8.10.14

No hay nada que perder, basta con estar dispuesto a salir de lo malo conocido y apostar por todo lo bueno por conocer.

LAS AUTO - LIMITACIONES

Hay muchas frases trampa grabadas a lo largo de la vida en nuestro interior y una de las más peligrosas por ser altamente auto limitativa es la que dice: “así se ha hecho toda la vida”. Que suele ir acompañada de otra igual de peligrosa, para justificar cualquier cosa que hacemos y no entendemos, que dice: “tú hazlo así porque todo el mundo lo hace”. 

Y esta mañana no ha sido el habitual café el que ha conseguido despertarme del todo, sino una frase que he leído del genial Mark Twain y que me gustaría compartir: 

 “Cada vez que te encuentres del lado de la mayoría, es tiempo para hacer una pausa y reflexionar” 

Desde luego, tuve que leerla un par de veces para apreciar su fuerza. Y mientras apuraba el café, para empezar la jornada, medite la frase leída. 

Qué duda cabe que desde que nacemos vamos absorbiendo como esponjas todas las creencias, valores, reacciones, fuerzas y limitaciones de nuestro entorno, dando por hecho que es lo que hay, que es lo normal y que además viene avalado y refrendado por la mayoría.

El problema es precisamente ese, dar por hecho que esa manera de pensar, expresarse, sentir, comportarse, afrontar y quejarse es lo que es, sin más alternativas, porque es lo normal, lo que hace la mayoría y porque siempre ha sido así.

En definitiva, vivimos como, un hámster en su rueda, vamos tirando día a día, de una forma gris y resignada y rogando “que me quede como estoy”.

Esto evidentemente no es evolucionar, no es llevar a la práctica nuestros dones y talentos, cumpliremos años, cambiaremos la apariencia física y determinados roles, pero seguimos siendo infantes, ya que bien poco hemos usado el tener “uso de razón”.

Hagamos un acto de sinceridad con nosotros mismos, parémonos a reflexionar y preguntémonos:


Si no sé quién soy, para qué estoy aquí, cual es mi lugar en el mundo ni cómo puedo vivir con sentido y plenitud colaborando a crear un mundo mejor y más solidario... No estoy viviendo mi propia vida, sino sobreviviendo conformándome con la mediocridad de una vida que me han programado y diseñado no se sabe muy bien quien ni cuándo. Pero que es la normal, la socialmente bien vista y la que sigue la mayoría.

A veces, en un breve instante de conciencia y claridad que todos tenemos, podemos ver, escuchar y sentir que tras esa capa de ruido, ajetreo, egoísmo, violencia y sufrimiento, hay algo más, algo que merece la pena descubrir y sacar a la luz y que llenará de felicidad nuestras vidas y no es otra cosa que ser nosotros mismos, ese nosotros mismos que nos han tapado desde que nacimos, para hacernos más manejables, manipulables y dóciles, con el argumento de que es mejor hacer lo que hacen todos porque tantas personas no pueden estar equivocadas.

Sinceramente siento que merece la pena que cada uno lo intente, no hay nada que perder, y para ello basta con estar dispuesto a salir de lo malo conocido y apostar por todo lo bueno por conocer.

Después de mi reflexión mañanera he decidido estrenar vida cada día, aceptando lo que no está en mi mano cambiar y haciendo los cambios necesarios en lo que sí está en mi mano cambiar, para cada día ser un poco más yo mismo y menos lo que dicen que sea los demás, en definitiva elijo el camino que me lleve al encuentro con mi esencia y me permita evolucionar como ser humano y a la vez ayudar a los demás en la medida de mis posibilidades a que hagan lo mismo.



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