AHÍ
ESTÁN LAS SEÑALES
Ahí están las
señales, a la vuelta de la esquina,
escritas en las
cabinas, dibujadas en los portales.
En las barras de
los bares, colgadas en marquesinas
y con claridad
prístina, visibles y singulares.
Ahí están las
señales, legibles para el profano,
al alcance de la
mano, cercanas y naturales.
Abriendo así los
canales que comunican sagrados
corazones que
hermanados se reconocen iguales.








