30.9.13

El nuevo mundo no se ve a través de los ojos de la mente. En la ausencia de interpretación se desvela el secreto de la vida.

EL CAMBIO DEL CAMBIO

Estamos en un tiempo muy especial de transición re.evolutiva, un período de transformación, renovación y elevación global de la Conciencia que no tiene precedentes en la historia de la humanidad. Muchas son las señales que indican este salto evolutivo, muchos los síntomas, tanto individuales como colectivos que apuntan a este cambio perceptivo y paradigmático.

Todo lo que hemos creído que era la Vida se desmorona. Sólo hay que echar un vistazo a los medios para percibir que el sistema y el paradigma en el que hemos vivido se cae mientras que una nueva manera de ser y de estar en el mundo emerge. Estamos experimentando realmente un cambio de Mundos. Estamos transitando el nacimiento de una Nueva Especie.

Nuestra sociedad decadente está en crisis. Pero lo que está en crisis no es sólo la economía sino la manera caduca con las que nos hemos relacionado con eso que llamamos realidad, una manera de ser y de estar sobre la Tierra que ha puesto por encima de todas las cosas a la razón, la lógica, la creencia, la intelectualidad, el materialismo y el pensamiento, denostando y degradando a la intuición, la afectividad, la creatividad, la sensibilidad, la común-unidad y el Amor.

“La intuición es un don divino y la razón su fiel sirviente. Hemos creado una sociedad que honra al sirviente y ha olvidado el don.”
Albert Einstein

Para resolver cualquier situación, sea del tipo que sea, no podemos operar desde el mismo nivel de Conciencia desde el que se generó. Si nuestra realidad es el resultado de funcionar desde un estado mental de conciencia, no podemos esperar que cambie funcionando desde ese mismo estado mental de conciencia. Es preciso dar un salto, un salto perceptivo hacia el siguiente eslabón, hacia la siguiente esfera evolutiva. Y este salto implica una transformación global de nuestra manera de relacionarnos con este misterio maravilloso que llamamos Vida.

Hay una Nueva Manera de ser y de estar sobre la faz de la Tierra, un nuevo paradigma perceptivo, sensitivo y vibracional que facilita la transición de manera armónica, fluida y también “mágica”. Nosotros llevamos años transitando y viviendo desde este nuevo y fresco enfoque. Y no tiene que ver con las creencias, ni con las doctrinas, ni con las filosofías, ni psicologías, ni rituales, ni ciencias cuánticas y demás. Es algo distinto, algo más orgánico, sencillo y NATURAL, algo que ocurre a través del cuerpo, que simplemente se SIENTE, que disipa toda duda, toda creencia. Es pura CONEXIÓN. Es pura INTUICIÓN. Y desde aquí todo se ve y se siente bien distinto.


Esta nueva manera de ser y de estar sobre la tierra implica una transformación perceptiva, vibracional y también física de nuestra identidad, transformación que nos impulsa a dar un salto desde una conciencia mental o egoica a una Nueva Conciencia Supra-mental, Intuitiva o Trans-egoica. Y éste salto implica comenzar a vivir en un Nuevo Mundo.

“Imagínate por un momento que en tu vida, de repente, todo tiene SENTIDO, un sentido gozoso, una dicha serena que viene desde el interior. Imagínate que de repente no existe una mente pensante en tu cabeza sino un espacio silencioso y profundamente creativo que recibe y da sin ningún tipo de juicio o interpretación aquello que fluye desde el corazón. Imagínate que lo que siempre sentiste que era la vida, eso que percibías desde que eras pequeñito y que con el tiempo se nubló, vuelve a ti, impulsándote a vivir feliz, de manera creativa, espontánea, juguetona. Imagínate que de repente la vida está llena de posibilidades y simplemente fluyes en ella, gozando de abundancia, de paz, de relaciones estupendas, de alegría, de amor, sin altos ni bajos emocionales sino con una serenidad y una paz constante. Imagínate que de repente deja de existir la enfermedad en ti, que tu cuerpo se convierte en algo que más que hacerte sentir separado, te hace sentirte unido a TODO lo que EXISTE, a todo lo que ES. Imagínate que dejas de sentir miedo, ningún tipo de miedo, y la eternidad, la compasión y la certeza llenan tu día a día, RESPIRACIÓN TRAS RESPIRACIÓN. Imagínate que sólo sientes AMOR, un AMOR sin límites…¿Eres capaz de imaginártelo? Entonces eres capaz de experimentarlo.”

El Nuevo Ser Humano no rechaza su mente sino que la integra dentro de una esfera mayor. A esto se le llama trascendencia. Y en la trascendencia la mente sigue estando, pera esta vez en silencio. La mente se pone al servicio de la intuición. La mente se pone al servicio del corazón. Y en el corazón, TODOS SOMOS UNO.

Pero lo importante aquí es la experiencia, no el conocimiento. De ahí que para “saber” algo realmente sea necesario “sentirlo” corporalmente. Es la base del paradigma “Sentir para Saber”, sentir primero para saber después. Y es la base del sendero perceptivo que impulsa este movimiento, un sendero perceptivo integrador, co-creador y transformacional. Es el Sendero de la Intuición.

 “La Vida no tiene forma pero se expresa a través de las formas. No tiene principio ni final pero se expresa a través de todos los principios y finales. Su eterna fluctuación genera todo lo que existe. Y todo lo que existe goza de Conciencia por el simple hecho de  existir.
Lo que ES se puede pensar, pero para hacerlo experiencia hay que SENTIRLO. En el SENTIR, la forma y la ausencia de forma se encuentran, lo vacío y lo lleno confluyen, el tiempo y el no tiempo se colapsan. El saber que nace del no saber se revela y no hay confusión que pueda distorsionar la experiencia de estar VIVO.
Aunque en esta experiencia humana sentimos,  nuestro sentir está condicionado por las formas de pensamiento. La mente no ve la realidad, la interpreta y al interpretarla le quita el sentido. Pero el SENTIR hacia el que nos encaminamos es el que ocurre más allá de la mente. En la experiencia del Vacío descubrimos lo lleno que está.
Los bebés son maestros en el arte de SENTIR. Ellos no tienen mente egoica, no interpretan lo que ven o perciben, simplemente sienten y responden a lo sentido. Los bebés son supra-mentales por naturaleza. Son intuitivos, perciben la realidad en su totalidad, tanto lo que tiene forma como lo que no tiene forma. Sólo rescatando la mirada inocente del bebé podemos percibir la realidad tal cual es. Y éste es el auténtico SENTIR, el que nace de la inocencia más profunda y absoluta. Volver a sentir como un niño, ésta es la meta.
El nuevo mundo no se ve a través de los ojos de la mente. En la ausencia de interpretación se desvela el secreto de la vida. Y su secreto está precisamente en que no tiene secretos.”


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