31.8.22

Recuerda… A veces, si tienes que parar para sentir y no paras, es la vida la que te para

A VER QUÉ TE PROPONE LA VIDA 

Las personas también tenemos estaciones. Momentos. Estados: Primavera, verano, otoño e invierno.

No, no me refiero a que la primavera sea cuando naces y el invierno cuando mueres, no es eso. Aunque puedes usarlo también para comprender el ritmo de la vida. Hablo de momentos en nuestra vida en los que hay que parar y otros en los que hay que caminar. Momentos para sembrar y momentos para florecer. 

Esos días en los que pones el ojo en algo y no lo sueltas porque sientes que tienes que estar ahí y esos en que dejas ir, aún con pena, porque sabes que eso a lo que te aferras no está llamado a estar contigo.

Es un vaivén a veces triste y delicioso. Un esperar en la puerta y descubrir que lo esperado iba a llegar por la ventana y que tampoco es exactamente lo que creías que sería. A veces, es incluso mejor. Otras, asombrosamente distinto.

26.8.22

La vida enseña que los valores básicos se aprenden ofreciendo, agradeciendo, dando

CERCANOS                                                   

A NUESTRA TIERRA, VIVA Y CON CONSCIENCIA

Nunca estamos solos. La soledad no existe, solo cohabita el aislamiento, una pauta mal entendida y capaz de destruir al ser humano y hacerlo vulnerable ante el riesgo de la vida.

Hoy en día “no nos damos”, a menudo ofrecemos aquello que nos sobra. Así nos va. Cada vez más separados los unos de los otros, sin buscar un acercamiento o punto de encuentro a través de nuestras relaciones.

Es el sentimiento reconocido de estar rodeado de amigos, y estar solo. Es un mundo aparte, o mejor dicho, dos mundos aparte: dos naranjas enteras que no saben aún de qué árbol han caído. Y lo mejor de todo es que podemos tomar un zumo exquisito: el que nos ofrece la vida misma.

23.8.22

Hay que desaprender rutinas que no sirven, excusas caducadas, razones prescritas

DESAPRENDIZAJE                                

A lo largo de la vida nos pasan todo tipo de sucesos y vivimos diferentes tipos de experiencias. La vida es un continuo aprendizaje. Pasamos de estar en la felicidad más grande a sentirnos totalmente desdichados y en ese ir y venir por ambos extremos nos pasamos la vida.

El ser humano tiene la extraña habilidad de hacer complicado lo sencillo. Reconozcámoslo, nos complicamos mucho nuestra existencia. Pensamos, damos vueltas en círculo, nos agobiamos, nos enredamos en pensamientos absurdos, hacemos gigantes a los enanos, hacemos de un grano una montaña y de todo ello, no sacamos nada positivo, en el mejor de los casos… dolor de cabeza.

Uno tiene que pararse. Respirar profundo y pensar que “todo está bien”, que la vida, en su evolución constante sigue unas fases que son inexorables y que ante ellas no podemos hacer más que aceptar y fluir con ellas, para realizar correctamente nuestro aprendizaje.

20.8.22

La actitud de espera activa frente a la incertidumbre supone asumir lo imprevisto

 ¿QUÉ HACER CON LA INCERTIDUMBRE?       

La ambigüedad o la incertidumbre, en general, nos hace sentir vulnerables. Cuanto mayor es, más complicada se vuelve la toma de decisiones. Pero, ¿de qué otras formas nos afecta? ¿Es verdad que siempre nos resulta aversiva?

Parece que nos encantan las certezas, aunque la constante en nuestro devenir sea la incertidumbre. Lo cierto solo habita en nuestra mente, siendo una ilusión que nos conforta y nos facilita determinadas decisiones. Por otro lado, en determinadas circunstancias también sucede al contrario, ya que a muchos de nosotros nos encantan de vez en cuando las sorpresas o disfrutar del acto de descubrir lo que va sucediendo.

16.8.22

Desde la pequeña hormiga hasta la inmensa galaxia. Todo el universo te habla

 
              TODAS LAS COSAS TE HABLAN                 

Si las montañas te llaman
y la hierba de los prados,
también los sueños alados
en tu corazón reclaman atención.

Así como el verde mar
y el brillo de las estrellas
que en la noche más bella
te vienen siempre a buscar dando amor.

12.8.22

Cuando haces algo que te da miedo comienzas a descubrir otras facetas de ti mismo

CADA DÍA HAZ ALGO QUE TE DÉ MIEDO              

El temor es una de esas fuerzas que nos lleva a emprender grandes obras de defensa o a esclavizarnos. A construir mecanismos para cuidarnos y enfrentar el peligro o a recluirnos y poner un muro frente al mundo. Por ello, hay que mirarlo a la cara para que no crezca sin control. De ahí esta propuesta: haz algo que te dé miedo cada día.

Es muy probable que las personas que te quieren no te inviten a ello con el objetivo de protegerte. De hecho, muchas veces tratarán de persuadirte para que no te expongas, no te  arriesgues y no experimentes la incomodidad de enfrentarte al temor.

Lo hacen de buena fe. El miedo no es precisamente una sensación agradable, aunque a día de hoy existan muchas personas que se vuelvan adictas al riesgo. En condiciones normales, lo experimentamos como una inquietud de la que buscamos deshacernos cuanto antes. Lo malo es que así es como también terminamos construyendo estilos de vida que nos estancan.

9.8.22

Es la eternidad de la vida buscando ser vivida con ganas y sinceridad absoluta

JUGAR AL AMOR                                     

El amor nunca es cobarde, aunque tengas miedo. Aunque te asuste lo que notas y te sientas extraño en ti mismo.

El amor nunca es mentiroso, aunque no te atrevas a decir en voz alta lo que sientes o lo que piensas por si no es correspondido.

Porque al final se dibuja tanto en tu cara que es imposible negarlo o suplantarlo con cariño. El amor es el momento compartido.

El amor nunca te hace peor, siempre saca lo mejor de ti. Si te vuelve obsesivo, celoso o te amarga, no es amor es necesidad, es puro miedo a la soledad proyectado en los ojos de otra persona esperando ser respondido de algún modo.

8.8.22

El elemento más importante en la búsqueda de respuestas es la “intuición”

BUSCANDO RESPUESTAS           

Hay momentos en la vida que no tienen respuesta ni explicación; sucesos, acontecimientos, experiencias vividas, tantas cosas que no sabemos por qué suceden, por qué las debemos vivir, ni la enseñanza que nos aportan.

Por eso debemos tener siempre presente, que la casualidad no existe y que nada de lo que nos acontece en la vida es fruto del azar, otra cosa es que desconozcamos a nivel consciente las causas profundas que determinaron en el tiempo y en el espacio que vivenciáramos una experiencia u otra.

Muchas veces nos quedamos estancados buscando las respuestas y no avanzamos, porque nos da miedo continuar en medio de la incertidumbre que nos produce el no entender y no aceptar esas cosas que nos han de pasar.

4.8.22

Suelta el pasado y ábrete a descubrirte y a vivir esas oportunidades que te esperan

FRASES PARA APRENDER A DEJAR IR                    

Las palabras pueden ser salvavidas. En forma de diario, de carta, de confesión, de lectura, de postal… En sus múltiples formas, pueden ofrecernos consuelo frente a aquello que se va, se pierde, en contra de nuestros deseos.

Aprender a dejar ir es una de las lecciones más valiosas, pero también una de las más costosas de aprender. Las personas vienen y van, y con ellas también planes, ilusiones y expectativas. En este mar agitado, nos quedamos en una posición muy vulnerable cuando nuestra atención se queda fija en aquello que ya no está, ni probablemente estará.

La vida es un flujo constante, y en ella siempre vamos a necesitar un espacio para lo que llega, y ese espacio no es infinito, porque los días tienen 24 horas y solo podemos estar en un lugar a la vez.

Aunque el miedo nos haga aferrarnos a lo conocido, hay todo un mundo esperando a que nos atrevamos a mirar hacia delante. Esperamos que las siguientes frases te animen en la búsqueda de este objetivo.

1.8.22

Una vida vivida sin ensuciarse, sin despeinarse por si nos gusta y se contagia

UNA VIDA SIN VIDA                                

Personas que viven una vida sin vida.

Una vida sin vida, pero sin sustos ni sobresaltos. Sin más miedo que a tener miedo. Sin riesgo pero sin magia. Intentando que la incertidumbre no les atrape pero sabiendo que en el fondo nadie se escapa…

Una vida de autómata, con las ganas perdidas. Con las lágrimas acumuladas y pendientes de llorar. Huyendo de un miedo desconocido sin apenas notarlo. Arrastrando un peso que no sabemos si es nuestro o de quién porque ya no recordamos el día que nos lo pusimos a la espalda ni para qué lo cargamos.

Luz sin luz. Para que no nos muestre la sombra y nos asustemos de nosotros mismos. Para no tener que hacer consciente lo que no nos gusta de nosotros mismos y centrarnos solo en lo que detestamos de los demás.