22.2.17

No necesitas salvavidas, porque vuelas. No necesitas nada más, te tienes a ti.

LA RESPUESTA ERES TÚ

Soltar… ¡Qué difícil!
Es como si hubiéramos nacido para acumular y retener. Y lo hacemos con todo, con lo bueno, hasta que pierde el sentido… Con lo que parece malo, porque nos gusta sentir ese dolor que nos recuerda quiénes somos… Como si la punzada nos hiciera sentir vivos…

Y es que a veces, nos hemos identificado tanto con nuestras penas que somos nuestras penas. Y cuando alguien nos pregunta quiénes somos, nos limitamos a detallar una lista de agravios terribles que hemos tenido que soportar en la vida, como si fuera nuestro currículum, como si aquello fueran nuestras señas de identidad y nuestras credenciales…

No soltamos el dolor porque creemos que somos nuestro dolor. Y sentimos que si dejamos de mirarnos en el fondo de nuestras tragedias, no seremos nada… Nos hemos acostumbrado tanto a nuestra rabia, nuestro resentimiento contenido… que pensamos que es nuestro carácter, nuestra personalidad. Y si dejamos ir esa actitud, no seremos nadie…

El dolor construido día a día forma a veces parte de nuestra esencia y tememos perdernos si dejamos que marche… Porque mientras te dolía lo que otros decían de ti construiste una coraza que te ha permitido ser quién eres…  Porque al sentirte minúsculo te pusiste a crecer para demostrar que eras grande… Porque la ira sin desatar te permitió construir un futuro mejor a base de superarte…

21.2.17

Con la paz llega la calma para pintar el mundo a todo color.


LLEGA UNA OLA


Llega una ola. La siento llegar.
Y es de inevitable despreocupación.
Ondulándose en la vibración
que todo ha de transformar.

Tiemblen las ventanas, las de la agonía.
Caiganse los muros de la frustración
cambiando por siempre la percepción
de que la ilusión es la luz y guía.

20.2.17

El aprendizaje vital nace de nuestras equivocaciones y de nuestros aciertos

TU VIDA ES TUYA Y DE NADIE MÁS

Sí… por muy obvio que parezca… tu vida es tuya y de nadie más. La frase en sí misma puede resultar redundante pero es una realidad que hemos de volver a saborear y degustar. Es una realidad que hay que enmarcar. De la misma manera que enmarcamos las fotografías que son importantes es fundamental que no desatendamos ni dejemos en un segundo plano esta afirmación.

Piensa que las decisiones que tomamos conforman nuestra vida. Tanto las que tomamos nosotros por propia voluntad como las que tomamos “influenciados por los demás”… Toda decisión se va guardando en nuestra mochila vital. Cada decisión tiene un peso, más o menos liviano, pero un peso con el que hemos de caminar. Un peso que va definiendo y dando forma a NUESTRA vida.
Nuestra vida se conforma de las decisiones que vamos tomando. Absolutamente todas las decisiones que tomamos, influenciadas o no en cierta medida por otras personas, son nuestras y nosotros somos los últimos responsables de ellas.

Tu vida es tuya y eres tú quien toma las decisiones en ella

17.2.17

Vivir es arriesgarse, pero no arriesgarse es perder la vida por completo.

LIBRES SON QUIENES PIENSAN, NO QUIENES OBEDECEN

Libres son quienes crean, no quienes copian. Al fin y al cabo, copiar solo es seguir las ideas de los demás. Crear es hacer realidad nuestros sueños a partir de la nada, producir algo determinado a partir de nuestra capacidad artística, imaginativa o intelectual.

Arriesgarse con ideas propias es la máxima expresión de libertad. Las personas libres piensan creando, acercándose de manera genuina a su propio éxito. La última de las libertades humanas es la elección de la actitud personal que debemos adoptar frente al destino para decidir nuestro propio camino.

La obediencia puede ser considerada como una virtud o como una imposición. En casos extremos, no será ninguna de las dos acepciones. Ojalá pudiéramos ser desobedientes cada vez que recibimos órdenes que humillan nuestra conciencia o violan nuestro sentido común. Ojalá nos permitiéramos serlo.
Nadie te puede dar libertad. Nadie te puede dar igualdad o justicia.
La tienes que tomar tú.

16.2.17

Es muy conveniente que la vida de cada uno sea lo que uno quiere que sea

REFLEXIONAR-DECIDIR-ACTUAR
En mi opinión, la mayoría de las personas no somos conscientes de que el hecho de no reflexionar nuestros asuntos lo suficiente y del modo adecuado es la razón de que las cosas después no se produzcan del modo que hubiéramos deseado.

Es una actitud entre infantil e insensata. Actuamos de un modo absurdo y a cambio pedimos que el resultado sea el correspondiente a un acto reflexivo y atinado.

REFLEXIONAR

Cuando se trata de tener que tomar una decisión, el primer paso es el de encontrarse en una actitud serena –y un poco desapegada- para poder ver con objetividad y conciencia el asunto que se va a observar.

El segundo paso es ser absolutamente sincero con lo que se va a revisar, no autoengañarse, y no esconderse información ni obviar algo que pueda tener un peso decisivo e importante.

El tercer paso es reflexionar. Reflexionar va mucho más allá de pensar. Es asistir objetivamente, pero dirigiéndolo, a ese proceso mental que se convierte en descontrolado si uno no está pendiente de los derroteros que va tomando la mente y si uno deja el gobierno del proceso en enemigos habituales como son la desidia, los complejos, los miedos, los traumas que arrastramos, y las opiniones nefastas que sobre nosotros mismos tenemos. Es saber ordenar los resultados y ser ecuánime con ellos. 

15.2.17

Se asemeja a un estado de satisfacción personal y de paz por quien uno es

ASPIRAR A LA FELICIDAD

En mi opinión, los Seres Humanos nacemos con una tendencia genética que nos encamina a buscar y alcanzar el máximo de felicidad posible. O, por lo menos, a evitar la infelicidad y los sufrimientos.

Y eso es bueno.

Lo malo es, precisamente, rendirse ante la infelicidad, conformarse con ella –aunque sea a regañadientes-, aceptar que uno no está predestinado a ser feliz –lo cual es una tontería y una mentira al mismo tiempo-, o condescender y rendirse ante las temporadas continuadas de infelicidad y auto-abandono.

La felicidad está indicada por el nivel de aceptación y de satisfacción con nuestra situación y con las cosas que nos pasan.

Si uno no posee bienes materiales, pero lo acepta sin rabia y sin envidias, puede ser feliz “no teniendo”.

En una convención donde se reunieron los mayores intelectuales del mundo para debatir con respecto a la vida, llegaron a esta conclusión que resume todos sus debates: LAS COSAS PASAN.

14.2.17

Solo teniendo el valor para arriesgar, podrás descubrir tu verdadero potencial.

LA METÁFORA DE LOS DOS ÁRBOLES

¿Cómo alcanzar el éxito y vivir plenamente?

Érase una vez un niño de diez años, muy listo para su edad. Un día, aquel niño fue a visitar a su abuelo, acudió a su casa con una idea fija en mente: quería triunfar en la vida y estaba dispuesto a hacer lo que fuera necesario para lograrlo.

Su abuelo había sido una persona exitosa, por lo que si había algún secreto, sin duda se lo contaría. Sin más, le preguntó: 

- Cuando crezca, quiero tener mucho éxito, como tú. ¿Puedes darme algún consejo para alcanzarlo?

El abuelo no le respondió, cogió al niño de la mano y lo llevó al vivero donde solía comprar las plantas. Entonces le pidió que eligiera dos árboles.

Al llegar a casa, los plantaron. Colocaron uno en el jardín y otro en una maceta, dentro de casa.

- ¿Cuál de los dos árboles crecerá mejor? – preguntó entonces el abuelo.

13.2.17

Que nadie te diga que tus sueños son demasiado grandes.

REINVÉNTATE LAS VECES QUE LO NECESITES

Hazlo: reinvéntate las veces que lo necesites, recicla escenarios, personas, potencia tus fortalezas y deja que emerja poco a poco tu auténtico ser. Al fin y al cabo, reinventarse no es más que ser receptivo a las oportunidades que nos ofrece el destino para seguir creciendo. Así, podemos elegir en qué nos queremos convertir, dejando a un lado el miedo.

A menudo, suele decirse aquello de que nuestra vida empieza en dos momentos distintos. La primera cuando llegamos al mundo, la segunda cuando descubrimos qué queremos ser y alcanzar en ese mismo mundo al que hemos ido a parar. Tener un propósito vital es algo imprescindible para levantarnos cada día, es un moticador que nos marca un rumbo, un objetivo en el horizonte.

Ahora bien, una tendencia común entre muchas personas es albergar una visión algo
distorsionada sobre su futuro. El idealismo nunca es bueno, pensar en el éxito, en ese triunfo laboral que nos aporta una cuantiosa cuenta corriente o imaginar que encontramos a una pareja ideal y perfecta trae, en ocasiones, ciertas secuelas. Una de ellas es la frustración que nace al tropezar cara a cara contra la realidad, casi siempre gris, compleja y a instantes, decepcionante.

Es común darnos por vencidos en alguna que otra ocasión. Nos convencieron de que basta con pedir un deseo a una estrella para que este se cumpla, nos hicieron creer que las cosas buenas llegan a quienes saben esperar, cuando nada de esto suele cumplirse. Sin embargo, vale la pena recordar algo realmente esperanzador.

10.2.17

Y un mensaje de amor que se desliza cuando todo es oscuridad profunda

CIERRA LOS OJOS Y MIRA
Espacios de Amor en el conocimiento de que los ojos pueden engañar
y que solo mirando desde el corazón  se puede ver la verdad
que es lo que mantiene la paz de tu interior.
Por eso, si te acechan las dudas, si el miedo quiere hacer de ti su refugio...

CIERRA LOS OJOS Y MIRA 

Como cruzan las raíces, sin esfuerzo,
capas de piedra y océanos subterráneos 
buscando el abrazo de la madre y el centro
desde el que ha de crecer el árbol.

Como teje la tribu remolinos en el aire
dando forma al tipi donde renacen las constelaciones
y los ancestros iluminan la tarde
llenando de gratitud y paz los corazones.

9.2.17

Ahora tengo prisa por caminar descalza y arañarme los pies con la vida

CIEN AÑOS Y UN DÍA

A veces, pienso tanto que no existo…
Busco tanto, que no encuentro…

Me angustio tanto, que desaparezco. Me fundo con el salvapantallas de mi vida, me cuelo en una nube gris de miedos y rutinas.  Me dejo cubrir por la telaraña oscura de mis pensamientos más tristes… Me oculto tras la cortina de mi vida… El lugar donde permanecí escondida mientras ensayaba para vivir y perdía momentos… Me disuelvo en un desagüe de risas perdidas que esperaban turno para salir a escena y quedaron atrapadas en mi garganta… Me fundo con el abrazo cálido de la desesperanza. Con las ganas de ceder y tocar lo obvio, lo necesario, lo conocido.

Siempre esperando que empiece una función que nunca empieza.

Siempre rogando un milagro que no llega…

A veces, camino tanto que nunca llego.

Porque ando en círculo. Porque no salgo de mis límites ni surco más que mis entrañas dolidas y rotas. Porque vuelvo una y otra vez sobre mis pasos dudosos… Porque piso mi sombra y me mezclo con el manto oscuro de esta noche tan líquida, tan hermosa, tan extraña.