PELEANDO CON LA VIDA
Qué
complicado no dejarse llevar por la ira!
Dice
mi admirado Leocadio
Martín que
la ira y la rabia son útiles si somos capaces de transformarlas en
energía y actuar. Hacer algo con esa sensación de quemazón que se
nos instala dentro y crear, usarla para construir en lugar de
destruir, para evolucionar… Y no hablo sólo de explorar el por qué
de sentirse así y de entender qué suscita en nosotros esa emoción
y qué podemos aprender de ella… No es sólo eso sino también
verlas como una oportunidad de energía extra para sacar fuerzas y
hacer con ellas algo hermoso.
Gestionar
nuestras emociones es desaprender. Descubrir lo que realmente eres
cuando no dejas de ser tú porque lo que sientes se desborda. Sacarte
de encima las limitaciones y dejarte fluir. Nuestras emociones son
oportunidades para conocernos, para sentir quiénes somos y decidir
sobre nuestra vida. Son utilidad pura. Nos dicen si vamos por buen
camino, si lo que hacemos nos hace felices… Si nos traicionamos o
nos somos fieles…
Lo importante es entenderlas y saber qué quieren
decirnos. Y usarlas para tomar decisiones porque llevan mensajes
ocultos que nos guían para saber por dónde caminar. Y
esos mensajes nunca se descubren a golpes, ni en pleno frenesí, sino
cómo resultado de macerar lo que sentimos y escucharnos a nosotros
mismos…








