LA DIRECCIÓN DE TU VIDA LA MARCAN TUS VALORES
¿Qué
huella te gustaría dejar cuando todo termine? A
veces podemos encontrarnos con la sensación de no tener el
control. Parece
que somos un gran autobús siguiendo las indicaciones de los
pasajeros que nos acompañan en el viaje. Tomamos
decisiones
que la gente de alrededor nos recomienda y terminamos cogiendo
calles que van en una dirección muy diferente a nuestros valores.
Cargamos
con una mochila de inseguridad que pesa cada vez más, dejando
nuestros valores en la cuneta. Como resultado no
somos conscientes
de que el tiempo prende igual de rápido que una mecha, y que dar
marcha atrás no siempre es posible.
Tomamos
caminos que no nos llenan,
no nos convencen y nos presionan. Caminos que nos indican desde
fuera, nos los repiten insistentemente bajo los convincentes títulos
de “es
lo mejor para ti” “créeme, es lo correcto”
“ahora
es lo que te toca”. Entonces un
día te descubres conduciendo sin las manos al volante.
“De
alguna forma, hemos llegado a la creencia errónea de que
no somos
más que carne, sangre y huesos y eso es todo.
Por lo que dirigimos
nuestros valores a cosas materiales”
-Maya
Angelou-








