“No habrás
vivido un día perfecto, si no has hecho algo por alguien que nunca
será capaz de devolvértelo”
Un
día perfecto es algo plenamente integral. Es aquel en el que los
diversos factores que tienen que ver con nuestra propia
autorrealización han sido expresados y atendidos. Un día perfecto
es aquel en el que, además de cubrir nuestros objetivos personales,
se “consigue” un propósito de mayor sentido existencial.
Si además de
hacer lo de uno mismo, se tiene la oportunidad de hacer algo por
otra persona que recorre el mismo trecho del camino, no lo dudemos,
hagámoslo rápidamente, que de ello jamás nos arrepentiremos. La
cadena de favores anónimos y los MOMENTOS CON ALMA que hemos puesto
en marcha sin espera de respuesta, tal vez sea una de las
experiencias más valiosas que podamos recolectar en el balance
final de la vida.
¿Qué
significa la expresión momentos con alma?, ¿acaso momentos de amor
sin afán de provecho?, ¿momentos de sincera compasión o de
cooperación y entrega? Algunos lo relacionan con el espíritu de
servicio y otros lo nombran como sabiduría en marcha.








