28.2.19

El mundo no te ama si no te amas. El mejor sueño es humo si no te amas…


APRENDIENDO A VIVIR

Este tal vez sea mi texto más personal. Lo escribo sin tanta poesía, quizás, porque quiero asegurarme de que se entiende y no me enzarzo en las ramas y me dejo llevar por las palabras sin tener en cuenta lo que siento…

Se me quedan cortas a veces y me gustaría dejar claro algo… Me metí en esto porque necesitaba soltar dolor y demostrar que la niña perdida y humillada podía hacer cosas hermosas… Para decirle al mundo que después de menospreciarme iba a enterarse de que se había equivocado y yo valía la pena… Para ayudar a todas las personas que como yo durante mucho tiempo se sintieron tan miserables que pensaron que nunca podrían salir del pozo… Lo que pasa es que no era el mundo el que debía cambiar sino yo… Es más, ni siquiera debía cambiar yo, tan sólo tenía que quitarme el disfraz y dejar de pelear y demostrar para sólo sentir y existir. 
El mundo no nos debe nada, somos siempre nosotros que nos lo debemos a nosotros mismos porque no sabemos amarnos… 

Me he sentido perdida tantas veces, algunas de ellas, hay personas que me han leído y habrán pensado “menuda suerte, qué claro lo tiene todo” y no es cierto. No sé nada. Lo que escribo y cuento es fruto de lo que he sentido y me he encontrado por el camino… Cuando te enfrentas a situaciones duras en la vida, los cursos, los Máster de inteligencia emocional y las lecciones sobre coaching no te salvan…

27.2.19

No existe la ganancia o la pérdida. Existe el disfrute o no de lo que te rodea

NO POSEAS NADA: EXPERIMÉNTALO TODO

DE TODOS LOS MIEDOS QUE EXISTEN,
EL MÁS ABSURDO ES TEMER LA FELICIDAD.

Cuando estamos abajo, aunque no nos guste, sabemos que todo lo que venga será mejor. Justo al contrario de lo que ocurre cuando estamos arriba. Aceptar que el siguiente paso puede llevarnos a una zanja o a un escalón es la primera premisa para no quedarnos bloqueados y atrevernos a caminar.

“SI BIEN EN LA ADVERSIDAD NOS SENTIMOS MÁS DESDICHADOS,
EN LA DICHA NOS SENTIMOS MÁS VULNERABLES”.

Como escribe Brené Brown: “es más fácil vivir en la decepción que sentirse decepcionado. Te sientes más vulnerable cuando entras y sales de la decepción que cuando tienes en ella tu campamento permanente. Sacrificas la dicha, pero sufres menos”. Lejos de disfrutar cuando todo va viento en popa y a toda vela, nos preocupamos por si deja de soplar y nos quedamos en medio de la mar.

26.2.19

Importa que estés en la primera línea de tu batalla y que confíes en ti

EL “NO” HAY QUE GANÁRSELO

ALBERT EINSTEIN, decía: intenta convertirte no en una persona de éxito, sino más bien en una persona de valor.

Hay tres momentos claves y muy importantes en toda decisión: dónde pones la “coma”, cómo usas el “es que” y qué pones detrás del “pero”.

Ejemplo: “LO QUIERO, PERO ES QUE ES DIFÍCIL” o
“ES DIFÍCIL, PERO ES QUE LO QUIERO”.

Encontrar algo que te gusta de verdad es demasiado difícil como para llenarlo de excusas. O vas o no vas, pero no te andes con rodeos o intentos a medio gas.

UN SUEÑO ES UNA PREGUNTA DE SÍ O NO, ES ABSURDO DIVAGAR.

25.2.19

La chica se sintió compungida, pero decidida de llegar hasta el final

LA FLOR MÁS BELLA DEL JARDÍN


Los japoneses valoran mucho la capacidad que tienen algunas personas de cultivar, ya sea una flor, el intelecto, la amistad o cualquier otro aspecto y valor. El solo hecho de empeñar dedicación y paciencia a este noble arte es fuente de respeto para ellos. Por eso, esta historia japonesa nos habla precisamente de eso, del arte de cultivar.

Cuentan que en un remoto poblado del país de oriente, vivía una pareja de ancianos que eran más viejos que el tiempo mismo. Los dos eran casi centenarios y todo el mundo los admiraba porque tenían, según se comentaba, el jardín más hermoso de la Tierra. Allí crecían flores que nadie más era capaz de cultivar y el aroma de las plantas embriagaba el aire varios kilómetros a la redonda.

Dice la historia japonesa que los ancianos sabían que ya no les quedaba mucho tiempo de vida. Lo que más lamentaban era despedirse de su jardín. No querían que el trabajo de toda una vida tuviera un destino incierto. Por eso, acordaron que se lo entregarían al jardinero que más lo mereciera. Pero, ¿cuál era ese?

22.2.19

Prefieres ser famoso, respetado, temido o ansioso por destacar, por sobresalir


NO QUIERES SER FELIZ

No quieres ser feliz, amigo,
no quieres ser feliz.
Sigues poniendo tu empeño
en perpetuar ese sueño
que te impide ser feliz.

21.2.19

Sentirte bien o no, solo depende de ti, de tus decisiones y de aplicarlas

¿QUÉ PUEDO HACER CUANDO YA NO PUEDO MÁS?

Como es lógico, no todo el mundo se va a sentir identificado con el contenido, pues está muy orientado a un tipo concreto de vivencias y de persona. Aquellas que son luchadoras, persistentes aunque no necesariamente constantes. Aquellas que saben lo que quieren, pero no siempre saben cómo conseguirlo.

No todas las vidas son igual de difíciles y no todas se viven igual. Así que este artículo va dirigido a todos aquellos luchadores, que no se rinden pero que saben que sus recursos son limitados, y que si no consiguen alcanzar sus metas pronto, tampoco saben de dónde sacarán las fuerzas.

¿Cómo lograr no abandonar o desistir? Cuando sabes lo que quieres y sabes que no quieres rendirte pero la línea del horizonte se difumina cada vez más. 

20.2.19

He aprendido que no existen las garantías, sino las posibilidades

LOS CINCUENTAYTODOS (LA MADUREZ)

Cuando uno ha cumplido todos los cincuenta, se enfrenta a una etapa (los sesenta), bajo mi punto de vista, revitalizante, porque es como tener que volver a decidir y colocar de nuevo todo lo acumulado hasta ahora, para afrontar el último tramo.

La decena de los 50 está llena de energía, de experiencias, de reflexiones, de besos, de orgullo y de preparación para la última etapa. Pero también de miedos, incertidumbre, inseguridad y decepción. Seguramente sea la década en que más se reflexiona sobre todo lo que nos ha ocurrido, lo bueno y lo no tan bueno y en la que conocemos al milímetro cada traviesa de la vía de la vida.

Y hoy comparto con todos vosotros algunas de las lecciones más importantes que he aprendido, hasta el momento de entrar en esa nueva etapa que son los sesenta:

19.2.19

El que teniendo un sueño nunca lo abandona, nunca fracasa de verdad.

CON LOS PIES EN EL SUELO… NO SE PUEDE VOLAR

Nunca se ha construido nada extraordinario, que no haya sido logrado por quienes se atrevieron a creer que había en su interior algo superior a las circunstancias.

Por grande que sea una presa, un minúsculo hueco, por la presión hidráulica, la acaba rompiendo. Incluso los más altos sueños pueden venirse abajo si los volvemos condicionales, es decir los condicionamos a algo. Por pequeña que sea esa condición, puede ser un hueco suficiente para que todo el sueño se frustre.

Uno de los errores de nuestra cultura es pensar que solo lo posible vale la pena. Hemos puesto la atención únicamente en lo realizable, lo tangible, lo real y lo medible, y hemos dejado a un lado el valor de lo inalcanzable, de las utopías, las ilusiones y los sueños.

“La gente se enorgullece de tener los pies en la tierra, de ser realista y sensata, y se burla de aquellos que están en las nubes”
Ken Robinson.

Vivir a expensas de que algo tenga un final feliz sería como decir “no vivas, qué vas a morir”.

18.2.19

Y va escuchando el silencio. Va sintiendo que ya no existe presión


UN LATIDO UNIVERSAL

Comienza a despertar, despacio.
Va viendo los primeros rayos de luz.
Es tenue aún el sonido
y el velo del olvido
va cayendo lentamente en la quietud.

Y mira, pues va comprendiendo,
con la mirada que nace del corazón
que todo lo que es
sucede a la vez
en un acto de continua creación.