21.2.19

Sentirte bien o no, solo depende de ti, de tus decisiones y de aplicarlas

¿QUÉ PUEDO HACER CUANDO YA NO PUEDO MÁS?

Como es lógico, no todo el mundo se va a sentir identificado con el contenido, pues está muy orientado a un tipo concreto de vivencias y de persona. Aquellas que son luchadoras, persistentes aunque no necesariamente constantes. Aquellas que saben lo que quieren, pero no siempre saben cómo conseguirlo.

No todas las vidas son igual de difíciles y no todas se viven igual. Así que este artículo va dirigido a todos aquellos luchadores, que no se rinden pero que saben que sus recursos son limitados, y que si no consiguen alcanzar sus metas pronto, tampoco saben de dónde sacarán las fuerzas.

¿Cómo lograr no abandonar o desistir? Cuando sabes lo que quieres y sabes que no quieres rendirte pero la línea del horizonte se difumina cada vez más. 


No puedo decirte como conseguir tus objetivos y tus sueños en un artículo, pues tendría que conocerte para eso, pero sí puedo comentarte cómo seguir adelante cuando ya no puedes más, deseando te sea útil. 

No te imaginas la de veces que yo hubiese tirado la toalla, por sentirme agotado de tanto esfuerzo, de tanta lucha, de tanto desencuentro… de haber creado creencias e ideas muy frustrantes de cómo funciona el mundo y sus injusticias.

Y sin previo aviso, de repente llega ese día en el que poco a poco vas viendo que tus ganas se apagan, que lo que antes te impulsaba a seguir ya no lo hace, ¿dónde encontrar fuerza y estímulo? No es tarea fácil, pero se puede.

Así que vamos a ver varias medidas para prevenir tocar fondo y salidas para cuando ya hemos llegado ahí abajo. 

¿QUÉ PODEMOS HACER PARA EVITAR LLEGAR A ESA SITUACIÓN 
DE NO PODER MÁS?

1. LA REALIDAD ES LA QUE ES Y NO SE PUEDE CAMBIAR
Es importante tomar consciencia de esto. La realidad es la que es y no se puede cambiar (o si, pero partimos de que no). Es posible que seas muy negativo o pesimista, pero también es posible que las cosas por las que te quejes y agotes, sean ciertas y tengas toda la razón del mundo. Partimos de esa verdad. Nadie es negativo por diversión, si no por un mal intento de solución. En cambio, la interpretación que hacemos de la realidad sí que depende de nosotros y se puede cambiar, decorar e incluso ponerle música.

2. LOS PIES EN LA TIERRA Y SABER LO QUE UNO ES Y LO QUE UNO TIENE 
Saber con certeza nuestros recursos y límites es de vital importancia. Te ayudará a ser muy realista desde la verdad y no desde la mentira, es decir, desde tu punto de partida auténtico y no desde el que te gustaría que fuera. Para este paso se requiere de mucho valor, pues contarnos la verdad no es fácil. ¿Cómo medimos nuestros recursos y nuestros límites verdaderos? Usando la herramienta del guardado selectivo de memorias. Consiste en ir prestando mucha atención a cuando logramos soluciones y a cómo lo hemos logrado, y guardar esa memoria fuertemente. De igual forma, ser muy conscientes de cuando no llegamos a la solución, pues ese límite es un área que tenemos para mejorar y reforzar, un área a la que prestar especial atención para hacerla crecer y transformarla en recurso. Si te sirve anótalo, lleva un registro de todo, como si tu crecimiento y desarrollo fuese tu empresa y tu sostenibilidad económica dependiese de esos registros… pues así es en realidad. Tu productividad en la vida en todas las áreas depende en gran medida de tu capacidad de ser meticuloso en los detalles más importantes.

3. NO LLEGUES AL LÍMITE DE TUS RECURSOS
Un recurso imprescindible para tu salud emocional es practicar la inteligencia: Practica el darte cuenta antes de que se encienda la luz roja de reserva en tu tanque de sostenibilidad energética, porque si no lo haces ya sabes que se desata un protocolo de emergencia en cadena: nos cansamos mucho, entra el mal humor y las malas contestaciones, entra la culpa, entran los reclamos de expectativas (echando en cara cosas, intentos de cobrar lo que creemos son deudas que nos deben), y si seguimos insistiendo en ir en modo reserva, finalmente estallamos, y las consecuencias a veces son difíciles de reparar, así que ¿para qué llegar ahí?. Aprende a parar antes. ¿Cómo?: Pide time out, lo que en deporte es tiempo muerto, una pausa para recalcular tu estrategia, redefinir tu ruta o tomar la decisión de que, por hoy, ya has terminado y toca parar y descansar. Todo esto aplicado al estilo de vida de quien lo lee, por supuesto. No digas no puedo, encuentra tu manera de hacer que pase.

4. TIEMPO PARA UNO MISMO.
Esto debería ser no negociable, y sin embargo, es lo que más vendemos a diario, el tiempo que necesito para recuperarme del estrés, para sentir que mi vida va bien o tiene el sentido que yo quiero. Es una pena que no se valore de forma adecuada nuestra salud del alma, tan necesaria para nuestro equilibrio como seres humanos.

5. CUIDA TU DIÁLOGO INTERNO.
Si tienes un dialogo muy machacante, no te vas a permitir salir del pozo durante mucho tiempo. La función del diálogo interno es la de ayudarte a analizar el problema y encontrar una solución, pero también es nuestro mayor obstáculo para tener paz.

¿QUÉ PODEMOS HACER CUANDO YA NO PODEMOS MÁS?

1. ¿DESDE DÓNDE LO HACES?
Llega ese momento te has dejado caer hasta el fondo de tus reservas energéticas y tu motor está a punto de pararse. ¿Y ahora qué? Bueno, lo primero de todo es darte permiso para estar mal, que no se va a caer el mundo porque tengas el día negro, estés completamente negativo y borde con todo el mundo. Pero hay una gran diferencia energética y vibracional que tiene que ver con desde dónde lo haces, ¿lo haces desde la consciencia o desde el piloto automático? Cuando sabes cómo te estás sintiendo y sabes que no sabes que hacer para salir de ahí puedes soltar la frustración y entrar en la aceptación: Estoy así y lo dejo estar en mí. Es como dejar de pelearte con ello para, simplemente, dejarle pasar el día contigo. Además ayuda mucho, para toda la batería de emociones desagradables que ello conlleva, decírselo a tus cercanos. A mí esto me da paz para con mi estado interior y a los que me rodean les respeto al explicarles lo que me está pasando, y que nada tiene que ver con ellos. Así obtienes aliados en vez de enemigos. Y supondrán un refuerzo positivo para ti.

2. CONÉCTATE URGENTEMENTE A TU PROPIA FUENTE DE ENERGÍA
La manera más efectiva de salir del abismo cuando ya estás dentro, es acceder a eso que te conecta de forma casi instantánea: cine, amigos, leer, bailar, cantar, algo de arte, salir. Pero mejor no optar por contar tu situación, a menos que necesites desesperadamente desahogarte con alguien de confianza, y luego salir a divertirte. Todo esto genera endorfinas que te ayudan a subir tus niveles de felicidad.

3. SAL DEL BUCLE.
Lo más importante es no seguir enganchado en eso que te ha llevado hasta el fondo. Mátalo de hambre, no lo alimentes con más conversaciones imaginarias, con películas mentales de cosas que no han pasado ni pasarán, no atraigas recuerdos que alimenten esa vibración. Sal corriendo de ese posicionamiento interior. Depende de ti. Es como si salieses de una habitación de tu casa y entrases en otra. Deja de responderte, deja de hablarte, no entres en conversación. STOP.

LO CIERTO ES QUE SENTIRTE BIEN O NO, SOLO DEPENDE DE TI, DE TUS DECISIONES Y UNA VEZ TOMADAS, YA SABES, APLICARLAS PARA QUE FUNCIONEN.



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