Antes
de venir al mundo tú ya existías. Que no te importe lo que hayas
aprendido en la escuela o en los libros. Escúchame bien… tú ya
existías.
Y eras algo
más que un pensamiento en la mente de tus padres. Ya eras tú.
Antes de que tus padres te concibieran, antes de que tu cuerpo se
empezara a formar… TÚ YA ERAS.
Pero al nacer
empezaste un entrenamiento. Te entrenaron para ser otro ser humano
similar a los que ya vivían en la Tierra. Te programaron para que
pensaras y actuaras como todos los demás. Por eso perdiste muchas
cosas de tus recuerdos. Por eso dormiste todo aquello que no
necesitabas en esta vida.
Mandaste
al archivo de lo que no usas, al desván del olvido, todos los
recuerdos que tenían que ver con tu existencia espiritual. Poco a
poco te fuiste identificando con el personaje que tus padres crearon
para ti.








