20.4.18

Si no es una solución, no sirve para nada

MEJOR QUE QUERER MUCHO… ES QUERER BIEN

Hoy la sociedad, el mundo donde vivimos, además de deshumanizarse lentamente, se está volviendo cada vez más intransitable, con más agresividad en la espalda de cada ser humano, con más desconfianza en todo y en todos, lo que nos hace encerrarnos cada vez más en nosotros mismos y en vez de ser pródigos en acciones lo acabamos llenando todo solo de de palabras. 

Reflexionemos: Querer lento y bien, sin necesidad de más, si no mejor, es un sentimiento que siempre debe acompañarnos, para relacionarnos correctamente con nosotros mismos y con los demás.

Deberíamos dejar de decir que queremos mucho. Por qué… ¿cómo se mide mucho? y ¿cómo se mide el yo más?

Recuerden que hay algo más importante que querer mucho y es querer bien para aprender a querer mejor.

Eso sí empezando por uno mismo, evidentemente.

Por eso hoy quiero compartir unas normas de convivencia, sencillas pero que si las aplicamos en nuestro día a día, hará que nuestra relación con los demás sea fluida y llena de buen rollo.

19.4.18

Ser capaces de percibir necesidades, perdonar errores y favorecer la cohesión

SAWUBONA, EL BELLO SALUDO DE UNA TRIBU AFRICANA

Entre las tribus del Natal, en Sudáfrica, el saludo más común es Sawubona.  Significa literalmente “te veo, eres importante para mí y te valoro”. Es una forma de visibilizar al otro, de aceptarlo tal y como es con sus virtudes, matices y también con sus defectos. En respuesta a este saludo, las personas suelen responder “shikoba”, entonces yo existo para ti.

Natal fue una de las cuatro provincias originales de Sudáfrica, y en ella se incluía el bantustán de KwaZulu o tierra de los zulúes. La mayoría de cosas que sabemos sobre esta región y su gente se remonta sin duda a la famosa guerra con Gran Bretaña a finales del siglo XIX. Sin embargo, a veces los libros de historia nos camuflan, relegan o prescinden de ese legado cultural, humano y filosófico tan interesante que se arraigan en estos pueblos africanos.
Sawubona: toda mi atención está contigo, te veo a ti y me permito descubrir tus necesidades, atisbar tus miedos, profundizar en tus errores y aceptarlos. Te acepto por como eres y eres parte de mí.

Por curioso que nos parezca, el término sawubona, adquirió trascendencia en los años 90 gracias a un libro de ingeniería y organizaciones inteligentes. En “La quinta disciplina en la práctica”, Peter Sengue, un profesor de la Universidad de Stanford, hablaba de los zulúes y de su magnífica forma de interaccionar y gestionar los problemas entre ellos. Si llegaron a ser una de las civilizaciones más poderosas del continente africano no fue por casualidad.

18.4.18

Las grandes proezas se consiguen primero logrando pequeñas victorias.

CREER EN UNO MISMO: La psicología de la voluntad
Si no lo haces tú, nadie lo hará. Creer en uno mismo no es cuestión de orgullo sino de dignidad personal. Es ese amarre psicológico al que aferrarnos cada día para confiar en nuestras decisiones, para dejar de tener miedo a los equívocos y permitirnos levantarnos una y cien veces. Creer en nosotros es amarnos con valentía sabiéndonos merecedores de algo mejor.

Es muy posible que la frase “creer en uno mismo” le suene a muchos al recurrido título de libros de autoayuda. Sin embargo, si estas cuatro palabras las vemos con tanta frecuencia en escaparates, manuales y revistas especializadas es por un hecho muy concreto: al ser humano le cuesta enormemente confiar en sus capacidades, potenciar sus virtudes y creer en sus posibilidades.

 Nunca es demasiado tarde para ser lo que podrías haber sido.
George Elliot
Si esto es así, se debe ante todo al modo en que construimos nuestra realidad interna. Ya desde niños damos forma a nuestra autoimagen basándonos en los estímulos que recibimos y en las interpretaciones que hacemos de estos. Así, y ante lo que otros nos digan o nos proyecten, construiremos un sentido de identidad más fuerte y resistente o por el contrario, desarrollaremos un yo más vulnerable.

17.4.18

He encontrado un rincón donde nada es complicado, donde no se exige nada

PASE LO QUE PASE

Te escribo a ti, porque todavía no te has dado cuenta que las flores te esperan y los pasos por dar también. A ti que caminas sin pensar que caminas y hueles sin notar el olor, ni la sustancia, ni la verdad que subyace en cada pequeño pedazo de tu vida.

Te escribo a ti porque, en el fondo, me escribo a mí.  Porque sin hablarte de lo que siento, no puedo sentirlo y sin compartir mi verdad no puedo llamarla por ese nombre… Porque un día me perdí entre las rocas y no veía el mar, pero siempre estuvo. Porque he tenido tanto miedo de tener miedo que dejé de notarme las manos y empecé a culpar a la vida de lo que realmente me hacía yo… Porque me inventé unas normas rígidas para meterme en vereda y cada vez que no cumplía me castigaba con desamor… Y construí una vida a golpe de pensamientos amargos e insistía en probarlos una y otra vez esperando que el resultado fuera dulce, sin querer darme cuenta que era imposible que de aquellas ideas gastadas y oscuras saliera nada capaz de brillar.

Te escribo para que te consientas salir del redil y pintar más allá de la línea que te han trazado, que te has trazado… Para que te permitas caer sin reprocharte y te des cuenta que todo tiene sentido y nada es casual… Te escribo a ti porque así me lo recuerdo para no volver a ese mundo en el que todo era sombra y parecía estar contra mí, cuando no era más que yo.

13.4.18

Deja que su ser resuene y vibre sabiendo que la eternidad le espera.



EN CADA LUGAR

Debajo de la piel que guarda historias.
Debajo de la voz y del ruido.
Debajo del olvido y de la gloria,
está el ser errante, ahora dormido.

Debajo del reloj y las estaciones.
Debajo del terruño y la homilía.
Debajo del chamizo y los balcones
pervive el corazón que no se enfría.

12.4.18

Y es que hoy, como cada día, mi contador se ha puesto a cero

NUNCA ES TARDE PARA SER QUIEN TE GUSTARÍA SER
En este momento de mi vida, donde me queda menos por vivir que lo ya vivido, cuando medito y reflexiono debo reconocer que en ocasiones he sido un completo desastre: no me he amado lo suficiente, he desatendido a los míos y lo que más tristeza me produce en mi interior, es haber dejado de ser yo mismo para ser la persona que los demás querían que fuese.

Sí, lo sé. Tengo motivos para ser duro conmigo, para reprocharme y sentir arrepentimiento por el tiempo que se ha ido y que evidentemente no volverá.

Y como siempre digo a mis alumnos ni las quejas ni los reproches nunca han cambiado nada. Por eso hoy tengo una aptitud renovada, hoy algo ha cambiado. Lo noto. Lo noto fuerte. Hoy voy a perdonarme y abrazarme con la fuerza que da el amor a uno mismo. Voy a coger la vida y responderle a contracorriente, como lo hace todo aquello que —más antes que después— sobrevive para acabar triunfando. Aunque al principio duela.

Son las 6,30 de la mañana. Hoy he decidido comenzar temprano. El despertador acaba de sonar y ya me lanza la primera pregunta del día: ¿Posponer o apagar? ¿Apagar o posponer?» Un salto es mi respuesta. ¡Aquí no hay nada que posponer! Los minutos avanzan y la mañana sigue con sus preguntas. Y yo, con mis respuestas. ¿La música?» Alta. ¿El desayuno?» De campeones. Hoy es «el día» y no lo echaré a perder con decisiones a la baja.

11.4.18

Ahora contaremos doce y nos quedamos todos quietos.

EL SILENCIO: EL ARTE DE CONECTAR CON LA BONDAD


EL SILENCIO de Pablo Neruda es, posiblemente, uno de los poemas más bellos jamás escritos. En él se nos anima a que, al menos por un momento, nos quedemos quietos y callados. Es una invitación a la participación del ser a través de la naturaleza. Es reencontrarnos con nuestras esencias para abrazar la bondad y el respeto, permitiendo que cada pieza desordenada vuelva a su lugar.

El tema del silencio es, sin duda, una dimensión recurrente en el campo de la psicología, lo sabemos. Sin embargo, no podemos pasar por alto el valor que siempre ha tenido en disciplinas artísticas y literarias. Decía Claude Debussy que el silencio no es más que aquello que queda contenido entre una nota y otra. Es eso que a su manera, confiere mayor impulso y hermosura a cualquier pieza musical.

Borges, por su parte, expresó en uno de sus poemas la belleza y la hondura que se contiene en el silencio como dimensión reveladora, ahí donde recordar quiénes somos y qué amamos. Ahora bien, entre todas esas piezas poéticas y musicales, el mensaje que nos dejó Neruda con su oda El silencio  sobresale entre todo este legado cultural por varias razones. Es una invitación a quedarnos inmóviles, a detener el engranaje de nuestras máquinas y ese sentido de humanidad artificial y vacía para recordar qué es lo más importante…

El silencio como aprendizaje

10.4.18

Amo a las personas que disfrutan de la vida, porque yo hago lo mismo

POEMA GOLOSINAS: Un alma con prisas

Mario de Andrade, en su poema golosinas, compara a la vida con disfrutar de un paquete de dulces, igual que cuando éramos niños. Disfrutando de esos primeros caramelos con prisas, incluso con cierta ansia… hasta que, de repente, al ver que nos quedaban pocos, la velocidad cambiaba e intentábamos extender lo máximo posible ese placer en el tiempo, disminuyendo la velocidad. Así, nos hace reflexionar sobre cómo los años nos ofrecen otra perspectiva vital, sin tener tiempo para ciertas cosas y valorando más otros aspectos, como pequeños detalles que hacen vibrar nuestras almas.

Un buen amigo me hizo llegar hace unos días este maravilloso poema que acaricio mi alma con cada palabra. Hoy quiero compartir este gran descubrimiento con vosotros. Espero que leer el poema golosinas os haga disfrutar como los niños lo hacen cuando saborean sus ansiados dulces y reflexionar sobre los aspectos que realmente son importantes en nuestras vidas. 

No es lo mucho que tenemos sino lo mucho que disfrutamos, lo que hace la felicidad”.
-Charles Spurgeon-

Mário Raul de Morais Andrade nació el 9 de Octubre de 1893 en São Paulo. Fue poeta, novelista, ensayista y musicólogo brasileño reconocido mundialmente. Se le ha considerado como uno de los propulsores del Modernismo Brasileño.

9.4.18

Y hay quienes liberan soles y no tienen nada suyo.



VOCES Y MUROS

Levantamos muros para protegernos
sin saber que dejamos “al enemigo” (al que creemos enemigo) dentro de esos muros.
Alzamos escudos para defendernos y calamos bayonetas para atacar
sin darnos cuenta que el ataque siempre viene de dentro....
Y oímos voces...Oigamos la nuestra, la que nos habla desde dentro y nunca nos engaña....


Hay quienes levantan muros
para proteger su hacienda.
Fosos profundos y oscuros,
buscan que nada transcienda.
Hay quienes levantan muros
para proteger su hacienda.

Hay quienes alzan escudos
preparados para guerras.
Se forjan fieros y rudos
para defender su tierra.
Hay quienes alzan escudos
preparados para guerras.