Una reflexión
en forma de pregunta, que a lo largo de nuestra existencia nos
hacemos es: ¿la vida se nos escapa a cada momento? ¿O somos
nosotros los que la dejamos escapar?
Dentro del
ser humano, en su interior siempre hay ruido mucho ruido interno
pero detrás de todas nuestras ocupaciones, y detrás de nuestro
infatigable quehacer diario, lo que se esconde es, el mayor miedo
que tiene el ser humano, que no es otro que nuestro miedo a
quedarnos a solas con nosotros mismos, con nuestra realidad
personal, y a enfrentarnos con nuestros sentimientos más íntimos,
pues en el fondo intuimos lo vacía que realmente está nuestra vida
y por ello rechazamos toda posibilidad de reflexión sobre nosotros
mismos, y sobre nuestros anhelos y deseos.
Por
eso tenemos la extraña sensación que unas veces es la vida la que
se nos escapa a cada momento y otras somos nosotros los que dejamos
que se nos escape.
Lo que nos
ocurre es que tenemos demasiadas ocupaciones, ¿Verdad?








