15.9.17

La mente es como un paracaídas, solo funciona cuando se abre

LA ENCRUCIJADA ¿TIENES UNA EN TU VIDA?
Existen momentos en nuestras vidas, en los que aparecen delante de nuestro caminar, situaciones que nos parecen muros infranqueables, normalmente en forma de toma de decisiones trascendentales, donde no vale esconder la cabeza como el avestruz, en las que queramos o no hay que actuar.

Las encrucijadas pueden presentarse en el mundo de los sentimientos, de las relaciones, de los negocios, del alma, del trabajo… ¡en todas partes!

Normalmente en estos cruces de caminos, suele no haber vuelta atrás en la inmensa mayoría de los casos, empezamos a llegar al punto donde el retorno es un camino imposible de seguir y ¡zas! el corazón se nos acelera, nos paralizamos por el miedo a equivocarnos… no podemos seguir, somos incapaces de seguir en una u otra dirección, es superior a nuestras fuerzas.

Aquí es donde imploramos ayuda al Universo, al Altísimo, o sencillamente cogemos el móvil y llamamos a nuestro amigo del alma e imploramos ¡¡¡qué hago!!! Nuestro amigo puede representar para nosotros la figura de psicólogo, director general, asesor espiritual, representante artístico o inclusive le podemos poner la túnica de un falso vidente.

14.9.17

Terminamos olvidando lo más importante, lo que nos hace sentir bien.

LO QUE NADIE VE DE NOSOTROS


GRAN PARTE DE NUESTRA VIDA ES INVISIBLE, TANTO PARA NOSOTROS MISMOS COMO PARA LOS DEMÁS. UN GRAN NÚMERO DE SUCESOS ACONTECEN DELANTE DE NOSOTROS SIN SER VISTOS Y POR SUPUESTO SUCEDEN DELANTE DE LOS DEMÁS SIN QUE ELLOS TAMPOCO LOS VEAN. 

Muchas de las emociones y sensaciones que tenemos nunca llegan a salir de nosotros, nos sucede lo mismo con pensamientos que quedan silenciados por no herir a otro o por que las circunstancias no son las adecuadas y en la mayoría de los casos callamos simplemente por quedar bien con los demás y cumplir con lo que de nosotros se espera. 

MUCHOS DE NUESTROS SENTIMIENTOS SE VAN SIN SER ESCUCHADOS, SIN SALIR DE NUESTRA BOCA, SIN TOMAR FORMA FUERA DE NUESTRO CORAZÓN.

Es evidente y conveniente que el resto no lo sepa todo. Pero en esos silencios, a veces, se deja en reposo demasiada información importante, demasiadas lágrimas contenidas, demasiado dolor disimulado que cuando miramos a los ojos a la otra persona pareciese que hubiésemos puesto las primeras piedras de un muro con las que empezamos a aislarnos del resto.

13.9.17

Aprender a apreciar y a agradecer todo lo bueno que el momento nos ofrece

EL MOMENTO QUE TANTO ESTABAS ESPERANDO

Imagina a dos astronautas que viajan a la Luna y, cuando están ahí, su nave tiene un accidente que les impide regresar. Sólo les queda oxígeno para un par de días y no hay esperanza de que, desde la Tierra, llegue alguien a rescatarles. Sólo les quedan dos días de vida. Si en tal caso les preguntases: “¿Cuál es tu deseo más profundo?”, ellos responderían: “Volver a casa y caminar de nuevo por nuestro hermoso planeta”. Con eso les bastaría. No querrían nada más. No les interesaría entonces ser directores de una gran empresa, celebridades ni presidentes. Sólo querrían estar aquí, caminando por la Tierra, disfrutando de cada paso, escuchando los sonidos de la naturaleza y sosteniendo la mano de su ser querido en un paseo a la luz de la luna. Deberíamos vivir cada día como personas que acaban de ser rescatadas de una muerte segura.
Thich Nhat Hanh (de “Vivir en el presente para superar nuestros temores”)

La película Gravity cuenta una historia parecida. Sandra Bullock interpreta a una astronauta que forma parte de una misión espacial, en órbita alrededor de la Tierra. Pero las cosas salen mal y parece imposible que consiga regresar. En este tipo de películas el protagonista nunca muere, así que si no la viste no te revelo nada esencial si te digo que finalmente consigue volver. La nave cae en un lago y la escena final muestra todo eso que parecía perdido para siempre: el cielo azul, algunas nubes, las tranquilas aguas del lago, mariposas volando por aquí y por allá y el verde del campo que se extiende hasta las montañas.

12.9.17

Hay mil vidas en tu vida, mil destinos posibles, esperando a que escojas uno

POSIBILIDADES INFINITAS

Hay tantos mundos que pueden ser tu mundo un rato, un siglo, un día… El mundo en el que casi no entra la luz, el que no tiene puertas ni ventanas y siempre deja pasar el aire… El mundo de alguien que no puede olvidar y el del que lo olvida todo y la enfermedad le devora el pasado.

Hay un mundo en el que no hay papá ni mamá y otro en el que están pero no se notan. Un mundo en el que no hay un segundo sin que un montón de gente te avasalle con sus alaridos y otro en el que la soledad es infinita, rotunda, bárbara.

Hay mundos reversibles en los que todo pasa sin pasar y deja una huella diminuta y casi borrable porque nunca nadie se araña hasta traspasar la piel y otros en los que los golpes zarandean los cimientos y nos atrapan asustados bajo la cama.

Hay historias tristes que acaban en risas locas y risas locas que se convierten en espasmos de pánico. Caminos llenos de piedras que se cruzan con nuestros caminos de arena y al pisarlos notamos el dolor que otros arrastran siempre… Todas esas historias son las historias que nosotros mismos nos contamos…

Hay caminos cuesta arriba donde la gente lleva cargas pesadas. Y otros cuesta abajo donde la necesidad de agarrarse a algo para no caer nos convierte en esclavos del vacío. Hay caminos que tú mismo creas y son una copia exacta del camino que llevamos dentro… 

Hay vidas llenas con poco y vidas vacías por nada.

Hay vidas con sueños enormes y vidas enormes con sueños sin sueño, sin magia.

8.9.17

Solo el corazón siembra pasos de verdad en otro corazón afín

Y CAMINA EL PERSONAJE

Todos nos creemos el personaje que día a día hemos ido forjando más allá de lo que realmente somos…Y como personajes titiriteros , como marionetas con hilos deformes vamos dejando huellas a cada paso que damos. Pero cuando somos conscientes que somos algo (mucho más) que el personaje, todo cambia.

CAMINA EL PERSONAJE

Y camina el personaje haciendo malabarismos
sobre el tendido de alambre. Come cuando tiene hambre.
Se cree señor de sí mismo. Piensa que le hace su traje.

Las distancias recorridas se le antojan diminutas
cuando hace comparación y cree que de su acción
y que de su plan de ruta se alimenta la vida.

7.9.17

La mejor decisión es la que tiene que ver con nuestra actitud

TODOS PODEMOS SER NUESTROS HÉROES


Esperar a que alguien venga a salvarnos es un error porque nadie sabrá hacerlo mejor que nosotros mismos. Eso sí, quizás a veces con un poco de ayuda. El mejor salvador lleva nuestro nombre porque nosotros también podemos ser nuestros héroes. 

No es preciso que nos pongamos un traje especial ni que luchemos contra enemigos con poderes especiales. Tan solo hay que prestarse atención y cuidarse cuando lo necesitemos. De lo contrario puede que el malestar aparezca un día para quedarse.

Ser nuestros héroes nos ayudará a mejorar la autoestima, facilitará el camino hacia nuestros sueños y demostrará al resto que tenemos la capacidad para hacer aquello que deseamos. Nuestra felicidad depende de nosotros y en definitiva, de nuestra heroicidad. 

La importancia de tomar decisiones

Un héroe se define por su valentía, por su capacidad de actuar y de algún modo, por construir la felicidad y el bienestar. ¿Cómo lo hace? Tomando decisiones, eligiendo qué hacer y hacia dónde ir. Por ello, si queremos convertirnos en nuestros héroes nuestras decisiones será muy importantes.

6.9.17

Aceptemos que la felicidad no tiene por qué ser momentánea ni fugaz

QUERIDA VIDA, VOY A VIVIRTE HASTA DEJARTE SIN ALIENTO

Querida vida, quiero pedirte perdón por todas esas veces en que te descuidé y no saqué el máximo partido de todo lo que me ofrecías. Ahora que han caído mis miedos, mi timidez y mis prejuicios, prometo bailarte hasta el amanecer, prometo quererte, escucharte y hacerte reír hasta que te duela la tripa, hasta que quedes sin aliento. Porque tú y yo nos entendemos, porque valemos la alegría.
Decirnos esto mismo en algún momento de nuestro ciclo vital puede suponer sin duda todo un punto de inflexión, o como diría cualquier amante de la espiritualidad, un “despertar”. Sin embargo, no siempre logramos desplegar todos nuestros recursos y actitudes para iniciar un compromiso tan firme con nosotros mismos como para permitirnos disfrutar de todos esos días que nos quedan por delante.
La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar
y alguna cosa que esperar”
-Thomas Chalmers-

Tal vez, dicho propósito, el de vivir de forma intensa hasta quedar sin aliento nos parezca algo demasiado hedonista. Sin embargo, tras esta visión se encuentra algo muy simple en lo que coinciden desde antropólogos hasta sociólogos, pasando por los psicólogos positivistas. Cada una de las acciones que llevamos a cabo las personas responden a dos pulsiones muy básicas: sobrevivir, y mientas lo logramos, ser felices.

5.9.17

Que la risa sea la cascada verde desde el corazón, hasta el mismo cielo

SER NO SIENDO Y SER

Somos mucho más que lo que creemos ser y que lo que los demás ven de nosotros…
Lo único que merece la pena es vivir viendo y ser siendo y no siendo a la vez.

SER NO SIENDO Y SER

Que seas refugio en la tormenta.
Que extiendas tus alas y me abraces.
Que extraigas mi alma de la noche eterna
y que caigan corazas y disfraces.

Que tu aliento llene e inflame mi boca
en el largo beso de la creación.
Ver que el tiempo cae y se disloca
en mil universos de luz y color.

4.9.17

No existirá una mejor versión de ti si no amas esta versión que ya eres

A MAR ABIERTO

No estoy rota, sólo deshilachada… Me he topado conmigo y he mirado en el fondo de ese pozo donde las verdades son tan crudas que cuesta amasarlas. He sido capaz de tocar el borde de este precipicio para comprender que en el fondo nada significa nada. Que nunca se pierde ni se gana, sólo se transita, se camina y que todo pasa… Nuestros horrores nos conducen a mar abierto, para respirar… Nuestro dolor es el viento que nos mece y transporta hasta la próxima estación donde encontrar una nueva pista para salir del laberinto…

Sé qué piensas ahora, no temas, no siempre hay laberinto, no vas a estar la eternidad sumergido en esta búsqueda sin fin de emociones pasadas y recuerdos momificados que sacar a la luz para comprender tus razones. A medida que aprendas quién eres y aceptes las nuevas piezas de este rompecabezas, caminarás con más luz para ver que en realidad el camino no es siempre angosto y esa oscuridad perenne que te abraza los pies en realidad está en tus ojos… Antes, sin embargo, vas a tener que visitar a todas tus momias y releer todos tus recuerdos embalsamados…

Algunos rigen tu vida y ni siquiera eres capaz de evocarlos. Están sujetos a un pasado borroso, en una baúl de inconsciencia que nunca abres. Siguen ahí, no los recuerdas pero te duelen, no te vienen a la mente pero te comprimen el pecho… No los ves, pero te salpican. Vives sus consecuencias pero no los puedes ubicar en un momento de tu vida… Antes de encontrar ese mar que buscas y soltarte vas tener que navegar en ellos y sacarlos uno a uno. Van a molestar y doler, van a rabiar en tu hígado y dormir en tu cabeza… Van a hacerse una cabaña en tu pecho y tratar de quedarse a vivir en tu nuca… No temas, están ahí para que los veas, los aceptes, los comprendas y los olvides… Los soltarás, los dejarás ir y se desvanecerán como si nunca hubieran existido, pero tú serás más sabio, más flexible, más fuerte, más tú.