5.1.26

Ante el rendimiento, la empatía parece un obstáculo y la sensibilidad, una debilidad

EL CARISMA DEL MAL                            

Por qué normalizamos la psicopatía en la cultura del éxito

Vivimos una era que ensalza el poder inmediato, la decisión fulminante, el carisma implacable. En las series populares, en la política, en el mundo corporativo, incluso en el deporte, aparece una figura cada vez más habitual: el líder frío, imperturbable, dispuesto a pisar si es necesario para llegar más alto. Esa figura no es nueva, pero lo que cambia es la valoración cultural que recibe. Ya no es vista solo como un villano aislado, sino como alguien “eficaz”, “necesario”, “modelo de éxito”.

La psicopatía, entendida como un conjunto de rasgos que incluyen encanto superficial, manipulación, falta de culpa y frialdad emocional, ya no es un problema exclusivamente psiquiátrico, al contrario, puede convertirse en una estrategia premiada en entornos donde el resultado rápido importa más que el proceso humano.