NO ES TIEMPO PERDIDO…
No es tiempo perdido si buscas tu silencio. Si paras para notar, si decides sentir a pesar de que duela. No es tiempo perdido si conviertes tus muros en ventanas y abres tu mente. Si estás dispuesto a cuestionarte muchas de esas cosas que parecían dogmas, que parecían pilares y paredes maestras en tu vida. Si paras para soltar lo que te pesa en el equipaje y renunciar a lo que te ata, a lo que te comprime y desdibuja, a lo que te somete y restringe. Tampoco es tiempo perdido si eres tú quién se desdibuja, tanto si es por error en una tarde de lluvia como si es a conciencia para volver a dibujarte.
No es tiempo perdido si amas cada segundo de ese tiempo. Si cada milímetro en tus pasos te lleva a amar el camino, aunque a tramos arañe y moleste, aunque a tramos parezca oscuro y vacío, aunque llueva y el viento se lleve algunas cosas que amas y te aleje algunas de las que más deseas.







