16.2.15

Ese largo camino que es la vida y para el que no hay respuestas rotundas

EL CAMINO DE LA VIDA

“Caminante no hay camino, se hace camino al andar”…sabias palabras para describir de modo magistral lo que es la vida. No hay camino, cierto, cada uno de nosotros va configurando su camino, su sendero, su historia personal, llena de aciertos y de errores, de momentos felices y tragos amargos.

Pero esa es la vida; sólo se aprende a vivirla, precisamente viviendo, viviendo sin miedo, caminando sin cesar a pesar de las piedras que encontramos al paso y que a veces nos hacen tropezar y caer, tropezar y caer para luego volvernos a levantar, con más ganas y fuerzas, sin mirar atrás; porque el pasado ya no está y el futuro está por llegar, porque tan sólo oteamos vagamente un horizonte lejano que aún no ha llegado.

Pero mientras tanto vamos dando pasos unas veces a ritmo ligero y firme y otras tantas veces como un pequeño caracol que esconde su cabeza en su diminuta casa…pero le echamos valor y seguimos adelante, caminando porque…”Caminante no hay camino, se hace camino al andar”.
Porque a veces tendremos que decidir si cruzar el río o tomar otro atajo, disfrutaremos cuando el sol luzca en todo su esplendor y tendremos que aguantar cuando nos cae un chaparrón encima; y así recogiendo piedrecitas por el camino y pequeñas pero preciosas flores o unas gotas de agua de lluvia que mantendremos como un recuerdo en nuestra memoria de todo lo que nos enseñó ese chaparrón; ese chaparrón que nos enseñó a cubrir nuestras espaldas en aquel momento asustados porque pudiera provocarnos un absurdo constipado que nos impidiera seguir caminando con ligereza o porque pudiera mancharnos nuestra ropa o nuestro pelo y no estar lo guapo que debiéramos ante algún compañero que pudiéramos encontrar en el camino…

Y es que iremos llenando nuestra mochila, una mochila que cada vez pesará un poco más y también tendremos nuestro rostro y nuestra piel más curtida por el sol, el viento y la lluvia, pero seremos un poco más sabios, sabios en el camino de la vida porque…Caminante no hay camino, se hace camino al andar.

13.2.15

No te preocupes por el fruto de tu acción, sólo presta atención a la acción misma.

¿HAY ALEGRÍA, FELICIDAD Y ARMONÍA, EN LO QUE ESTOY HACIENDO?


Para darte cuenta de si has permitido que el tiempo psicológico te absorba, puedes usar un criterio simple. Pregúntate: ¿hay alegría, soltura, levedad, en lo que estoy haciendo? Si no las hay, el tiempo está enmascarando el momento presente, y la vida se percibe como una carga o una lucha.

Que no haya alegría, soltura o levedad en lo que haces, no necesariamente implica que debes cambiar lo que estás haciendo. Puede bastar con cambiar el “cómo.” El “cómo” siempre es más importante que el “qué.”

Observa si puedes poner mucha más atención en lo que haces que en el resultado que quieres lograr con ello. Brinda tu atención más completa a lo que sea que el momento te presente. Esto también implica que aceptas completamente lo que es, porque no puedes dar plena atención a algo y resistirte a ello al mismo tiempo. 

Tan pronto como honras el momento presente, se disuelve toda infelicidad y toda lucha; la vida comienza a fluir con alegría y soltura. 

Cuando actúas desde la consciencia del momento presente, lo que haces – sea lo que sea – se impregna de una sensación de calidad, esmero y amor; hasta la acción más simple.

12.2.15

Vivir es vibrar y sentir, es amar y gozar, es observar y superar, es dar y aceptar


VIVIR

Vivir, es vibrar a cada instante, ante la emoción de percibir
la maravilla de la creación que nos rodea.

Vivir, es entender que cada minuto que transcurre no volverá.
Es atraparlo intensamente, porque forma parte del tiempo,
que sabemos que ha quedado en el ayer.

Vivir, es saber dar lo mejor de nosotros, es vibrar en la bondad
y llevar a su máxima expresión, nuestra capacidad de ser.

Vivir, es gozar los momentos bellos
y desafiarse a sí mismo ante las adversidades.

Vivir, es aprender más cada día, es evolucionar y cambiar
para hacer de nosotros un ser mejor que ayer,
un ser que justifica su existir.

Vivir, es amar intensamente a través de una caricia,
escuchar en silencio la palabra del ser amado.

10.2.15

Acepta todo lo que viene a tu vida, sin poner resistencia, simplemente aceptando, comprendiendo.

EL EFECTO INVERSO: LA VIDA MISMA

Cuando tememos algo intensamente, cuando algo no nos gusta o nos causa dolor y sufrimiento, nuestra reacción mental más habitual es la de resistirnos. No lo aceptamos, lo apartamos, lo evitamos, nos alejamos de ello, lo negamos. 

Cuando algo nos asusta hasta el punto de no soportar su presencia, la mente se niega a verlo, a reconocerlo y, entonces, hace un punto ciego. Es decir: lo reprime y lo aparta de la conciencia. Como si no estuviera ocurriendo o nunca hubiera ocurrido. Y con esta resistencia, lo intentamos apartar de nosotros, pues lo estamos juzgando como malo. Y con nuestro juicio dividimos el mundo: Bueno/Malo… Amigo/Enemigo… Amor/Odio...

Pero el mundo de verdad no está dividido. La Realidad es Una.  

Como decían los antiguos filósofos chinos, la Realidad es como un círculo, una Rueda girando sobre Sí misma, donde el Ying y el Yang representan los dos puntos equidistantes de la circunferencia. En todo momento, el Yin se desplaza hacia el Yang, mientras que el Yang lo hace hacia el Yin.  

Al resistirnos a algo, al apartarlo de nosotros evitándolo desesperadamente, lo que hacemos es desplazarnos hacia el otro lado, huir hacia el polo opuesto, ofreciendo el máximo de resistencia. 

Y cuanto más nos resistamos, con más atracción se irá desplazando nuestra mente hacia el otro polo. 

Lo que estamos rechazando como negativo nos va atrayendo hacia él, como un poderoso imán. El “No” es la gran provocación. La invitación más irresistible. 

9.2.15

Y pierdo en el abrazo los miedos dejando de lado los viejos preceptos y en el danzar sacudo la coraza que me cubre y me disfraza y que cae ya sin peso.


HERMANO, HERMANA

Dedicado a mis amigos, mis hermanos y hermanas, al que me alimenta con su mirada, a la que hace vibrar mi alma con su danza, al que camina compartiendo mis/sus pasos, a la que me abraza con ternura, al que detiene todos los latidos y los unifica en uno, a la que me hace retornar a mi corazón de niño, a los que me ayudan a vencer mis miedos y desterrarlos, al que deja caer por fin la coraza, a todos ellos, a mi tribu, a mis hermanas, a mis hermanos de Acuario


HERMANO, HERMANA

Amigo, tu abrazo es alimento.
Nutre y sana todas las heridas
y vibra en mi pecho el aliento
en el viaje de la vida,
y tus pasos hoy presiento
alumbrando almas dormidas.

Amiga, tu danza es pura.
En ella se fraguan los elementos.
Te mueves con la bravura
de la tierra y los ancestros,
en el fuego, tu maduras,
das color al sentimiento.

6.2.15

La Vida es un proceso inteligente. Sabe lo que hace y puedes sentirte seguro cuando decides abrirte a ella.


¿PODEMOS CONFIAR EN LA VIDA?


Todo lo que hemos estado explorando juntos… te está abriendo nuevamente al flujo creativo de la Vida. Todo esto es acerca de decir ‘Sí’ a la Vida. Esto no significa que te sientes al lado de una carretera y dejes que te atropellen. Significa que en tu corazón sabes perfectamente que todo lo que pasa en tu vida es para ti: no se trata de una simple serie de acontecimientos surgiendo al azar. La Vida es un proceso inteligente. Sabe lo que hace y puedes sentirte seguro cuando decides abrirte a ella.
Esto hace que te comprometas plenamente con lo que está pasando, en lugar de quedar atrapado en una conversación acerca de la Vida. Podríamos llamar a esto ‘rendición,’ pero esto no significa que hayas sido derrotado. ¡Significa que finalmente has renunciado a tu guerra con lo que la Vida te está trayendo! También lo podríamos llamar ‘humildad,’ pero el diccionario pierde su pleno significado cuando se le define como ‘humillación, timidez, acatamiento.’ La verdadera humildad es un estado de gran disponibilidad. Desde este tipo de apertura, finalmente comprenderás lo inteligente que es la Vida. Esto favorece un cambio de una mente que intenta tener el control hacia un corazón que conecta.

5.2.15

Arranco de mi alma miedos, pesadillas. Voy sin ataduras, ligero es mi paso.

RENACIENDO

No entiendo que es lo que pasa a mi alrededor , no comprendo como no fluye la vida del modo en que yo pretendo (¡ay, iluso!.. fluir nunca puede ser sinónimo de control, pequeño aprendiz)...Y me siento cansado, hastiado...roto...sin ganas de proseguir...

Y llega el encuentro...y vibro...y vuelvo a reconocerme como el niño que soy...y escribo canciones...y vuelvo a tomar esta y le doy el giro...porque la primera parte tenia sentido...claro...cuando le agregara la segunda....Y esto es una experiencia transformacional...Porque si no me transformo y vuelvo al origen...¿Quién soy?... ¿Para que?... Y ...renazco...


RENACIENDO

La tierra que cae me pesa en los párpados
y es que soy del aire, aire sobre el mar.
Atrapan las raíces mis sueños alados
y la lluvia no logra el abrazo quebrar.

Me asfixia la inercia y conduce mis pasos
desvirtuando el impulso, el sendero a tomar.
Me atraganta la bilis que provoca el rechazo
de aquello que asumo en el nombre de amar.

4.2.15

La felicidad es disfrutar plenamente de cómo somos hoy y de lo que ya disponemos ahora

HILDA Y LA AUTOESTIMA

Hilda es la creación de un talentoso artista estadounidense Duane Bryers, y sus imágenes ilustraban calendarios en la década del ’50. Allí aparecía a veces sensual y provocativa, pero luego de tantos años las mismas imágenes resultan bastante ingenuas e inocentes. Pero todavía conservan su encanto…

Hilda es un personaje de ficción, claro. Pero igual nos va a ayudar a reflexionar acerca de la autoestima y de cómo podemos vivir con plenitud.

Es que las cualidades que quedan a la vista en estas viejas ilustraciones sí son reales y en muchos casos coinciden con las de las personas que han desarrollado un saludable nivel de autoestima y que saben disfrutar de cada momento.
Y todos podemos identificar esas actitudes y tratar de cultivarlas.

Hilda es una persona sencilla, espontánea y feliz. Se la ve siempre muy a gusto con su cuerpo, casi siempre en bikini, a pesar de tener algunos kilos de más, incluso para el ideal de aquella época.

Hilda está muy lejos de estar obsesionada con su figura 
Aquí imágenes de Hilda…

Hilda sabe reírse y disfrutar de las cosas sencillas. Todavía conserva la capacidad jugar y de divertirse

Hilda siempre aparece sola, a lo sumo en compañía de su perro. Probablemente no tenga pareja… pero por lo visto no la necesita para sentirse bien

3.2.15

Canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida… antes que el telón baje

LA FELICIDAD SEGÚN CHARLES CHAPLIN


Hablemos de la “felicidad”. ¿Dispones de un buen cargamento a día de hoy? Puede que tus bolsillos anden algo vacíos, es posible que no vivas en esa casa que siempre soñaste o que, ahora mismo, no tengas ya a esas personas que ayer, tantas sonrisas arrancaron de tu rostro.

Pero la felicidad no siempre está en esos planos físicos donde tan habitualmente marcamos nuestros objetivos. La felicidad tampoco es una entelequia difícil de conseguir. No es un Santo Grial que poseer tras emprender una cruzada personal. La verdadera felicidad, la auténtica, es simplemente una actitud. Una visión. Un modo desde el cual, observar la vida.

Es decir, la felicidad está dentro de uno y debe cultivarse cada día. A través de las cosas más sencillas, más simples. Más elementales. Puedes por ejemplo elegir andar por el camino más angosto y cargarte de negativismo, rendirte, o puedes, simplemente, acercarte a ese lado donde sacar fuerza de uno mismo e inclinarte por lo positivo. Por la motivación cotidiana. Por la ilusión sencilla que pone propósitos en el mañana y que disfruta de su presente.

Te aseguramos que la felicidad, es un sano ejercicio que practicar cada día. Y un modo de conseguirlo es mediante la visión que nos dejó un mito de la historia del cine. Charles Chaplin. Es posible que seas un fiel admirador de su obra, o puede que su figura, te sea ya demasiado lejana y carente de brillo.

Hoy, queremos devolverte una parte de él, de ese hombre real que se escondía tras el personaje. Porque estamos seguros de que te va a encantar.

Charles Chaplin, el hombre detrás del personaje