LA
CRUDA REALIDAD
Muchas
personas creen que cuando escribo intento dar pautas para vivir al
resto del mundo… En realidad, sobre todo, me estoy hablando a mí.
Nada más lejos de mi intención que decirle a nadie lo que debe
hacer cuando ni yo misma sé a veces a dónde voy… Cuando escribo
me cuento la vida como creo que me hace bien comprenderla y sentirla,
para que no se me olvide cuando esa vocecilla tremenda me asalta y
sin piedad me dice que todo se está desmoronando. Cuando a media
tarde, después de un día complicado (todavía no entiendo por qué)
empiezo a cuestionarme otra vez (van cien mil, ya) todo lo que llevo
años construyendo. Y es una construcción que va para largo, no
tiene resultados de un día para otro, digan lo que digan y vendan lo
que vendan.
Conocerse
y vivir desde “tu ser” e intentar fluir con la vida no es fácil,
no lo es para mí, tal vez para otros lo sea (no querría que nadie
se sienta limitado ahora por una de mis creencias).
Puesto
que siempre he pensado que la vida era difícil, dura y llena de
obstáculos, siempre la he vivido así. Con ello no quiero decir que
si mi creencia hubiera sido que la vida es fácil, nunca hubiera
encontrado muros por trepar ni resistencias, para nada, lo que pasa
es que los hubiera percibido de otra forma… La
vida no es como es, es como decides sentirla. Ya
sé que hay momentos extraordinariamente duros, pero he visto a
personas enfrentarse a la enfermedad con entereza y otras, a su lado,
desmoronarse por haberse roto una uña…