LA VIDA ES DE QUIEN SE LA JUEGA
No
nos engañemos, la vida no es ni de los más ricos, ni de los más
guapos, ni de los más inteligentes. La vida es de aquel que pasa a
LA ACCIÓN, del que la saca a bailar y del que hace la llamada. De
aquel que no se encoge ante el primer “no”, de quien se niega a
vivir de prestado lo que por derecho le pertenece y de quien se ama
lo suficiente como para poner sus sueños por encima de su ego.
DIGÁMOSLO
DE UNA VEZ: LA VIDA ES DE QUIEN SE LA JUEGA.
A
lo largo de mi dilatada vida, he visto a personas de talentos
envidiables dejar morir sus ilusiones. Personas que teniendo mucho
han conseguido poco y personas que con poco han logrado muncho. He
visto a personas de extraordinaria belleza esperar a ser elegidas en
lo alto de su torre y a personas de – digamos – dudoso atractivo
dejar a un lado la carcasa y asaltar un corazón. Por todo ello, he
llegado a una conclusión:
LA
VIDA NO ES DE QUIEN MÁS TIENE O MÁS ANHELA, SINO DE AQUEL QUE ES
CAPAZ DE QUERERSE SIN MEDIDA, APARTAR DE UN GOLPE LO SUPERFLUO Y
LANZARSE SIN RESERVA TRAS AQUELLO QUE DESEA







