga de eso que llamamos corazonadas y es muy poderosa.
¿Sabes dónde está?
El ajetreo de la
vida cotidiana puede dificultar la realización de cualquier tipo de guía
espiritual. Cuando planificamos todo lo que vamos a hacer durante el
día y nos ponemos en la senda de lo marcado, es difícil escuchar a la intuición
cuando nos habla.
Para Platón, la intuición era la función más alta
de la inteligencia, una forma de obtener conocimiento que no se consigue
con la observación ni la experiencia ni la inferencia o la razón. Pero, ¿qué es
la intuición exactamente y cómo podemos saber cuándo confiar en ella? La RAE
define el término intuición como ‘la habilidad para conocer, comprender o
percibir algo de manera clara e inmediata, sin la intervención de la razón’.
Y, quizás, la mejor manera de comenzar a trabajar en nuestra intuición sea haciéndonos dos preguntas: ¿soy feliz? ¿me siento satisfecho? Tan solo dos de las interminables preguntas que la intuición puede ayudarnos a investigar, para después hacer los cambios necesarios y responder a un sincero y claro ¡sí! a ambas cosas.
ADIVINANZAS Y ROMPECABEZAS
Las adivinanzas, los trabalenguas y los rompecabezas son
entretenimientos adecuados para los más chicos. Los adultos tal vez prefieran
hacer crucigramas o jugar al sudoku.
Estos juegos son muy diferentes entre sí, pero todos
consisten más o menos en lo mismo. Se trata de un problema, de mayor o menor
complejidad, que debemos resolver.
Los videojuegos parecen muy diferentes a esos juegos más
tradicionales, pero también pueden reducirse a la misma fórmula: nos plantean
problemas que debemos resolver. Esto vale tanto para el Pac-Man como para el
Candy Crush.
Pero con todos los problemas reales y concretos con los que nos enfrenta la vida cada día, ¿no es un poco raro que dediquemos parte de nuestro tiempo libre a resolver también estos otros problemas?
Cada suceso, acto u omisión de él
provoca un disparo en la cabeza,
un pensamiento fulgurante por sorpresa
lo viene todo a juzgar y resolver.
Cada visión, cada audición y cada tacto
conlleva siempre una respuesta interpretativa.
A veces cauta y otras veces homicida
que nos lleva a actuar de ipso facto.