FIN DE LA DUALIDAD “RAZÓN-CORAZÓN”
Los gurús del nuevo paradigma hablan del fin de la
dualidad. Y la dualidad es fruto de la mente racional, sin tener en cuenta la
mente emocional del hemisferio derecho de nuestro cerebro. Si te das cuenta, la
mayoría de nuestros problemas de encaje con nuestra realidad se da por la
dualidad, enseñada y bien aprendida desde nuestra más temprana infancia. Lo
bueno frente a lo malo, lo positivo frente a lo negativo, lo racional frente a
lo emocional, lo aceptable ante lo inaceptable.
A título humano, la dualidad es algo que nace en
nuestro cerebro analítico, iluminado por la razón y comandada solo por el Ego.
Y por tanto desestima la parte emocional, cuando ella participa de nuestra
percepción particular de lo que nos rodea. Así, el mar no solo es una extensión
de agua, con una concentración de sales y oligoelementos, con un color variable
en función del fondo y con una temperatura condicionada por donde se halle o
por el clima.
Esa sería una visión eminentemente racional y, por tanto,
restrictiva y limitada. El ser humano tiene el privilegio de poseer una
percepción complementaria y enriquecedora que no es más que la generada
espontáneamente por su hemisferio derecho cerebral, que gestiona las emociones
y la intuición, elementos de una realidad sutil que, a menudo, desechamos o
ignoramos, precisamente por ser subjetiva e intangible, aunque la hace mágica.








