14.1.19

Darnos cuenta que nuestro criterio, nuestras habilidades están por descubrir.

¿QUÉ ESCUDO TE PONES TÚ?
Generalmente cuando empezamos el día y sobre todo cuando salimos a la calle, todos nos ponemos una o varias corazas alguna vez o muchas y las vamos cargando a lo largo de nuestra vida. Tras ellas siempre hay un personaje muy conocido, que es el causante de que nos pongamos dichas corazas y dicho personaje no es otro que el miedo. 

Generalmente nos escondemos por temor a que nos hagan daño, del tipo que sea: ¿Imaginario? ¿Real? ¿Procedente de amarguras de la infancia? ¿Existente por las amenazas presentes? ¿O resultante del tan consabido “miedo” al miedo?

La inseguridad nos hace ceder. La inestabilidad llega cuando no nos creemos  “CAPACES DE”, o en nuestro pensamiento aparecen las creencias limitantes más oscuras: “NUNCA LO CONSEGUIRÉ”, “NO PUEDO RESISTIRLO”, “SIEMPRE SUPE QUE YO NO SABRÍA”…

Estar seguro de uno mismo no es tarea fácil y no lo es porque hay muchos factores, sobre todo educacionales, que nos han ayudado a sentirlo así. Somos, en gran parte, la suma de lo que nos dijeron que éramos. Nos hemos mirado en espejos equivocados y hemos usado, como pensamientos mentales, ideas que no eran nuestras.

11.1.19

Tomar conciencia te ayuda a conocerte y saber, actuar en consecuencia

EL CUERPO NO ENFERMA SIN LA ACCIÓN DE LA MENTE

Para poder comprender el titulo que he elegido para este tema, voy a separar algo que realmente está unido y funciona como un solo organismo. Así vamos a comprender de qué forma se mueve cada parte. Para ello separamos mente, cuerpo, emociones y conciencia, pero insisto que realmente se mueven todas juntas en un todo y para referirnos al conjunto de todas las partes hablaremos del Ser.

Cuando hablamos de Cuerpo, vamos a referirnos al mapa donde se refleja aquellos procesos que no están siendo coherentes con el ser. El cuerpo usa las emociones para comunicarse con el entorno y este entorno, está basado en las interpretaciones que hacemos sobre la realidad que percibimos, para lo que usamos la mente, que a su vez, usa el ego como el conjunto de creencias, pensamientos, ideas, experiencias, etc... acumuladas directa o indirectamente a lo largo de la historia, lo que genera la personalidad o la forma de ser en el mundo.

Podríamos resumir el tema afirmando: "Sin percepción no habría realidad". Sin embargo, surgen dudas para comprender la afirmación... ¿Qué es la percepción?¿Y la realidad?¿Qué es lo que percibe?¿De qué depende la percepción?¿En qué me ayuda ser consciente de mi percepción?¿Y como la cambio?...

10.1.19

La lucha interior cede su sitio a la calma profunda y la certeza.



SENTADO EN EL RELLANO DE LOS SUEÑOS

Sentado en el rellano de los sueños
habita un corazón que aún palpita
y ve que un brujo extrae de una marmita
recuerdos que no recuerdan tener dueño.

Volátiles se elevan al espacio
y van creando sombras en el éter
creyendo está así es sueño que somete
con magia al corazón que va despacio.

9.1.19

Ser buena persona es existir desde la consciencia y vivir en coherencia

YO TAMBIÉN QUISE SER UNA NIÑA BUENA

Yo también quise ser una niña buena… Una buena persona. Me educaron para ello y me lo creí. Instalé en mi cabeza todo un programa detallado de creencias de lo que es una buena persona e intenté cumplirlo. Hasta que estallé y empecé a sentirme mal conmigo misma y me di cuenta que algo fallaba en el rompecabezas que estaba construyendo.

Por favor, que se me entienda, esto no es un alegato para dejarse llevar por la maldad, la indiferencia, para ser egoísta o pasar del resto del mundo, para nada… Seamos considerados, amables, respetuosos, generosos y reciclemos, por supuesto. Esto es una pequeña reflexión sobre la necesidad de ser desde la consciencia y sin tabús, clichés, manuales y dogmas de cómo se debe ser… Es un esbozo de lo que podemos llegar a conseguir si somos capaces de vivir hacia dentro sin esperar a que lo que está fuera cambie, de empezar a ser nosotros de lo que esperamos encontrar. Es un pensamiento sobre ser sin tener que hacer lo que otros quieren o creen que “debemos” y que eso nos suponga traicionarnos a nosotros mismos y vivir en un desequilibrio constante…

Esto es sólo una invitación a ser libres para expresarnos desde el respeto y actuar según nos dicte nuestra conciencia, sin pisar pero sin para ello pisarnos, sin callarse pero sin gritar a otros lo que no nos decimos a nosotros mismos, sin esconderse pero sin tener que demostrar todo el rato que además de ser, también lo parecemos.  No es lo que hacemos, es desde dónde lo hacemos y qué sentimos por dentro. No es irse ni quedarse, es ser. Es estar con uno mismo en paz y a partir de ahí lo que se haga y cómo se actúe estará impregnado de esa paz y la libertad que conlleva.

8.1.19

Cuidan aspectos como el descanso y la calidad de sus horas de sueño

ZONAS AZULES
Lugares donde las personas viven más tiempo y son más felices

En los últimos años se han identificado cinco lugares en el mundo donde las personas viven más tiempo de la media y además parecen hacerlo de manera más feliz. Se han llamado zonas azules. El análisis hecho sobre los motivos por los que en estos lugares la longevidad es mayor arroja datos, que además de fascinantes, nos dan muchas claves para aplicar a la vida diaria y conseguir así una mejor calidad de vida.

Hay ciertas rutinas y modos de vida que los habitantes de estos lugares comparten a pesar de estar distanciados por miles de kilómetros. Un dato que nos hace pensar que es su forma de vivir y estar en el mundo la que influye en la felicidad y salud de las personas y no la situación geográfica. Vamos a ver cuáles son los factores que comparten estas comunidades.

Las zonas azules y Dan Buettner

7.1.19

Tuve un sueño en el sueño y dentro del sueño lo vi. Era un niño risueño



TUVE UN SUEÑO

Tuve un sueño en el sueño
Y dentro del sueño lo vi.
Era un niño risueño
Que sin dueño era feliz.

Y siendo un sueño halagüeño
Puse en el sueño el empeño
en comprender porque fui
a despertar del ensueño.

4.1.19

Quizás inconscientemente deseemos otra cosa y eso es lo que logramos

CUANDO ANHELAS DEMASIADO ALGO QUE NO LLEGA

Muchas veces no consigues aquello que anhelas demasiado porque quizás ese exceso de deseo lo que revela es que hay una realidad inconsciente, de la cual no te has hecho cargo y que se interpone entre ti y aquello que quieres conseguir.
Si te das cuenta, son muchas las situaciones de la vida en las que deseas algo con todas tus fuerzas, e inclusive realizas grandes esfuerzos por lograrlo, pero no se da. Pareciera que si anhelas demasiado algo, eso se aleja. Muy frecuentemente, cuando dejas de querer ese objetivo con tanta intensidad, de pronto, un día se abre esa posibilidad que te permite conseguirlo.
Cuando anhelas demasiado que suceda algo, o que llegue algo, ya de por sí entras en un estado de inquietud y de cierta inconformidad. Las horas te parecen días y los días años. Intentas hacer uso de toda la paciencia que tienes disponible, pero no puedes sacar de tu cabeza eso con lo que tanto sueñas. A veces es un amor, otras veces un trabajo, o dinero, o la recuperación de la salud… Se te vuelve apremiante conseguirlo y sientes que buena parte de tu bienestar depende de lograrlo.

Esa situación en la que anhelas demasiado algo y no llega es, por así decirlo, el polo opuesto de la casualidadNo logras que la realidad se sintonice con tu deseo. Haces lo necesario y, por una u otra razón, no termina de suceder lo que esperas. ¿De qué va todo esto? ¿Cómo puede explicarse, desde el punto de vista psicológico?

3.1.19

El verdadero problema es la incapacidad de querer ver las cosas de otro modo


¿TE ATREVES A SENTIR TUS MIEDOS?

Alguien me dijo el otro día que cuando me lee se queda a medias siempre porque no le planteo soluciones y agito por dentro sus problemas, sus pensamientos, sus emociones más contenidas… Es verdad, supongo que a menudo cuando escribo no aporto respuestas ni nada a lo que agarrarse para encontrar el camino.

Llevo unos días pensando por qué. Lo que más me viene ahora a la cabeza son mis dudas, porque realmente, escribo sobre ellas… Porque no sé nada y lo que hago en realidad es poner negro sobre blanco lo que a mí también me agita por dentro. Lo que me zarandea y me ha zarandeado siempre, lo que me araña desde aquel día hace cien años cuando era niña e iba en tren y miré el paisaje que dejaba atrás con la mirada y me pregunté qué sentido tenía todo. Lo veo como si hubiese pasado durante el café de esta mañana. 

Creo que tenía cuatro años y vi la línea verde que se dibujaba al paso de mis ojos por el cristal y topé la mirada de una mujer joven que me sonreía y en aquel momento me sentí como una figura de una maqueta inmensa. Como una de las piezas minúsculas de un mundo en miniatura en el que yo no sabía cuál era mi destino ni mi función. Como si mi identidad dependiera de la identidad de otros, como si mi lugar en este mundo inventado e imaginario dependiera del lugar que ocuparan los demás o del que me dejaran libre. En ese momento, sentí un miedo terrible a no encontrar ese lugar o a tenerme que conformar con el lugar que dejaban los demás para ocupar… Como sucedía en el cole cuando había que hacer algo por parejas y yo siempre era la que me quedaba sola porque nunca me atrevía a pedirle a nadie que se quedara conmigo… Porque no me sentía suficiente o no pensaba que tuviera nada por ofrecer.

2.1.19

Una persona consciente decide cada instante si seguir a la mente o al corazón

LA MENTE CONSCIENTE

La mente es el proceso cognitivo e intelectual que  culmina la expresión de la forma de ser de una persona. Cada persona tiene una mente diferente, aunque el proceso lógico y neuronal sea el mismo (sinapsis y comunicación celular), la forma en la que se expresa la mente depende de algo superior: su conciencia.

El estado de conciencia de una persona se define como la capacidad de contemplar la verdadera realidad, diferenciando lo real de lo ilusorio y el bien del mal. La conciencia es lo que somos en esencia. Un testigo que ve la proyección de su propia historia en la pantalla de la vida. La película es la conciencia y el proyector es la mente.

En la vida, mente y conciencia no pueden vivir la una sin la otra, ya que son las dos polaridades de un todo. La cercanía entre ambas y la inconsciencia que tenemos, nos lleva a que seamos conscientes desde una perspectiva subjetiva de la mente, viendo el bien y el mal desde la educación cultural y desde lo que ha sido bueno o malo para en el pasado de cada uno. Es por ello que ser consciente también significa diferenciar lo real de la ilusión. La conciencia sería la parte inocente, amorosa e invulnerable, omnipresente en tiempo y espacio. La mente sería el ego, la parte temporal, atemorizada y que se siente separada de sí misma y del mundo que le rodea.