24.7.21

Tu morirás algún día, pero tienes que vivir como si solo te quedaran siete días de vida

EL SECRETO DE LA VIDA Y LA MUERTE 

Una vez me contaron una historia, se trataba de un hombre normal, con una vida de la que hoy en día se la calificaría como normal, reparó en su vecino que era un hombre también normal pero que lo dejó todo para ser un maestro de la oración, del pensamiento y de la meditación.

Un día se acercó el hombre y le dijo a su vecino, -maestro, como envidio tu vida, nunca estas de mal humor, pareces tan lleno de paz, siempre con una sonrisa y a la vez trasmites una energía increíble, anda y dime cuál es tu secreto  -cuál es tu problema?- le dijo el maestro al hombre, -mi problema es… todo, el estrés en mi trabajo, las discusiones con mi mujer, los gritos y las peleas de mis hijos, me faltan horas para hacer cosas-.

El maestro se le quedó mirando y le dijo -¿te puedo decir una cosa?- -sí claro- respondió el hombre, el maestro con voz clara y muy serio le dijo –tengo una visión, y es la siguiente, tengo que decirte que te quedan siete días de vida-

22.7.21

Y desperté en el instante viendo la inutilidad de tener y amasar que es sueño delirante

PARA VOLVER

 Que vine desnudo al mundo
y desnudo, así me iré.
Me torné meditabundo
camino de la vejez.
 
Fui llenando mi equipaje
de creencias ilusorias.
Emprendí vano viaje
buscando honor y gloria.

20.7.21

Tu valor no está solo en encajar malos momentos. También está en vivir los buenos

DEJA DE CONTARTE HISTORIAS TRISTES

A veces nos enamoramos de nuestro dolor. Nos quedamos prendidos al camino de espinas por el que tuvimos que pasar y nos creemos que solo somos eso, nuestro sufrimiento.

Lo pasamos tan mal y descubrimos nuestra fuerza oculta que nos gusta recordarlo y revivirlo como una gesta. Nos gusta ponerlo en nuestro curriculum y hacer evidente lo luchadores que somos y la batalla que hemos librado.

Nos gusta recordar que pudimos y que la vida nos hizo daño. Nos gusta ser el superviviente, el que planta cara, la que desafía a la vida y gana. Amamos el dolor sentido porque pensamos que es lo único que tenemos, lo que nos queda, a lo que podemos agarrarnos cuando todo se tambalea.

Y es maravilloso navegar en la vida y salir a flote cuando las olas te tumban. Adaptarse, saber cuándo saltar, cuándo correr, cuándo decir sí y cuándo decir no. Es maravilloso sobrevivir y poner límites. Es maravilloso haberse superado y estar aquí para contarlo.

17.7.21

Sin alcanzar un estado excepcional, sino solo ser conscientes de nuestra condición

PROBLEMAS DE INGENIO («AQUÍ Y AHORA»)

Hace un tiempo me plantearon este problema de ingenio:

Hay seis vasos, tres llenos y tres vacíos, dispuestos como los de la imagen anterior. El problema consiste en ordenarlos como se muestra en la imagen siguiente, pero moviendo sólo uno de los vasos:

(La solución, al final de este artículo…)

Es interesante ver que estos problemas, que al principio pueden parecer complicados o hasta imposibles de resolver, finalmente tenían una solución muy simple.

15.7.21

Una sabiduría ilimitada a la que podemos y debemos recurrir cuando lo precisemos

LA CONEXIÓN CON EL ALMA

“Somos seres espirituales con experiencias humanas, no seres humanos con experiencias espirituales”

Es muy necesario no olvidar esta premisa, pues en los tiempos tan difíciles que nos toca vivir, todo va encaminado a separarnos de nuestra esencia espiritual.

Nada puede ser tan importante como estar y sentirnos bien. Pero la vida no es plana, tiene tantas subidas y bajadas que de pronto nos perdemos en alguna de sus vueltas y quedamos atrapados en el dolor o la tristeza…

También podemos sentirnos frustrados porque algunos planes fallaron, o sumirnos en el dolor por alguna pérdida irreparable o sentir que el mundo se acaba cuando la economía se nos va a pique o quedar presos del miedo ante una situación inesperada… Hay momentos en que nos paralizamos y nos quedamos ahí sin poder encontrar salidas.

12.7.21

No eres tierra, eres viento, eres fuego apagado que no arde pero sueña con despertar

TREMENDA SOLEDAD

Da miedo estar solo. ¿Lo has sentido? te cala dentro y te grita cuando intentas buscar sentido al silencio… No es la soledad, eres tú que no sabes mecerte en ti mismo y mirarte a los ojos… Eres tú que no tienes planes contigo ni estás dispuesto a pasar el rato amándote.

No por la soledad en sí, que es placentera y te permite conectar con tu esencia, sino por si la compañía escasea. Por si la soledad no es el resultado de nuestro deseo de estar con nosotros mismos sino una sensación más intensa, una necesidad de sentirse amado, aceptado, integrado en algo o en alguien que nunca llega…

Por si el vacío que notas es la ausencia de ti mismo y te pasas la vida esperando recibir una señal de que vales la pena, que mereces, que eres aceptado por los demás y te dan el visto bueno. Por si esa soledad está dentro, tan dentro, que te habla de desamor y miedo, de vida sin vida esperando la oportunidad de vivirse y ser notada, asumida, amada…

9.7.21

Si vivimos como respiramos, tomando y soltando, no podremos equivocarnos

SOLO PODEMOS SER UNA COSA:  ‘NOSOTROS MISMOS’

La diferencia entre vivir desde el alma y vivir sólo desde el ego radica en tres cosas: la habilidad de percibir y aprender nuevas maneras, la tenacidad de atravesar senderos turbulentos y la paciencia de aprender el amor profundo con el tiempo.

Sería un error pensar que se necesita ser un héroe endurecido para lograrlo. No es así. Se necesita un corazón que esté dispuesto a morir y nacer y morir y nacer una y otra vez.

Ser nosotros mismos nos causa ser exilados por muchos otros, sin embargo, cumplir con lo que otros quieren nos causa exilarnos de nosotros mismos.

Independientemente de las afiliaciones o influencias colectivas, nuestro reto a favor del alma salvaje y de nuestro espíritu creativo es no fusionarnos con colectividad alguna, sino distinguirnos de quienes nos rodean, construyendo puentes para regresar a ellos según elijamos.

6.7.21

Cosas que tenemos que sentir, puentes que debemos cruzar, historias que escribir

LO QUE NO SE PUEDE EVITAR

Hay tantas cosas que aunque queramos no se pueden cambiar…

El tiempo que se acelera, aunque sea un invento útil y macabro. Las cosas que nos pasan y nos rompen. Las personas que se nos acercan y lo que hacen. La vida que nos zarandea. Casi nada.

Aunque podemos mirar en nosotros, muy dentro, y comprender. Notar qué sentimos y reconocer qué historias nos contamos para ver cómo cambiando de cuentos vivimos más en paz.

Podemos decidir de nuevo cómo interpretar la vida, asumiendo la realidad, y qué nos quedamos que nos sirva para seguir adelante. Podemos aprender la lección y pasar a la siguiente.