17.9.12

La vida es una realidad que debe ser experimentada.


LAS REGLAS DEL JUEGO

Mi madre siempre me decía que la felicidad es la clave para la vida. Cuando fui a la escuela, me preguntaron qué quería ser cuando fuera mayor. Dije “feliz”. Me dijeron que no entendía la pregunta… Y yo les respondí que ellos no entendían la vida. John Lennon

Si me preguntaran si soy completamente feliz, mi respuesta sería, prácticamente siempre, que no. Que lo sería si algunas circunstancias mejoraran, cambiaran o se resolvieran favorablemente. Casi siempre faltaría “algo” para sentirme feliz o, al menos, para sentirme plenamente feliz.
La vida muchas veces parece reducirse a tratar de modificar ese conjunto de circunstancias que “están mal”, que serían las que nos impiden ser plenamente felices. No habría nada de malo en esto si alguna vez realmente pudiéramos resolver esos innumerables problemas y finalmente alcanzáramos el estado de bienestar que tanto anhelamos. Pero pasan los años y esto parece suceder muy pocas veces.

La vida no es un problema que tiene que ser resuelto, sino
una realidad que debe ser experimentada.
Soren Kierkegaard

Tal vez el único problema real sea haber aceptado esta regla equivocada, haber adoptado la creencia de que la felicidad depende de la solución de ciertos problemas. Hablando de reglas, te presento un juego muy sencillo, que tal vez ya conozcas. Se trata de evitar que el gato consiga escapar del tablero:


Sin embargo, nada nos impediría volver a definir las reglas de este juego tan simple. Podríamos jugar tratando de favorecer que el gato abandone rápidamente un espacio en el que claramente no quiere permanecer. Con estas nuevas reglas ganaríamos siempre.

Claro que entonces el juego se volvería muy aburrido y previsible. En cambio, si nos permitiéramos revisar nuestras creencias, que son las reglas con las que “jugamos” cada día a este juego tan particular que es la vida, podríamos definirlas de manera que, pase lo que pase “afuera”, nosotros podamos sentirnos bien internamente.

La vida no es esperar a que pase la tormenta,
ni es abrir el paraguas para que todo resbale.
Es aprender a bailar bajo la lluvia.

¿Y si estuviéramos participando del “juego de la vida” con mucho empeño y con todo nuestro entusiasmo… pero ajustándonos a unas reglas equivocadas?
En cada momento de nuestras vidas, en cada circunstancia, casi sin excepciones, existen los suficientes elementos maravillosos como para colmarnos de dicha, de felicidad plena. Pero en lugar de asombrarnos y de disfrutar de lo que cada instante nos ofrece, damos por hecho esos pequeños milagros, los consideramos ordinarios, naturales y cotidianos, y, en cambio, destacamos y nos concentramos en eso de lo que el momento carece.

La mejor “regla”, entonces, es apreciar en cada circunstancia aquello con lo que la vida nos está agasajando, y disfrutarlo plenamente. Lo que hoy no tenemos (¡lo que no tenemos todavía!) será tal vez eso con lo que la vida, generosa y abundante siempre, nos sorprenderá en algún otro momento irrepetible…

Axel Piskulic

No hay comentarios:

Publicar un comentario