CUANDO
LAS GANAS DE VIVIR SE ACABAN
Podemos perder las ganas de vivir, por muchos y variados motivos por ejemplo: cuando nuestra experiencia diaria se llena de rutina, cuando nos inunda la tristeza, por malestar físico, por desmotivación laboral, cuando se da la desconexión en nuestras familias… etcétera.
Y
a pesar de todo esto, lo cierto es que nosotros tenemos la capacidad
de poder volver a recuperar el interés y las ganas por vivir.
PIERDES
LAS GANAS DE VIVIR CUANDO TE PIERDES A TI MISMO
Creo
que perdemos las ganas de vivir cuando nos perdemos de nosotros
mismos, cuando nos olvidamos de lo que nos gusta, de lo que nos hace
felices, de lo que sí nos interesa hacer y de lo que sí nos dan
ganas de llenar nuestro tiempo.
El
cómo usamos nuestro tiempo es un punto muy importante para
recuperar las ganas de vivir, pues en realidad la vida se vive con
el transcurso del tiempo, y si sentimos que lo usamos en cosas que
no nos interesan o que inclusive nos llenan de preocupaciones y
angustias ¿cómo vamos a disfrutar la vida?






