Y
TÚ ¿ESTÁS PRESENTE EN TU VIDA?
Hay
cosas que no entiendo, cosas que pasan y que no logro descubrir por
qué… Y cuando pasa el tiempo y tomo distancia, cuando soy capaz de
mirar dentro de mí sin angustia ni prejuicio, me doy cuenta que nada
es azar, nada es casual… Todo tiene sentido… Veo claro que no
veía claro, que a
veces no somos capaces de contemplar el mar porque estamos inmersos
en él… Que
no sabemos nada y no podemos controlar qué pasará, tan sólo asumir
que debemos confiar y que en nosotros habrá herramientas para saber
capear el temporal.
Somos
tan impacientes que queremos las soluciones ahora para no tener que
vivir la angustia de no saber, de pasar esa noche pensando que todo
pende de un hilo, de bailar con la incertidumbre y acostarse con ella
un día más… Y
cuánto más luchamos contra algo, más enorme conseguimos que sea,
más rotundo, más consistente, más presente en nuestras
vidas. Cuánto
más necesitamos que todo sea seguro, más nos zarandea la vida para
que sepamos que nada es eterno, nada es fijo ni imperturbable, nada
es inamovible, nada es nada porque a golpe de timón todo se funde,
todo se desvanece… Todo cambia de la noche a la mañana.
La vida se ocupa de dejarte claro que
si lo quieres todo, vas a tener que renunciar a ello primero y
descubrir que puedes vivir sin apegarte, sin necesitar, sin creerte
que eres tu trabajo, tu vida social, tus trajes de lujo, tu coche, tu
relación dependiente, tu paquete de tabaco… Tú eres el que decide
que puede sobrevivir a sus sueños y seguir, encontrar la forma de
amar este momento para eternizarlo, para clonarlo y decidir que pase
lo que pase estarás cómodo contigo y honrarás tu nombre, tu casa,
tu vida…