18.9.18

Saber esperar tiene que ver con madurez, con equilibrio, con carácter.

LA IMPORTANCIA DE SABER ESPERAR

Saber esperar es un verdadero arte. Quien ha desarrollado ese talento prueba que ha alcanzado un importante grado de evolución personal. Supone autocontrol, tolerancia a la frustración, temperancia y capacidad de ver la realidad en perspectiva.

Cuando venimos al mundo somos todo lo contrario. El bebé no aplaza la satisfacción de sus necesidades. Quiere que lo que desea y pide le sea entregado al instante. Si no lo consigue, se desespera y rompe en llanto.
De ahí que saber esperar sea una conquista que solo se alcanza con el tiempo, la experiencia y un paciente trabajo con uno mismo. Es una gran virtud que protege y fortalece ante las adversidades. Que permite sobrellevar los malos tiempos con excelente actitud. Los grandes pensadores saben todo esto y por eso nos han legado máximas maravillosas al respecto. Estas son algunas de ellas.

“Quien no desea no se frustra. Y quien no se frustra no se envilece.
Así, el verdadero sabio espera en la quietud, mientras todo ocurre y no mandan los deseos.
Así la paz y la armonía tienen lugar y el mundo sigue su curso natural”.
Lao Tsé-

1. El placer de saber esperar

17.9.18

La vida se nos escapa mientras nos dedicamos a lo que realmente no importa.


AGENDA TU VIDA

Al contrario de lo que les pasa a muchas personas, me gusta este mes… Septiembre me sosiega. Tengo la sensación de que todo vuelve a su sitio, de que se equilibra, de que toma forma y cobra sentido… Es como si durante unos días fuéramos todos capaces de encontrar magia en la rutina y conservar la esperanza de que todo pueda cambiar sin virar de rumbo.

Recuerdo cuando era niña el olor a libreta nueva, a goma de borrar, los lápices con puntas perfectas en el estuche. Siempre pensaba que ese curso podría, que me iba a desatar y mostrar como lo que realmente era, que la vida me iba a mostrar mil oportunidades para poder brillar.

Todo estaba por empezar, todo era nuevo, en el aire flotaba la sensación de nueva oportunidad, de volver a la rutina con energía renovada y que eso nos convirtiera en personas capaces de cambiar esa rutina. Siempre llega esta época y pienso “esta vez lo haré bien”. Eso lo sentimos siempre que haces parón y luego volvemos a “esa vida gris”. Tal vez porque la solución está en decidir que no sea gris, que no nos concentremos en vivir con intensidad solo unos días y seamos autómatas el resto del año. En convertir cada día en un día especial y encontrarle algo mágico… En no dejar ese vestido colgado en la percha del armario esperando ocasión especial y ser capaz de ponérselo un lunes o descorchar esa botella de vino para tomar una copa en la cena del martes, porque sí, porque cada día tiene algo diferente.

Nos llenamos la agenda hasta los topes para luego contemplarnos reventar de ansiedad creyendo que no podemos evitarlo. Somos nuestros propios verdugos a veces y miramos al mundo buscando culpables por lo que en realidad nos hacemos nosotros…

14.9.18

Todo consiste en “arreglar” cada instante, aceptarlo tal como se nos presenta

EFECTO MARIPOSA

El leve aleteo de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo.

Este antiguo proverbio chino fue retomado por una nueva corriente del pensamiento científico, la teoría del caos, que estudia las enormes consecuencias que pueden desencadenarse, con el correr del tiempo, a partir de eventos aparentemente intrascendentes.

La película El efecto mariposa se basa también en esta antigua idea y presenta la historia de alguien que consigue viajar al pasado y trata de corregirlo. Pero no puede prever la compleja serie de eventos que desencadena con cada nuevo intento. Así, cada vez que regresa al presente se encuentra con inesperadas novedades.

La idea es bien simple: hechos que parecen irrelevantes pueden tener consecuencias inesperadas. Y como esas consecuencias seguramente dispararán nuevas cadenas de eventos, a medida que el tiempo transcurre la influencia de aquel hecho inicial se amplifica, se multiplica, puede literalmente cambiarnos la vida.

Viajemos en el tiempo

También nosotros viajamos en el tiempo, claro que sólo hacia adelante y apenas un segundo a la vez. Pero esto nos permite mirar hacia atrás y analizar cómo fue que creamos este presente en el que vivimos ahora.

13.9.18

Desde la paz y la calma, tomaremos la vida de otro modo

NECESITAMOS DESCONECTAR LA MENTE DE TODO

Desconectar la mente es una de las claves para ser feliz. La vida nos exige mucho. Nos exige demasiado. A la sociedad no le basta con que seamos buenos en lo que hacemos, quieren que seamos los mejores. Todo lo que tenemos es lo que valemos. Si tenemos dinero, una gran casa, un buen coche y un cuerpo esculpido, valdremos mucho más que si no lo tenemos. Nos ponen unas expectativas muy altas.

No es de extrañar que necesitemos escapar de vez en cuando para reponernos, para ventilar todo ese peso que llevamos a cuestas y que ralentiza nuestro paso. El problema es que cuando necesitamos desconectar la mente de todo descubrimos que no es tarea fácil.

Todas estas expectativas son surrealistas y desproporcionadas, fruto de una sociedad cada vez más consumista y egoísta donde lo único que parece valer es nuestra capacidad de producción. Si producimos más, valemos más. Si producimos menos, valemos menos. Así de simple. Cuando me siento a realizar mis ejercicios de mindfulness la gente suele decirme, “¿qué haces ahí sentado? Levántate y haz algo”.
“Si alguien echara un vistazo a una de nuestras clases en el hospital, lo más probable es que nos encontrara con los ojos cerrados […]. Da la impresión que no está ocurriendo absolutamente nada […]. Practican el “no hacer”. Están conectando activamente con cada momento en un esfuerzo por permanecer despiertos y conscientes de un instante al siguiente. Están ejercitando la atención plena”.
-Jon Kabat-Zinn-

12.9.18

El límite entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, se desdibujan.

WESTWORLD, ¿QUÉ NOS HACE HUMANOS?

Westworld es una serie que ha cosechado un inmenso éxito. Durante su primera temporada, cada capítulo obtuvo alrededor de 12 millones de espectadores solo en los Estado Unidos. Sin lugar a dudas esta ha sido la serie más exitosa de HBO. El éxito de Westworld se debe, en parte, a su discurso ambivalente con respecto a la tecnología y la humanidad.

Westworld hace que nos preguntemos cuáles son las cualidades que diferencian a un robot y a una persona. El programa desafía nuestro entendimiento acerca de la humanidad. Despierta en los espectadores esas preguntas que la filosofía y la antropología se han estado haciendo durante décadas.

¿Dónde se encuentra el límite entre una persona y un anfitrión que se ve y se comporta como una persona? Muchos autores de ciencia ficción han intentado elaborar esta pregunta. Desde HG Wells hasta Ursula Le Guin, pasando por Tarkovsky y, por supuesto, Star Trek. Los mundos de fantasía nos han preguntado desde hace muchos años cuál es nuestra verdadera identidad humana.

Westworld está basada en una película del mismo nombre estrenada en 1973. Así como la película, la serie Westworld nos presenta un inmenso parque de inmersión. En este parque habitan cientos de robots diseñados para complacer a los clientes humanos en todo lo que deseen.

10.9.18

No era encontrar las respuestas, era hacerse las preguntas adecuadas


PROTAGONIZA TU VIDA

Tienes que llevar tu coherencia hasta las últimas consecuencias  porque si no, todo lo conseguido hasta ahora pierde fuerza… Se desequilibra, se va por el desagüe de tu vida y diluye su intensidad. Si ya sabes quién eres, no te conformes con algo a medias, ni cierres la puerta a lo que realmente es para ti porque te asuste levantar la mano y decir… Yo quiero. Y si no quieres, dí que no. No intentes disfrazarlo con una excusa o suplicar que algún impedimento caiga del cielo y te libre de estar dónde no te sientes cómodo, de ir a dónde no deseas llegar o de pertenecer a lo que ya no perteneces. No enturbies tu esencia viviendo a medias ni conquistando metas que no son tus metas.

Si has cambiado por dentro, no puedes seguir vistiendo ese traje de “no merezco” de “es que me da miedo”, ni poniéndote esa máscara de “perdón por existir”. No puedes meterte donde sabes que no es tu lugar para satisfacer ilusiones ajenas ni quedarte a un paso de cruzar la entrada a tu nueva vida… No puedes anclar tus pasos cuando ya has descubierto que en realidad eres libre. 

No estás obligado a nada, ni siquiera a seguir buscando, ni a ser feliz hoy, ni a sentirte de un modo concreto…


Si ya sabes que eres un ser perfecto en tu imperfección maravillosa, no sigas usando palabras tristes ni bárbaras para hablarte que dibujan un destino gris. Que te alejan de definirte como realmente eres y trazan un mapa de tu vida que siempre se queda corto y nunca te lleva a destino. Si cuando te miras ya no te ves como un accesorio en tu vida sino que has decidido ocupar un lugar prioritario y privilegiado, asume tu poder…

6.9.18

La opinión de los demás acaba donde empieza tu sueño

EL DÍA QUE DECIDÍ CONQUISTARME

La única diferencia cuando viajas en tren en primera clase o viajas en clase turista es la comodidad con la que llegas a donde te llevan. Por mucho que cueste el billete, todos los vagones siguen a uno anterior, y el que no lo hace, sigue una vía. La auténtica manera de vivir un viaje en primera es elegir tu destino, tu vía y tu tren.

Somos punto de encuentro de muchas fuerzas (pasado, opiniones, deseos, miedos). Todas ellas, muy poderosas. En nuestra mano, en cambio, solo disponemos de una (aunque superior a las demás): LA FUERZA DE VOLUNTAD. Si bien en número perdemos, podemos ganar por coraje y amor propio. 

CONQUISTAR LAS OPINIONES 
Pocas cosas hay más complicadas que librarse de las opiniones de los demás. Lo ideal es decir que nada de lo que te digan te debe afectar, pero no dejamos de ser personas que se sienten refugiadas con el cariño y el reconocimiento e incómodas con la infravaloración. EL SER HUMANO ES UN SER QUE NECESITA MUCHOS ABRAZOS.

5.9.18

El éxito no es ganar la carrera, es correr todo lo que puedas.

VIVE DE FORMA QUE CUANDO TENGAS QUE IRTE, NADIE QUIERA QUE TE VAYAS

Cuando se calcula la esperanza de vida no se tienen en cuenta los días y los momentos que vivimos a medio gas. De ser así, sería mucho más corta. Es la diferencia entre existir o vivir, entre hacer de la vida un viaje llevadero o hacer de la vida un viaje espectacular.

Ante cada decisión, tenemos dos formas de plantarnos en el presente: como rácanos que juegan a no perder su ganancia o como aventureros que buscan un tesoro en cada momento que viven.

En una cultura que confunde tener y ser y que al confort llama felicidad, no es de extrañar que se haya interiorizado que el éxito es la ausencia de errores en lugar de saber que el verdadero fracaso es la ausencia de intentos.

Esta creencia errónea ha devenido en el extraño hábito del ser humano de medirlo todo, compararlo y razonarlo. Demasiada confianza en la razón, útil para decisiones sencillas, pero corta para las grandes ambiciones.

Lo más importante no se mide en cantidades lógicas, racionales y cuantificables. Lo mejor de tu vida no vas a poder ponderarlo nunca en kilos, metros o grados. Ninguna báscula, regla o termómetro podrá calibrar el peso, poso y calidez que en ti dejaron los buenos momentos.

4.9.18

Algunas veces no necesitas tenerlo o saberlo todo para poder hacer algo

LA DECISIÓN QUE PUEDE CAMBIARTE LA VIDA


Cuando hablamos de tomar decisiones planteamos generalmente un supuesto contexto de dos mínimas opciones donde elegir. No contemplamos la decisión más allá de un concepto intelectual, cuando en realidad, la decisión es la puerta hacia la acción en el campo de las infinitas posibilidades, es decir, hacia el mundo material. Que al mismo tiempo es la salida de tu voz interior, de tu intención, es decir, tu acción interna. La decisión es la puesta en marcha de la acción que ya ha comenzado en tu interior. 

"La vida es el conjunto de todas las decisiones tomadas a lo largo de la vida"

Hace unos años, en un experimento científico, colocaron a algunas personas frente a unas decisiones que tomar. Los resultados concluyeron que el corazón de cada persona latía diferente hasta 10 segundos antes de que la persona fuese consciente de su decisión. El corazón sabía ya lo que iba a decidir mucho antes que la cabeza. El problema es que cuestionamos nuestro corazón y no confiamos en él. Y luego decimos cosas como: "mi corazón no me habla". 

Algunas personas están hartas de sus relaciones después de 10 años y se les pregunta, ¿Sabías con quién te casabas? Y aunque respondan no, cuando se abren honestamente, se dan cuenta de que ya veían cosas de las que hoy se quejaban, pero pensaron que podrían cambiar esas cosas en la otra persona y eso les llevó a sufrir. Esto algunas veces es tan doloroso para uno que necesita culpar al otro por encima de todo antes que reconocer que realmente fue una decisión. Aunque muchas de estas decisiones son totalmente inconscientes, ya que vivimos dormidos, por ello 
no tenemos que castigarnos ni tener miedo de reconocerlo y tomar conciencia, sino comprendernos, perdonarnos y tomar la decisión de elegir lo que realmente queremos.