Vamos
a ser de verdad y dejarnos de “vender” lo que no somos. Y con
esto no me refiero a no confiar en nosotros ni en nuestras
posibilidades, ni en dejar de visualizarnos siendo lo que soñamos,
ni dejar de sentirnos capaces… Soñemos, por favor, al máximo,
pero no perdamos el norte ni la substancia que nos hace humanos.
Nuestra
grandeza no está en parecer sino en lo que ya somos, en ser capaces
de vivir a través de lo que nos rodea sin necesitar que sea de otro
modo...
En ser capaces de bailar con la vida cuando nos toca la canción más
triste. Sin queja continua pero sin tener que ir demostrando todo el
rato que somos algo que no somos, sin construir una realidad paralela
para que otros hurguen en ella…
El
otro día una mujer sabia que me da grandes consejos siempre sin
pedir nada a cambio, María
A. Sánchez,
me recordó que la única forma de llegar es ser ya desde este
momento esa persona que sueñas. Me dijo que actuara y sintiera “como
si”… “como
si ya fuera realidad” (As if) para
integrar en mi vida lo que tanto busco… Eso es tanto como decirme
que deje ya de buscar porque lo que busco está en mí… Llevo unos
días dándole vueltas a la idea (yo siempre doy tantas vueltas a
todo que al final se me desdibuja en la mente y se vuelve tosco,
triste)… Podría llegar a convertir “Sonrisas y lágrimas” en
“El resplandor” si me das una tarde en casa y un pensamiento
ofuscado.








